GESTIONADO POR LOS PADRES AGUSTINOS

El exdirector de los aprendices de mago denuncia al 'colegio Hogwarts’ español

Juan Antonio Herrero Brasas, exdirector del programa de Ilusionismo del RCU María Cristina, denuncia "acoso" y "maltrato psicológico" por parte de la institución. La polémica ha traspasado fronteras y ha llegado hasta el Vaticano 

Juan Antonio Herrero Brasas, exdirector del programa de Ilusionismo. | ESTRELLA DIGITAL
Juan Antonio Herrero Brasas, exdirector del programa de Ilusionismo. | ESTRELLA DIGITAL
El exdirector de los aprendices de mago denuncia al 'colegio Hogwarts’ español

Juan Antonio Herrero Brasas, ideólogo, creador y exdirector del programa de Ilusionismo del Real Centro Universitario María Cristina, gestionado por los Padres Agustinos, ha denunciado a la institución por acoso en el trabajo. Lo que comenzó en 2013 como una relación idílica y con un proyecto que enseguida se convirtió en la “gallina de los huevos de oro”, ha terminado con denuncias, reproches cruzados y el descontento generalizado de los alumnos. De hecho, el asunto ha traspasado fronteras y ha llegado hasta El Vaticano. “Sufrí actos de acoso y maltrato psicológico sistemático”, afirma Brasas a este diario.

Herrero Brasas enseñaba Ética en la Universidad Estatal de California cuando tuvo una idea con la que regresó a España: montar un programa académico, pionero en el mundo, para enseñar Ilusionismo. El lugar elegido para impartirlo y formar a los aprendices de mago fue el Real Centro Universitario María Cristina de El Escorial, adscrito a la Universidad Complutense y dirigido por los Padres Agustinos. El primer curso arrancó en el año 2013 con al apoyo del entonces rector del centro, Edelmiro Mateos, y del gerente, Miguel Ángel Trigo. Fue un éxito. Se matricularon más de 35 alumnos que querían ser ilusionistas profesionales. “El programa se convirtió en la gallina de los huevos de oro”, dice Herrero Brasas.

Acabó la magia

Sin embargo, la magia entre el profesor Herrero Brasas y el RCU María Cristina ha durado poco. En 2014 se produjeron cambios en la dirección del centro. Según relata Herrero Brasas, tras la llegada del nuevo rector, Marceliano Arranz, y del nuevo gerente, Carlos José Sánchez, ambos padres agustinos, comenzaron a aflorar los malos modos, las amenazas veladas, el acoso y el trato despectivo contra él, asegura. El exdirector del programa afirma haber acudido cuatro veces a urgencias por ataques de ansiedad como consecuencia de la “persecución” a la que fue sometido durante año y medio.

“La sensación de humillación era tremenda. Perdí el sueño. Tuve que ir al médico varias veces. No podía dar crédito a lo que estas personas estaban haciéndome y me sentía impotente ante la situación”, dice Herrero Brasas. Fue destituido el pasado 5 de febrero. En la carta de despido, a la que ha tenido acceso este diario, el centro alegó “obstaculización del buen desarrollo del curso”, además de “ausencia de coordinación con el profesorado” y “retrasos continuados”, entre otros motivos.

Poco después, decidió interponer una denuncia, a la que también ha tenido acceso este diario, por acoso laboral. Asegura también que la nueva dirección del centro le ha robado la idea. Herrero Brasas mantiene que la nueva dirección del centro le apartó de todas sus funciones. Asegura que se las cedieron al actual director adjunto, Fernando Arribas, entonces coordinador de estudios. “Al principio invitamos a Arribas para asesorarnos. Entró como asesor”, sostiene Brasas, que afirma que poco a poco su supuesto asesor fue usurpando su puesto.

Le apartaron de todas sus funciones

El exdirector del programa recuerda un evento que tuvo lugar en junio de 2015 organizado por el centro, en el que Arribas le declaró “públicamente la guerra”. Acudieron los aprendices de magos y empresarios de diversos sectores –hostelería, casinos, cruceros de ocio, etc- interesados en el futuro profesional de los alumnos. También asistieron varios medios de comunicación. “El actual director adjunto, Fernando Arribas afirmó a gritos delante de todo el mundo que me declaraba la guerra”, afirma Herrero Brasas. A esta situación se sumó el descontento de varios alumnos, con los que ha contactado este diario, por las dudas sobre la validez del título ofertado por el centro. Algunos de ellos han denunciado a la universidad. "El centro no ha engañado a nadie. Desde el principio se advertía en toda publicidad que era un título propio y privado del centro", defiende la dirección del centro universitario.

Según Herrero Brasas, tampoco fue informado ni invitado al primer Festival Escomágico organizado en octubre de 2015 por el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, donde está ubicado el centro universitario, al que acudieron los alumnos y la directiva del programa. “Cuándo pedí explicaciones, Arribas me respondió por e-mail que el rector le había pedido que se encargara él. Además, se presentó en el Festival como el director del programa”, manifiesta Herrero Brasas.

La polémica ha llegado al Vaticano

Otro mal trago que recuerda Herrero Brasas se produjo el pasado verano. Según su relato, durante el periodo de vacaciones, tanto el nuevo gerente, Carlos José Sánchez, como el actual director adjunto, Fernando Arribas, aprobaron una nueva programación académica a sus espaldas. “El colmo fue a la vuelta del verano, cuando Arribas me informó por escrito de que había aprobado un nuevo plan de estudios y un nuevo presupuesto. Incumplieron el contrato que el RCU María Cristina tenía conmigo”, denuncia el exdirector del programa. Asegura que a lo largo de todo este tiempo ha pedido explicaciones sobre su situación, pero, según dice, nunca ha obtenido respuesta, solo malos modos.

La polémica ha llegado incluso al Vaticano. Tal y como explica Herrero Brasas, la impotencia le llevó a redactar una carta dirigida al Papa Francisco. En la misiva relató el “hostigamiento” de los sacerdotes Agustinos y pidió la mediación del Pontífice en el caso. Asimismo, mantuvo una reunión con el Provincial de la Orden de los Padres Agustinos: “Me dijo que lamentaba mucho lo que estaba sufriendo, pero no hizo nada más”. Herrero Brasas sostiene que el programa de Ilusionismo de este centro universitario “está siendo dirigido por una persona cuyas cualificaciones académicas consisten en una titulación de grado medio que no le habilitan para dirigir unos estudios de este nivel”.

Estrella Digital se ha puesto en contacto con la dirección del centro que asegura sentirse sorprendida: "Nos ha sorprendido mucho que quien era el director y encargado de la publicidad del programa nos esté acusando ahora de asuntos que, de ser ciertos, caerían bajo su responsabilidad directa", alegan sus responsables.