EN LA ESCUELA DE GUERRA DEL EJÉRCITO

España prepara a medio centenar de militares para desplegar en Colombia

Unos 40 efectivos ya han recibido formación acelerada durante el pasado mes de julio para incorporarse como observadores a la misión política de vigilancia y consolidación del proceso de paz en Colombia. Otros recibirán instrucción en semanas venideras con el mismo objetivo

Un grupo de observadores de Naciones Unidas. | Imagen ONU
Un grupo de observadores de Naciones Unidas. | Imagen ONU
España prepara a medio centenar de militares para desplegar en Colombia

España se prepara para participar en la supervisión de uno de los procesos de paz más esperados de las últimas décadas. Unos 40 militares de los tres ejércitos recibieron ya formación específica el pasado mes de julio para acudir como observadores en la misión política que desarrollará la ONU en Colombia en los próximos meses y que vigilará y verificará el proceso de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC. Y está previsto que en próximas semanas otros efectivos reciban formación similar, siempre bajo la supervisión del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa. 

Estos militares españoles han participado en el curso de Observadores para Misiones de Paz de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra. Se trata, según fuentes militares, de una formación de perfeccionamiento que proporciona los conocimientos y habilidades necesarias en una Operación de Apoyo a la Paz.

Durante dicho período de formación, que normalmente dura un mes, se tratan diversos aspectos, desde los más teóricos, como el Derecho Internacional Humanitario, a otros más prácticos como la negociación entre distintos actores en un conflicto o la simulación de patrullas con incidencias reales.

En total, España enviará en total entre 350 y 400 observadores, tal y como confirmó el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, y parte de ellos serán militares que acudirán 'de paisano’, ya que se trata de una misión de carácter político.

En una primera fase, acudirán 13 militares españoles y cuatro miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que también realizan preparación específica para sus efectivos.

Sin fecha para el despliegue

España ha comenzado a preparar a sus observadores pese a que aún no se ha definido cuándo tendrán que acudir a Colombia. La ONU ya colabora con el gobierno de ese país y la guerrilla en diversas tareas, como la misión que ha comenzado esta semana en la que representantes de las dos partes en conflicto y de Naciones Unidas recogerán información técnica sobre las zonas y campamentos en los que se concentrarán los miembros de la guerrilla cuando entre en vigor el acuerdo definitivo.

Sin embargo, los observadores de la ONU “no realizarán actividades sustantivas del mandato en ningún caso hasta la entrada en vigor del Acuerdo Final de Paz”, según la cronología de la misión. Y, por el momento, no hay fecha para la firma de ese texto definitivo, aunque se han ido dando pasos fundamentales para llegar a ella.

El pasado 23 de junio el gobierno colombiano, presidido por Juan Manuel Santos, y el las  FARC firmaron el “acuerdo para el fin del conflicto”, un pacto sobre el procedimiento de alto el fuego, en el que se incluye la movilización de los integrantes de las FARC –a 23 zonas del país y ocho campamentos-, la entrega de armas según un cronograma pactado, así como el cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, las garantías de seguridad y un sorpresivo consenso en torno al refrendo popular del acuerdo final.

El proceso, que pone fin a 50 años de conflicto, ha estado supervisado por la comunidad internacional. De hecho, las dos partes en conflicto solicitaron a la ONU en enero de 2015 el establecimiento de una misión política para la supervisión del proceso de paz y un año después el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó esa misión.

España ha apoyado desde el comienzo el proceso y promovió en el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que ha ocupado un puesto rotatorio, una resolución para dar cobertura a los acuerdos de paz. Además, ha instado a la creación de un fondo fiduciario en la Unión Europea para el posconflicto en Colombia.