MATERNIDAD SUBROGADA

Psicología y explotación en las mujeres vasija

El proceso de los embarazos subrogados, ilegales en España, está suponiendo todo un debate a múltiples escalas, pues son muchos los factores a tener en cuenta: las consecuencias psicológicas en la madre gestante, por ejemplo

Mujer embarazada.
Mujer embarazada.
Psicología y explotación en las mujeres vasija

La posibilidad de regularización de la maternidad subrogada en territorio español ha provocado que numerosas Asociaciones, como ‘Son Nuestros Hijos’, pidan su pronta implantación, alegando la libertad de cada mujer sobre su propio cuerpo, mientras que otras tantas abogan por la continuidad de su prohibición, defendiendo lo que supondría la mercantilización del cuerpo, o los daños que podría causar dicho proceso en las ‘madres vasija’, algo “muy difícil de evaluar a priori”, según explica Diana Sánchez, psicóloga perinatal y sexóloga.

“En muchas ocasiones las mujeres que ejercen de madres gestantes, son mujeres bastante jóvenes, y aunque la decisión se tome por motivos altruistas, cosa que no suele ser normal, es imposible predecir cómo se puede sentir una mujer después de haber gestado durante nueve meses un bebé, y teniendo que separarse de él al nacer, sobre todo en primíparas. No creo que exista una forma de prever las emociones y sensaciones a futuro”, explica la especialista.

Si bien es cierto que todo depende de las circunstancias en las que dicha madre se preste a ejercer como ‘horno humano’; de forma altruista, por necesidad u obligada, se debe tener en cuenta que ante un embarazo, el cuerpo femenino se prepara, no sólo físicamente, sino también mental y psicológicamente, lo que en caso de pérdida, abandono, cesión o ‘venta’ del bebé podría suponer un inconveniente añadido a dicho proceso.

 “Veo a diario en consulta casos de mujeres que aunque hayan tomado decisiones de forma libre y consciente, como por ejemplo una interrupción voluntaria del embarazo por una malformación, la realidad es que luego acuden a consulta porque sienten una gran confusión interna. Muchas veces refieren sentirse avergonzadas o culpables.

El ser humano es muy complejo y no es obvio que cuando se decide algo de forma libre, la persona no vaya a tener que realizar un proceso, por ejemplo de duelo de ese hijo no nacido, o en el caso de la gestación subrogada, de ese hijo gestado pero no criado, por muy libre que sea la decisión”, detalla Sánchez.

Oído en la calle

-¿Oye fulanita y cuando vais a tener bebés Menganito y tú?

-Ay, pues mira, lo hemos pensado y tenemos ganas, pero yo ahora pasar por eso… estrías, cansancio, el parto. Entonces, creo que vamos a ir a Miami o a Rusia a por un vientre de alquiler..

Explotación de mujeres

Esta conversación real es fruto del pensamiento de muchos y muchas, que encuentran en el dinero,  la solución para todo. Sin embargo, alquilar un vientre de mujer no debería ser una opción para tomar a la ligera, pues además de los riesgos que podría asumir la madre gestante,  fomenta la creación de mafias, extorsiones e incluso el enriquecimiento de empresas absolutamente legales a costa de la situación de necesidad de muchas jóvenes.

Sería impensable poder comprar órganos, pero el alquiler de éstos podría convertirse en una opción en nuestro país, a pesar de suponer la mercantilización del cuerpo. Si la gestación fuera absolutamente altruista, quizá otro gallo cantaría, pero ¿cómo levantar dicha barrera sin acarrear los efectos ya mencionados?

Diferentes modelos

La gestación subrogada está regulada de formas muy diferentes en varios países del mundo. En Canadá, Reino Unido o Bélgica, por ejemplo, se contempla el vientre de alquiler únicamente de forma altruista, es decir, la madre gestante sólo recibe de la pareja o persona interesada el pago de los gastos justificados que supone en embarazo.

Sin embargo, en otros territorios como México, Ucrania o algunos estados de Estados Unidos, dicho proceso está legalizado con fines comerciales, por lo que la cantidad a pagar es mucho mayor, sirviendo como compensación del estado de gestación a la madre y como pago por servicio a las empresas encargadas de realizar los trámites.

“No podemos negar la realidad de otros países, y quizá debería existir una legislación a nivel internacional para regularizar esta práctica, que, desde mi punto de vista debería ser siempre totalmente altruista, y que la mujer disponga por supuesto, del derecho a rescindir el contrato, incluso a las cuatro semanas de haber nacido el bebé (en Inglaterra es más o menos así, y curiosamente apenas hay oferta y demanda)", apunta Sánchez.

En España la Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida prohíbe expresamente: "La filiación de los hijos nacidos por gestación de sustitución”.

Sin embargo desde el año 2010, una instrucción de la Dirección General de los Registros y el Notariado estableció que estos niños concebidos mediante gestación subrogada podían ser inscritos en el Registro Civil, siempre y cuando hubieran nacido en un país en los que la técnica estuviera regulada.

Debate político

La polémica, que suscita este intenso debate, ha superado la esfera pública, inundando también los partidos políticos, pues ni siquiera en ellos se divisa unanimidad respecto al tema. Ciudadanos, a favor,  es el único grupo, de los principales, que ha declarado su postura claramente, al contrario que el Partido Popular, el PSOE y Podemos, donde la discusión continúa.