APUESTA POR EL DIÁLOGO EN SU REAPARICIÓN EN MADRID

Artur Mas desafía a que "habrá un acuerdo para que nadie salga perjudicado"

El expresidente catalán no tiene la más mínima duda de que tras la presumible investidura de Rajoy "pase lo que pase, habrá acuerdos". Sin abandonar su habitual papel victimista, ha denunciado una "operación Cataluña" de "mentiras" para destruir el soberanismo

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.

Artur Mas ha estado en 'casa enemiga' y con el hacha de guerra camuflada en una apuesta clara por el diálogo. El expresidente de la Generalitat de Cataluña ha reaparecido este miércoles en un acto en Madrid después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) acordara enviarle al banquillo de los acusados por desobediencia y prevaricación por la convocatoria de la consulta soberanista del 9N. Y lo ha hecho con la mano tendida al diálogo y al acuerdo con el Gobierno central, aunque también ha deslizado su habitual victimismo al denunciar una "operación Cataluña" de "mentiras" para destruir el soberanismo.

El líder del Partit Demòcrata Català (antigua Convergència) ha dejado claro que tiene la voluntad de dialogar por su parte "no es postureo, va en serio". En su intervención en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum y rodeado por diputados y senadores de partidos catalanes, entre ellos su antecesor en el cargo, el socialista José Montilla, Mas ha retado a que "habrá un acuerdo para que nadie salga perjudicado" y ha pronosticado en tono amenazante que si Cataluña "se va sin acuerdo, España se quedará con el 20% menos de su PIB y con el 100% de su deuda". El líder convergente cree que sin pactos entre ambas partes no sería sólo insostenible para España, sino para Europa. "O sea, que habrá acuerdo", ha remachado.

La firme apuesta de Mas por el diálogo responde a la "convicción profunda" que tienen las fuerzas independentistas "desde hace mucho tiempo". El 'expresident' sigue una hoja de ruta soberanista que pasa claramente por forzar al Gobierno a sentarse a dialogar para llegar a un acuerdo para celebrar una consulta soberanista, después de que hace escamente una semana -también en Madrid- el actual presidente catalán, Carles Puigdemont, ofreciera al Ejecutivo central pactar el texto y la fecha de un referéndum de independencia en Cataluña.

El líder convergente no tiene la más mínima duda de que tras la presumible investidura de Mariano Rajoy "pase lo que pase, habrá acuerdos", incluso en el que caso de que se llegue a una formulación de un estado catalán. Cree que la debilidad parlamentaria del PP favorecerá un cambio de actitud en los conservadores."Que el Gobierno va a ser débil es casi evidente y no lo digo con especial placer. El PP tendrá que llegar a acuerdos y no ha plantado las mejores semillas para que sea así en los últimos cuatro años", ha avisado.

"Operación Cataluña"

Tras el tono amable y en pro del diálogo, Mas ha sacado toda la artillería pesada para cargar duramente contra el Gobierno en funciones y denunciar una "operación Cataluña" basada en "manipulaciones, mentiras y dossieres" con la única finalidad de "desprestigiar ante la sociedad catalana a líderes" políticos vinculados al soberanismo, incluido él.

Mas afirma no saber quiénes han intervenido en esa operación, pero sí le consta que se ha intervenido. "Es evidente", ha dejado claro, sin referirse en ningún momento al caso de las conversaciones entre el ministro de Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y el exdirector de la Oficina Antifraude de Cataluña, en las que supuestamente se revelaría una connivencia para destapar casos de corrupción que afectaran a políticos de fuerzas independentistas. Pero, preguntado por si debe continuar el ministro, ha contestado que éste "no debería llegar a la semana que viene", ya que está reprobado por el Parlamento español.