CERCA DEL ESCORIAL

Aprendices de mago, regreso a las aulas

Los aprendices de mago vuelven a clase. Los estudios de Ilusionismo del Real Centro Universitario María Cristina son ya un referente mundial. Al programa se incorporan 15 profesores y catedráticos de varias Universidades públicas. 

Juan Antonio Herrero Brasas, director del centro
Juan Antonio Herrero Brasas, director del centro
Aprendices de mago, regreso a las aulas

Para llegar al Real Centro Universitario María Cristina, el Colegio Hogwarts español, no hay que coger un tren imaginario o conducir un coche volador. Tras el paréntesis veraniego, los futuros magos y magas que estudian en el Real Centro podrán volver a las aulas sin necesidad de entrar en una realidad paralela. El Programa de Ilusionismo de estudios superiores, que lleva el nombre del sacerdote e ilusionista “Wenceslao Ciuró”, se inició en 2013 como una experiencia pionera en el mundo. Emprendió su andadura con 40 alumnos que este año pasan a “segundo de magia”. En el curso que dará comienzo los próximos días se han matriculado nuevos alumnos españoles y también extranjeros, hasta completar un centenar de aprendices de mago.

El Titulo Superior de Ilusionismo se estudia en un emblemático edificio de piedra del siglo XVI que mira al monasterio de El Escorial. En este lugar, repleto de significados ocultos, se cultivó la astrología, la alquimia y se buscó la piedra filosofal. Cuentan que la magnífica Biblioteca del monasterio atesora códices de magia y nigromancia, así como libros esotéricos hebreos, persas, árabes y turcos requisados por la Inquisición.

Los futuros magos aprenden con varitas, naipes, aros, pañuelos,… Hasta el momento no utilizan escoba. Esperan juntos en la noche el paso de cometas errantes y practican sus trucos casi hasta el amanecer en La Cueva, un alargado salón rectangular con techo abovedado y revestido de granito en el que se respira magia por todos lados. De entre sus paredes pareciera que fuera a salir algún brujo o espíritu burlón. Envueltos en tan misteriosa atmósfera, los aprendices se reúnen en el Círculo Mágico, donde comparten argucias y destrezas del oficio para que algún día sus trucos logren hechizar al público. Más aún, a partir de las investigaciones, ahora recuperadas, sobre las teorías de René Taylor relacionadas con los misterios arquitectónicos que encierra El Escorial, puede decirse que el edificio “es un Palacio Mágico”, señala Juan Antonio Herrero Brasas, director del programa de Ilusionismo.

Pero obtener este Título Superior de Ilusionismo requiere superar asignaturas a las que hay que echar horas y codos, como Escenografía, Percepción Visual y Auditiva, Estética y Teoría del Arte, Anatomía del Movimiento, Psicología de la Atención o Estrategias Cognitivas Alternativas. Del mismo modo, es indispensable ejercitar una y otra vez aquellas habilidades que convierten la ilusión en un arte: cartomagia, numismagia, mentalismo, pick pocket, magia con animales, etc.

Según explica Juan Antonio Herrero Brasas, nuestro Albus Dumbledore de cabecera, para impartir las materias de este programa único en el mundo “se cuenta con magos profesionales de prestigio y, aquí está la novedad, con 15 nuevos profesores titulares y catedráticos de las Facultades de Bellas Artes, Filosofía, Medicina y Psicología que se unen al elenco de educadores”. En su mayoría provienen de la Universidad Complutense de Madrid, del País Vasco y  Pompeu Fabra de Barcelona. La incorporación de profesores de universidades públicas  es un hito en el reconocimiento del ilusionismo como disciplina académica y universitaria. 

Asimismo, el Real Centro Universitario María Cristina “apuesta por extender el Ilusionismo al campo de la investigación”, subraya Herrero Brasas. Por ello, en asociación con la Universidad Francisco de Vitoria, el Centro está colaborando con el doctor Beni Blumenfeld, médico pediatra israelí que actualmente trabaja en el hospital público de El Escorial. El doctor Blumenfeld dirige un proyecto de investigación sobre el uso del ilusionismo como método terapéutico en niños con problemas de atención.

Igualmente, se han abierto líneas de investigación sobre historia de la magia y la utilización del Ilusionismo como instrumento didáctico o pedagógico. Sin olvidar sus aplicaciones en el ámbito laboral o empresarial que son cada vez más frecuentes.

Anotar, por último, que el programa cuenta con Campus virtual, una Bolsa de trabajo y organiza encuentros periódicos entre estudiantes y empresarios del espectáculo, la hostelería, etc., interesados en los nuevos magos que saldrán de este Centro que en poco tiempo se ha convertido en un referente del Ilusionismo, en España y fuera de nuestras fronteras.