ÚRSULA CORBERÓ

"No sabía cómo siempre me daban el papel de pija si soy una macarra"

Después de su experiencia en 'La Embajada', donde conoció a su actual pareja, Chino Darín, este martes estrena protagonismo en 'La casa de papel', la serie de Antena 3 que aborda por primera vez en TV un atraco

Úrsula Corberó.
Úrsula Corberó.
"No sabía cómo siempre me daban el papel de pija si soy una macarra"

-¿Qué tal está siendo el rodaje de algo nunca hecho en TV?

-Me siento más yo que nunca. Sí que es verdad que los rodajs unen mucho pero no deja de ser trabajo, y en este caso lo que me ha sucedido es que no me quiero ir a casa. Estoy con mis compañeros y no hay día que no piense qué suerte estar con ellos.

-Al ser todo tan novedoso supongo que también estará siendo duro...

-Eso une también. Es la primera vez que estoy en un proyecto con tantísima acción y que requiere fuerza física, porque las armas pesan muchísimo. Estar con un MP5 colgando, aunque sea ficticio, pesa. He tenido una conexión especial con el personaje, Tokio, pero también pesa que era la primera vez que me ofrecían un personaje tan potente, tan cañero.

-¿Le sorprendió que la eligieran para un registro tan diferente a los que había hecho hasta ahora?

-A mí me sorprendió muchísimo, salí de la prueba muy contenta pero lo que pasa es que en este país, no sé si en el resto también, es que te encasillan mucho en un personaje, y yo he hecho mucha comedia, de pija, y ya estaba cansada de esos personajes. La comedia me encanta y disfruto muchíismo y va mucho con mi forma de ser, pero sí me picaba la curiosidad de si sería capaz de hacer otro tipo de personaje.

-¿Tan distinta es esta serie?

-La verdad es que cada capítulo es una bomba. Nos dan el texto cuando estamos rodando y entre secuencia y secuencia comentamos lo que pasa. Sabes que en cada uno te espera una gorda.

-¿Cómo se siente con las armas en la mano?

-Al principio un pato mareado, proque soy muy pequeñita. Fuimos a hacer pruebas de tiro y maté a la rehén, aunque para defenderme dije que como yo hacía de atracadora tendría que matar a la rehén. Lo que más me sorprendió del todo fue la pistola, fue lo más desagradable de con lo que disparé, porque depende un poco de la fuerza de una parte del brazo, notas que se te va la mano. Me dio mucho respeto al hacer las pruebas de tiro, las piernas me temblaban. La sensación de tener un arma en las manos es muy adrenalínica. Notas que tienes un poder extraño, al que no estás acostumbrado, que te da un poco de miedo.

-¿Ha sido lo más duro a la hora de interpretar a este personaje de Tokio?

-Lo más duro ha sido en general el cambio. No me generaba inseguridad porque el director es un crack, que tiene las ideas muy claras y te aporta paz y te hace creer que eres capaz de todo, pero estaba un poco intranquila por la novedad. A la vez tenía una sensación de estar haciendo algo un poco muy guay. Es que estoy un poco loca.

-¿Ya no es entonces tan pija?

-Yo, sinceramente, como me gusta ponerme guapa, tengo una imagen como de chica mona, fina, pero si me ve con mis colegas... Mis amigos me dicen que por qué siempre me dan el papel de pija si soy una macarra.

-Vamos, que se siente a gusto en el papel de delincuente...

-Sí, me siento súper a gusto. Hombre claro, faltaría más. Las armas te dan mucho poder y está muy bien escogido para que no sintamos muy poderosos, desde las caretas a los monos o los decorados. Tenemos unos figurantes que son una locura, han estado días enteros gritando sin parar. Es como una mezcla de cosas que hace que vayas entrando en el personaje.

-¿Ha mirado, por ejemplo, a Umma Thurman en la saga 'Kill Bill' de Tarantino, a la hora de preparar el personaje?

-Tuve un referente, 'Asesinos natos', incluso llevé yo las referencias a vestuario porque pensaba que era importante que si los personajes eran tan diferentes que se les diera una personalidad distinta con el pelo o el vestuario, que fuera algo rompedor.

-Su personaje tiene también un tinte fatalista...

-Es que ella no ha tenido una vida fácil. Porque ha fallado muchas veces, es una tía a la que se le va la olla, a Tokio no se le vacila. Ha tenido una infancia muydura y se ha armado una especie de coraza que hace que no tenga ni una sola pizca de paciencia. El fatalista me gusta proque la vida no es perfecta. Los momentos bonitos que vives en la vida es porque has vivido ya muchos malos.

-¿Y cómo va a ser su relación con los hombres?

-A mi personaje lo que le pasa es que conoció a un hombre, es de una familia muy humilde y eso hizo que tuviera que sacarse las castañas. A los 17 años conoció a un chico que fue su maestro y se enamoró de él porque llevaba una vida muy emocionante y dijo a vivir la vida. Le gusta la aventura, es de esas personas que necesitan emociones fuertes, sentir la adrenalina, y en eso yo también me siento muy identificada.

-¿En la vida real también ha sido difícil su relación con los hombres?

-Hemos tenido de todo, yo estoy curtidita de todo. Chino ahora está deseando ver la serie porque le cuento todo y estoy emocionada.