JAVIER CÁRDENAS

"Me tildan de polémico por no casarme con nadie y no ser de ningún partido político"

Pese a los éxitos de Hora Punta, que gana ya muchas noches a El Intermedio, todavía no tiene claro si continuará la próxima temporada en TVE. Donde sí lo hará es en Europa FM, con su Levántate y Cárdenas que emite a diario

Javier Cárdenas.
Javier Cárdenas.
"Me tildan de polémico por no casarme con nadie y no ser de ningún partido político"

-Últimamente parece que las audiencias de Hora punta ya no sólo no bajan sino que​ no paran de crecer. ¿Esperaba estar a estas alturas así, mejor, peor...?

-La verdad es que siempre lo esperas, pero otra cosa es que lleguen. Ver como alcanzamos semejantes audiencias ganando a programas tan potentes que nos triplican en presupuesto, que, en el fondo, al igual que en el fútbol es lo que decide gran parte del éxito, ha sido inimaginable y un sueño.

-¿Cuándo uno ya supera con cierta asiduidad a Wyoming, mira hacia atrás intentando que éste no le pase o hacia delante para intentar pillar al que va destacado, pero que ve cada vez más cerca?

-Yo no suelo mirar hacia atrás casi nunca. Y en la tele no es una excepción. Siempre miramos hacia adelante. Pero con el orgullo de recordar que antes ganar a Wyoming o First Dates o Gran Hermano, etc, era una quimera y ahora es una realidad habitual.

-¿Es difícil definir un programa como el suyo, en el que parece tener cabida todo?

-Mucho, es verdad que en ocasiones es más un handicap que una ventaja. Aunque ya que hace un momento me recordaba las audiencias, lo realmente curioso es ver como al inicio, cuando  además hacía el programa con otra productora y las audiencias no eran tan potentes como ahora, caían criticas sin parar. Y en cambio, cuando ganamos a programas tan potentes como Wyoming o First dates, no destacan ese cambio. Sólo unos pocos lo hacen.

-¿En un programa así, en qué proporción su éxito depende del presentador, y en cuál de los colaboradores y de los invitados?

-El éxito en la tele es muy coral. En la radio puedo tirar de casi todo porque el presentador sí que es básico. En la tele no. Mi principal trabajo en la tele es dirigir más que presentar.

-¿Se le quedan muchas ideas para el programa digamos que​ en el tintero, ya sea por falta de presupuesto o por otros motivos?

-Desde luego. Con la mitad del presupuesto de El Hormiguero haríamos auténticas barbaridades de audiencia. Eso está clarísimo. Si con el que tenemos estamos en estos números....imagínese con semejante barbaridad de opciones y de presupuesto. Es como en el fútbol...

-¿Se puede alcanzar en TV, y más en una pública, el mismo nivel de independencia​ que en un programa radiofónico como el suyo?

-No. Es imposible, por eso el programa lo enfoco totalmente distinto. Quedarme a medias no me gusta. Esto sólo podría hacerlo en una televisión privada. Pero no creo que ni Tele 5 se atreviera a dejarme hacer lo que sí hago en la radio cada mañana.

-¿Qué tiene Javier Cárdenas para que sean muchos los que le tilden de polémico?

-Fácil: que no me caso con nadie. Y como no soy de ningún partido político, y la mayor parte de diarios están subvencionados por partidos políticos, hacen criticas de lo que digo por un lado y por el otro para intentar desprestigiarme y callarme. Y eso lo hacen unos periodistas de otros. Es muy lamentable y bastante ridículo.

-Su contrato televisivo acaba en verano, ¿habrá algún problema para renovar o va a pedir lo que dicen que pedía Bertín en esa casa por renovar?

-No me preocupa el dinero a estas alturas, gracias, y tengo que decirlo en mayúsculas, a Europa FM. No creo que continúe por una cuestión de tiempo. Pero si lo hiciera (que no creo) sería por ilusión y no por dinero. Si el dinero fuera importante para mi no hubiese donado una casa para recaudar fondos para luchar contra una enfermedad. En la vida casi siempre me he movido por la pasión y no tanto por el dinero. Se lo dirá cualquiera que me conozca.

-¿Daría grandes titulares un polígrafo tuyo?

-Si!!!, como uno suyo.

-¿Y si tuviera que elegir dejaría la radio por la TV?

-La radio es difícil dejarla. No imposible, también es cierto...pero difícil.