ALICIA BORRACHERO

"Lo de irte a trabajar a Hollywood es una gilipollez"

La actriz vuelve a la TV con 'Tiempos de guerra', una de las grandes apuestas de Antena 3 para la próxima temporada, serie en la que interpreta a Carmen de Angoloti, Duquesa de la Victoria y mano derecha de la reina Victoria Eugenia

Alicia Borrachero.
Alicia Borrachero.
"Lo de irte a trabajar a Hollywood es una gilipollez"

-¿Qué puede tener 'Tiempos de guerra' para poder enganchar a la audiencia?

-Creo que tiene algo muy atractivo que es que se ancla en un momento histórico en el que había una situación tan extrema que los personajes se ven envueltos en un momento en el que tienen que enfrentarse no sólo a la guerra de fuera sino también a la de dentro. Es un acierto el poder contar una parte de la historia de España y al mismo tiempo llevar a los personajes a una situación bélica. Si hoy nos vamos cinco chicas inexpertas a Siria, a abrir un hospital, te pone en contacto con todo, y por tanto la serie va a tener muchos ingredientes, el amor, el dolor y la relación entre lo médico y lo militar, la colaboración y oposición entre esos dos mundos.

-¿Ejerce más de duquesa o de jefa de enfermeras?

-Qué buena pregunta. Más que jefa de enfermeras ejerzo de representante de la reina. La que es Duquesa lo es siempre, nunca de ejercer de ello, pero ella no va allí como tal. Va a la guerra y es la primera que es un militar, al servicio de la salud. Las armas que utiliza son una gran fuerza de espíritu, una vocación profunda y un carácter marcial. En la serie ejerce más la parte médica. Jefa de enfermeras se me queda pequeño. Es una mujer de armas tomar, pero porque no le queda más remedio. 

-¿Se ha inspirado en alguien?

-No, lo que he hecho ha sido leer su biografía, porque es una mujer que existió. Es descomunal la fuerza, el empuje y todo lo que hizo en nombre de la Cruz Roja en España, al margen de acompañar a los reyes al exilio, ser presa en la Guerra Civil, rescatada y ocultada por un argentino en un barco... Su historia es apasionante. Me he inspirado en los hechos pero creo que la de la ficción es una mujer de más genio. Era una mujer adelantada a su tiempo y entregadísima a la causa de aliviar el dolor y de fidelidad a la Corona. 

-¿Había oído hablar de esas enfermeras que fueron a la guerra con Marruecos en 1921?

-No, a mí me ha pillado de nuevas. Cuando empecé a leer material sobre mi personaje me preguntaba cómo no se estudiaba en los colegios. Incluso la iglesia que hay en la calle Goya de Madrid la acabó ella. 

-¿Qué es lo que más le llamó la atención de su personaje?

-La necesidad tan grande que tiene de aliviar el dolor, pero no como una santa sino con un realismo enorme, su vocación profunda. De hecho hay una escultura maravillosa de ella en Madrid, con su cruz roja y un soldado muriendo en sus brazos. 

-Esperemos que vaya mejor que 'La embajada', su última aparición televisiva...

-Todos deseamos que las series tengan larga vida, y esa también me hubiera gustado que la tuviera pero no sé qué pasó para que no la dieran una segunda temporada. 

-¿Le ha ayudado ahora para ser enfermera su labor en 'Hospital Central'?

-Al principio fue un poco revival, pero era otra época y ahora la anestesia es otra cosa. En esta nueva serie eran torniquetes, no había la asepsia de ahora, es otro mundo. Pensé al principio que estaba como por casa pero fue muy importante el asesoramiento médico.

-Con lo que se ha avanzado en la ficción en España, ¿series en las que intervino como 'Periodistas' u 'Hospital Central' tendrían éxito hoy en día?

-Lo del éxito es tan relativo... A veces, los éxitos no son tan éxitos y los fracasos no son tan fracasos. Si las pusieran ahora creo que la gente sí se engancharía, sería algo raro de imágenes, porque la técnica ha avanzado muchísimo, pero el fondo, lo que le llega a la gente sí calaría. Yo me estoy viendo ahora la primera temporada de 'Twin Peaks' y, por muy vieja que sea, en cuanto aparece la primera escena, con la mujer y el tronco, ya estoy metida en la serie. Me da igual que tenga un look antiguo, igual que mi hijo ve a Chaplin y se parte de risa. 

-¿'Crematorio' es lo mejor que ha hecho en TV?

-No tengo una escala de mejor o peor pero creo que sí fue una serie que fue un paso adelante. Con ella se vio lo que se puede hacer. La historia era sobre la corrupción en apariencia pero tenía mucho más fondo, hablaba de la condición humana y de cómo podemos llegar a ennegrecer por dentro y a destrozar lo que somos. Tenía un nivel humano, muy sutilmente contado. Estaré emocionada toda la vida con ella porque para mí fue un placer hacerla.

-Ahora, cada vez que se hace una serie se dice que es 'un paso adelante' en la ficción española...

-Sí, pero 'Crematorio' lo fue. Ahora esas cosas se me escapan, porque yo no soy productora. Todo aporta algo, en unas series una  cosa y en otras, otra. Ojalá todas fueran un paso adelante y no veo por qué no pueden serlo. 'Crematorio' dio un paso en calidad y, sobre todo, en sutileza, hablándole a un público inteligente. 

-Desde 2007 lleva siete series pero casi se ha tenido que ir fuera para hacer cine...

-Sí, la última ha sido 'The promise', una cinta americana sobre el genocidio de los armenios con los turcos, con Christian Bale, pero es que en este país no hay cine. Es cierto que he hecho muy poco cine en mi carrera, pero no ahora, de siempre. Sin embargo sí he hecho colaboraciones para películas americanas, como 'Narnia', 'En tiempos del cólera' u 'Hotel Rwanda'.

-¿Daría entonces el salto a Hollywood, como otros compatriotas?

-Eso del salto a Hollywood es una gilipollez, porque la realidad de la vida del actor es que somos contadores de historias, aquí y allí y ya solo trabajar es un gran éxito para un actor. Esa idealización que tenemos con Hollywood puede ser una maravilla, pero igual no. Y sino que se lo pregunten a gente como Penélope Cruz, Bardem o Antonio Banderas, que han tenido que renunciar a muchas cosas por hacer eso.