MERCHANDISING

Cómo trabajar la imagen corporativa de empresa

Si es importante mimar los productos y servicios que ofrece una compañía, además del trato que ofrece al cliente, también lo es construir y reforzar una buena imagen corporativa. Es ésta la que llega al cliente, la que hace que tenga una determinada percepción sobre la empresa

Cómo trabajar la imagen corporativa de empresa.
Cómo trabajar la imagen corporativa de empresa.
Cómo trabajar la imagen corporativa de empresa

Hay que cuidarla, porque a tal imagen se asociarán unos valores que van desde la confianza y la credibilidad a la responsabilidad social que se haya desarrollado: compromiso con el medio ambiente, con el talento y el arte, con quienes tienen pocos recursos…

Las grandes empresas se afanan en ser vistas como compañías que no solo se ocupan de vender productos y servicios para hacer caja, sino que se preocupan y desean contribuir al progreso en un contexto social determinado. Conseguir que el cliente vea esa imagen traerá beneficios, y será fruto del buen trabajo de la imagen corporativa. Hacerlo bien es una cuestión de largo plazo, y no de querer resultados aquí y ahora.

Todo comienza en el momento de elegir un nombre para la empresa, que sea sugerente, que tenga relación con el negocio que se va a desarrollar, que sea fácil de pronunciar y de recordar. Lo mismo ha de suceder con el logotipo y con el eslogan, que son también elementos identificativos de la empresa.

Ofrecer calidad contrastada

Se suele creer que las grandes campañas de marketing son tan efectivas que consiguen convertir en producto estrella uno que, en realidad, podría ostentar la categoría de bazofia. Es cierto que una buena campaña puede causar un impacto evidente, pero si lo que hay detrás no es bueno, los consumidores no repetirán. Es un error garrafal tomar por estúpidos a los clientes, cuando no a las organizaciones de consumidores que velan por sus intereses.

Hay que ofrecer calidad, y mejor aún si ésta es contrastada. Si la empresa se acoge a una norma internacional y consigue la certificación que acredite que así es, conseguirá verse como una compañía seria que vela por la calidad y la seguridad en todos sus procesos, desde la producción a la atención al cliente.

Para conseguir tal certificación, lo habitual es acudir a una consultoria iso 9001. Un ejemplo es CTMA Consultores, una empresa líder en las consultorías ISO 9001 que insiste en que este tipo de certificación es muy importante para las empresas de cara a la captación de clientes.

Dejarse asesorar

Recurrir a una consultoría puede ser muy útil para el negocio por la información a la que se tiene acceso, fruto de la experiencia que ésta tiene con otras empresas del sector o del conocimiento de la legislación. Es un servicio independiente y objetivo, que realiza recomendaciones específicas en torno a la política, la organización o los procedimientos de una empresa, lo que puede ayudar a definir estrategias y objetivos.

Son de diferente naturaleza, por lo que pueden ser útiles en diversas áreas: hay consultorías organizacionales, jurídicas, de sistemas, informáticas, de marketing, estratégicas, empresariales, comerciales, de calidad, de recursos humanos, ambientales, etc.

Citri Consultores, por ejemplo, es una una consultora dedicada al mundo de la hostelería. Su consultoria gastronomica es muy conocida por ayudar a las empresas a mejorar su rendimiento y aumentar su facturación, que es lo que se busca en la mayoría de ocasiones.

Lo normal es que un emprendedor reciba información especializada desde el mismo momento de desarrollar su idea para convertirla en un modelo de negocio, ya sea recurriendo a una gestoría, a instituciones públicas o a otros empresarios. Estar al tanto de novedades o recibir consejos útiles que le ayuden a la prosperidad no es cosa solo de los inicios, por lo que es muy recomendable invertir en servicios como el mencionado, en formación o acudir a reuniones de networking.

Dar importancia a lo gráfico

Igual que hay que dejarse asesorar, también hay que recurrir a profesionales cuando se trata de emprender alguna acción en torno a la imagen de la empresa. Si no se cuenta con un diseñador gráfico, con un agente de marketing o con un informático dentro de la compañía, tendrán que convertirse en proveedores básicos externos.

Que una imagen vale más que mil palabras es aún más evidente en la era de las redes sociales y de las noticias que se convierten en virales, en un periodo de exceso de información en el que es muy difícil destacar y conseguir que el cliente retenga información. Por eso hay que trabajar bien el diseño gráfico, un área al que no siempre se le da la importancia que merece.

Empresas de diseño grafico como Logage, que trabaja  tanto en España como en Sudamérica, prestan servicios a grandes marcas y multinacionales. Son compañías que se dedican al diseño de logotipos, de identidad corporativa, de tarjetas de visita, envases y etiquetas, imagen para eventos, etc. Y no son meros ejecutores de una idea que puede no ser la más acertada, sino que asesoran de forma eficaz gracias a su amplia experiencia.

Hacer uso del merchandising

El merchandising es un clásico en esto de construir la imagen de una empresa porque reúne bajo su paraguas técnicas eficaces de promoción, de las que se suelen valer, por ejemplo, los artistas. Ayuda a presentar el producto o servicio al comprador potencial en las condiciones óptimas. Otra acepción del término lo sitúa como técnica que sirve para establecer correcciones de un producto, una vez que se encuentra en el mercado.

El merchandising se ocupa también de hacer que el establecimiento presente las condiciones óptimas para ampliar las posibilidades de venta, desde al acceso a la presentación de escaparates, desde el rótulo del establecimiento al cambio de localización de productos, considerando el comportamiento del usuario.

Una de las técnicas más conocida del merchandising es la del lanzamiento de ofertas y promociones, regalar productos a un consumidor que queda convertido en soporte: llevará un producto de la marca (o con su nombre) que, a su vez, verán otros.

Un ejemplo son los USB personalizados baratos. Diferentidea es una empresa de venta de merchandising muy conocida en España, porque trabaja con grandes volúmenes y con niveles de calidad muy altos pese al precio ajustado. Si es el momento óptimo, una campaña de este tipo puede traer buenos resultados a la empresa.