TORTILLA ESPAÑOLA

El secreto de una buena tortilla reside en la calidad de sus huevos

La gastronomía española se compone de una gran variedad de platos típicos provenientes de casi todas las regiones del país, tanto peninsulares como insulares. Uno de los más populares es la tortilla, famosa en todo el mundo por la sencillez de su preparación y por su gran sabor

Tortilla española.
Tortilla española.
El secreto de una buena tortilla reside en la calidad de sus huevos

Esta comida española requiere de tan solo cuatro productos obligatorios: patatas, huevos, aceite (preferiblemente de oliva) y sal al gusto. El quinto producto, que es siempre opcional, es la cebolla. Hay muchas personas que optan por no contar con esta hortaliza, ya sea por su textura o por su sabor. Para los primeros, es importante destacar que este ingrediente se puede cortar en trocitos bastante pequeños que apenas se noten en la tortilla después de freírse. En cuanto a los segundos, la cebolla no aporta un sabor fuerte a no ser que se eche en gran cantidad, lo que puede llegar a ser dos cebollas enteras por cada cuatro patatas. Parece bastante fácil conseguir una tortilla jugosa, pero lo que más influye en esta tarea es el tipo de huevo que se utilice. En España se pueden encontrar numerosas granjas ecológicas de gallinas que diferencian entre los huevos blancos y morenos de batería, camperos, de suelo, ecológicos o free range.

Los huevos de batería blancos o morenos provienen de gallinas que descansan en jaulas espaciosas que cuentan con aseladeros y nidales. Allí, las aves realizan la puesta de huevos a la antigua para lo cual cuentan con la suficiente intimidad. También se les ofrecen baños etológicos y limaduras de uñas. Todos estos huevos llevan impreso un código que comienza con el número 3, cumpliendo así con la normativa vigente de la Unión Europea.

Las gallinas que ponen huevos camperos viven en recintos abiertos, donde se les aporta la máxima protección y comodidad para su tarea. Se les nutre con el mejor alimento natural, lo que fomenta que después aporten un gran sabor a sus platos. Su código impreso empieza por el número 1.

Los huevos de suelo, por su parte, son en su mayoría morenos. Las gallinas que los ponen viven en libertad, pero siempre dentro de una nave, lo que nos les permite salir al campo. En este caso se les alimenta con soja, cebada o maíz. El primer número de su código es el 2.

El sabor auténtico de este producto culinario se puede encontrar en los huevos ecológicos, cuya demanda está aumentando progresivamente. Se producen por aves que habitan al aire libre en granjas ecológicas de gallinas. Allí cada gallina tiene un espacio de 8 m². Su código identificativo comienza por el número 0.

El último tipo de huevos, el free range, provienen de gallinas con total libertad de movimientos, lo que aporta máxima calidad al producto final.

Todas las gallinas de este tipo de granjas son mimadas con música clásica, lo que fomenta que se relajen. De esta manera, los huevos que ponen presentan ventajas palpables en un producto de verdadera excelencia que aporta a la tortilla un gran sabor, que hace que este plato triunfe en multitud de casas y restaurantes.