La subida de las pensiones en 2014, en vilo

El Gobierno no aclara si la paga de los jubilados aumentará en 2014 más del 0,25% garantizado con la nueva reforma. Sí confirma, sin embargo, que no habrá subida de impuestos y que el empleo mejorará mínimamente

La subida de las pensiones en 2014, en vilo
La subida de las pensiones en 2014, en vilo

"Los presupuestos de la recuperación". Así ha sido como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el ministro de Economía, Luis de Guindos, han presentado las nuevas cuentas públicas para 2014. Aparentemente todo han sido buenas noticias: el Gobierno de Mariano Rajoy mejora la previsión de crecimiento económico en dos décimas, del 0,5% previsto inicialmente al 0,7%. El empleo también mejorará, para 2014 el Ejecutivo ahora vaticina una tasa de desempleo del 25,9%, un dato que el pasado abril situaba en 2015. En principio se descarta una nueva subida de impuestos. Y se suben varias partidas presupuestarias importantes. Tal y como ha explicado Montoro en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la partida dirigidas a pensiones y empleo seguirá subiendo, la dirigida a gastos financieros descenderá, debido a la estabilidad de la prima de riesgo y el buen comportamiento de la subasta de deuda, para becas se destinarán 250 millones de euros más, en I+D+i se aumentará un 1,3% el presupuesto y en Cultura también crecerá un 17,1%.

No obstante, en absoluto es oro todo lo que reluce. De las nuevas medidas aprobadas este viernes se desprenden varias realidades no tan tranquilizadoras para los españoles. Principalmente para los pensionistas. Se ha utilizado la excusa de los nuevos Presupuestos Generales del Estado para volver a vender optimismo. Conceptos como el fin de la recesión o el año del crecimiento han copado gran parte de la comparecencia de este viernes, sin embargo, ningún miembro del Gobierno presente en la sala se ha atrevido a confirmar si las pagas de los jubilados se verán revalorizadas en 2014 más del 0,25% "garantizado" por la nueva ley, aprobada este viernes y que ahora comienza su andadura parlamentaria hasta su veredicto final. Lo único que se ha confirmado es que se estima que el volumen total de pensiones se incrementará un 4% el próximo año.

Ta y como ha explicado el ministro de Hacienda, para decidir la subida de las pensiones para el próximo año se tendrá en cuenta el IPC interanual de noviembre y las negociaciones en torno al proyecto de ley que establecerá un nuevo índice de revalorización anual de las pensiones, distinto del IPC. La intención del Ejecutivo es que en 2014 ya esté listo este nuevo índice de revalorización, que tendrá en cuenta tanto la inflación como los ingresos y gastos del sistema cada año, y los déficit o superávit del propio sistema de la Seguridad Social tomando como referencia las medias de once ejercicios para modular los datos y evitar cambios bruscos en el sistema. Además, aplicará un suelo del 0,25% y un techo del IPC más el 0,25%, de modo que las pensiones no puedan ni subir ni bajar por encima de esos valores. Se ha hablado de mejora de previsiones de crecimiento económico, de mejora de la tasa de desempleo, pero sin embargo, nadie se ha atrevido a confirmar que estos datos se vean reflejados positivamente en uno de los colectivos más débiles, el de los pensionistas. "Las pensiones ni se bajarán, ni se congelarán", este es el mantra más coreado por el Ejecutivo para vender la nueva reforma. ¿Pero qué pasa con el poder adquisitivo de los jubilados? ¿Qué pasa si el IPC se establece en 2014 por encima del 0,25% "garantizado" para los pensionistas?

El Ejecutivo prefiere no opinar públicamente sobre este supuesto. "Vamos a ganar si hay crecimiento. Estamos trabajando por cambiar las previsiones", les ha asegurado Montoro a los pensionistas, que ha advertido que existe un "cambio cualitativo" y que se están "cambiando las condiciones económicas". Sobre el supuesto ahorro de 33.000 millones de euros que se produciría en nueve años con esta reforma, el Ejecutivo insiste en el discurso desgranado por Rajoy el pasado martes en el Senado. "El ahorro se calcula sobre el supuesto de si hubieran persistido las condiciones económicas del pasado", ha explicado el ministro de Hacienda. Lo que viene a significar algo tan inconcreto como lo que dijo el presidente, que "espera que no sea así". Los tres portavoces gubernamentales han insistido en los indicadores positivos de la economía española y en la casi certeza de que las economía mejorará para todos. 

El empleo crecerá un 0,1% en 2014

Para los los pensionistas, pero también para los desempleados. Aunque para estos últimos muy mínimamente. El mínimo retoque en las previsiones de crecimiento que pasa del 0,5% al 0,7%, y los últimos datos de empleo, han llevado al Ministerio de Economía a hacer unas previsiones más positivas en lo que al desempleo respecta. El Ejecutivo de Mariano Rajoy aún no se atreve a confirmar que los datos con los que se cerrará la legislatura serán mejores que los que se encontró a su llegada al poder, pero Luis de Guindos sí ha avanzado que la tasa de paro cerrará 2013 en el 26,6%, frente al 27,1% inicialmente previsto, mientras que en 2014 se espera que esa tasa descienda incluso hasta 25,9%, un dato que en abril se manejaba para 2015.

No obstante, ¿cómo se traduce este dato en número real de puestos de trabajo? Tal y como ha anunciado De Guindos, en un 0,1% más para 2014. "En términos de EPA, habrá creación neta de empleo, pequeña, insuficiente, pero la primera creación de empleo de la crisis", se ha justificado el ministro de Economía. De Guindo ha advertido que no es un dato relevante, pero que la evolución de la economía española sí lo es y que eso es lo importante. "Esto es un plunto de inflexión", ha rematado.

Ahora bien, si algún colectivo no sale bien parado en las nuevas cuentas, ese es el de los funcionarios, a los que se les vuelve a congelar el salario. Este dato ya fue adelantado este jueves por el Ministerio de Hacienda, que no quería que este viernes se convirtiera en la noticia del día. Sí se mantendrán las dos pagas extras, como ya anunció el presidente del Gobierno en la pasada sesión de control al Gobierno, pero su poder adquisitivo sigue mermando. Por lo pronto, 2014 será el cuarto año consecutivo de esta crisis en el que los salarios de los empleados públicos permanecerán congelados y el quinto en el que no crecen, ya que a las congelaciones de 2011, 2012, 2013 y 2014 habría que sumar el recorte salarial de entre el 5% y el 7% que aplicó el Gobierno socialista en 2010 y la supresión de la paga extra de Navidad decidida por el Ejecutivo de Mariano Rajoy en 2012.

¿Cuál es la única buena noticia del día? Que por el momento el Gobierno descarta una nueva subida de impuestos. Esto significa que dentro del mal presentimiento con la subida de las pensiones y el tímido avance del empleo, por lo menos no se seguirá castigando al ciudadano con más tributos. No se bajarán, como ya han empezado a hacer varias comunidades autónomas y algunos ayuntamientos, sino que simplemente no se tocarán. Todo parece indicar que la bajada se trata del as que espera guardarse el Ejecutivo Central bajo la manga para 2015, año de elecciones.

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