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Titirimundi: un viaje al reino de fantasía

Un año más las marionetas toman las calles de Segovia y de otras 23 localidades a las que llega el Festival este año

Festival Titirimundi en Segovia.
Festival Titirimundi en Segovia.
Titirimundi: un viaje al reino de fantasía

Estos días el país de la fantasía podemos encontrarlo en la ciudad de Segovia, donde títeres llegados desde los lugares más alejados del mundo se han echado a la calle para contar historias que atrapan a niños y mayores. Es, en resumidas cuentas, Titirimundi.

Los pequeños personajes de madera o trapo salen a nuestro encuentro en las plazas, patios históricos, iglesias y teatros segovianos para representar hasta el próximo domingo 250 funciones que harán vibrar corazones de todas las edades. Este festival de Teatro de Títeres, que ha llegado a su 28 edición, se ha extendido a otras localidades de Castilla y León, Galicia, Navarra y Madrid, donde marionetas y guiñoles interpretarán sus divertidas y atrevidas aventuras llenas de picardía, humor e ironía hasta finales de mayo.

Las hábiles manos de los titiriteros mueven los hilos y varillas para ofrecer 35 funciones diarias en las que marionetas y elementos de la vida diaria, como un molinillo, un atún, una chuleta voladora, un cubo o unos pedales, cobran vida para pelear, gritar, reír o llorar en sus teatrillos, pero también en espacios menos convencionales como una furgoneta o una caravana. No falta tampoco en el festival esa joya del arte popular que es el Teatro de Autómatas, cuyas figuras talladas a navaja se mueven gracias a un complejo mecanismo de motor y poleas, ni experiencias más vanguardistas que fusionan a los títeres con el cine, la música o el documental. Todo ello, sin olvidar al siempre extraordinario, fabuloso e insustituible Circo de las pulgas.  

Pero este festival, “uno de los más reconocidos y de mayor prestigio” del mundo, no sólo propone espectáculos. También invita a participar en talleres a los más pequeños donde pueden aprender a construir sus propios títeres con materiales sencillos y reciclables o coloridas marionetas de dedo de cerámica.

Por su parte los adultos pueden asistir a una divertida propuesta festivo-sangrienta sobre Hamlet, a un montaje de música y danza basado en el folclore tradicional búlgaro o a las últimas horas de vida de una marioneta cascarrabias. Los profesionales también tienen su hueco en el taller de talla de títeres del maestro Chris Geris.

Asimismo, se puede contemplar una exposición temporal con 100 personajes de gomaespuma y látex, creados para el teatro, el cine y la televisión, donde los Lunnis, los Patata o los 7PETS son los protagonistas. Otra visita imprescindible es el museo Paco Peralta, en el Torreón de Lozoya, donde podemos admirar 40 títeres que representan personajes del romancero popular pertenecientes a la colección que el escultor y marionetista gaditano ha donado a Segovia.

Titirimundi, como afirma la organización del Festival, “es un lugar de encuentro, el preferido de los titiriteros” porque los participantes no sólo vienen a actuar “también vienen a aprender de los maestros que pasan por aquí y a conocer nuevas técnicas”.     

Por todo ello, dejarse caer en estos días por la ciudad del Acueducto, los magníficos asados castellanos y el ponche segoviano es estar dispuesto a viajar al reino de la imaginación y los prodigios.