La banca digital debe dejar de transformarse, ahora toca ejecutar

ICAR participa en el CLAB Perú 2016, el XVI Congreso Latinoamericano de Innovación Tecnológica

Hace ya tiempo que la banca digital se encuentra inmersa en la transformación digital, o se plantea estarlo. Pero los datos del reciente CLAB celebrado en Perú este mes de septiembre, centrado en innovación tecnológica y seguridad digital en el sector financiero, demuestran que el momento de la transformación ha pasado, que ahora toca ejecutar y reaccionar de forma proactiva a los cambios tecnológicos.

Según los diferentes expertos participantes en el congreso, el móvil se encuentra en el punto de mira de estos cambios. El uso de dispositivos móviles para las gestiones financieras es cada vez más intensivo, especialmente entre los millennials. Este segmento supondrá el 70% de la población laboral para el 2025, lo que explica el interés de la banca en adaptarse para satisfacer los requerimientos de este sector de la población.

La banca digital debe dejar de transformarse, ahora toca ejecutar

Las claves para llegar a este segmento pasan por la inmediatez, es decir, la posibilidad de realizar cualquier operación al momento y desde cualquier lugar, con una rápida respuesta; una experiencia superior en los canales digitales —especialmente en móvil—; y personalización en la comunicación, y en la oferta de productos y servicios.

Pero además, este año se ha puesto el acento en la seguridad, ya que a medida que se intensifica el uso del móvil lo hace también el fraude móvil: se ha incrementado en un 170% respecto al año anterior, con lo que ya supone el 62% del total de fraude online.

Por otra parte, también hay buenas noticias. Las tecnologías relacionadas con la seguridad avanzan a buen ritmo, con el reconocimiento facial por biometría como factor clave. Hay que tener en cuenta que el 95% de los ciberataques se producen por robo de identidad.

ICAR, como líder en soluciones totalmente automáticas para la verificación de la identidad online, insiste en la necesidad de implementar sistemas de seguridad que respondan no solo al aumento del fraude móvil, sino que sirvan a la vez para mejorar la experiencia del usuario con funcionalidades cada vez más automatizadas, rápidas y fiables.