ARTE

La abstracción universal de Kandinsky llega a Madrid

La exposición Kandinsky. Una retrospectiva, una de las mayores muestras monográficas sobre el vanguardista ruso realizadas en nuestro país, podrá verse en CentroCentro Cibeles hasta el 28 de febrero de 2016.

Pintura del Park von Saint. | CentroCentro
Pintura del Park von Saint. | CentroCentro
La abstracción universal de Kandinsky llega a Madrid

Desde el 20 de octubre tendremos la ocasión de aproximarnos a la obra de uno de los artistas más importantes de la pintura contemporánea. La exposición Kandinsky. Una retrospectiva recorre la trayectoria artística y espiritual de Wassily Kandinsky, pionero del arte abstracto y personaje destacado de las vanguardias artísticas del siglo XX.

La muestra es, sin duda, una oportunidad única para admirar lienzos, acuarelas y grabados procedentes de la colección Centre Pompidou. Casi un centenar de obras que nos permitirán adentrarnos en las creaciones pictóricas de este prolífico genio de la pintura.

Nacido cerca de Moscú en 1866, Kandinsky abandonó su carrera de jurista para estudiar pintura en Alemania, así como para viajar a París, Túnez o Italia, donde entró en contacto con los movimientos culturales de su época. En este sentido, la retrospectiva hace un recorrido cronológico estructurado en cuatro partes. Desde su etapa inicial en Munich (1896-1914), pasando por sus años en la Rusia revolucionaria entre 1914 y 1921, su incorporación en 1921 a la escuela de la Bauhaus en Weimar, hasta su marcha en 1933 de la Alemania nazi, que le calificaría de “artista degenerado”, para establecerse definitivamente en Francia donde obtuvo la nacionalidad francesa, viviendo en París y en Neuilly-Sur-Seine hasta su muerte en 1944.

En la primera década del siglo XX, Munich se había convertido en un relevante núcleo cultural del modernismo. Rusos como Kandinsky y Jawlensky o el suizo Paul Klee compartieron aquel ambiente en el que se mezclaba arte y filosofía. Son los años en los que en torno al artista ruso se funda el movimiento Der Blaue Reiter (El jinete azul), considerado como la segunda ola expresionista y una reacción contra el cubismo. Momento en el que también apareció el libro de Kandinsky titulado “Sobre lo espiritual” (1912), donde por primera vez se proclamó un arte abstracto “de necesidad interna”. Recordar aquí el interés del pintor ruso por la teosofía, corriente impulsada por su compatriota Helena Blavatsky. Años en los pintará obras fundamentales como Alte Stadt II (1902), Lied (1906) o Improvisation III (1909) que pueden verse en esta exposición.

Auf Weiss II

En palabras del propio Kandinsky, este nuevo arte tuvo que ver mucho con lo inesperado. “Volvía, enfrascado en mis pensamientos, en mis bosquejos, cuando al abrir la puerta del estudio me vi de pronto ante un cuadro de belleza indescriptible e incandescente. El cuadro carecía de todo tema, no describía objeto alguno identificable y estaba totalmente compuesto de brillantes manchas de color”. Lo que el pintor miraba perplejo era uno de sus cuadros, inconcluso y mal colocado sobre el caballete. Aquello determinó otra forma de mirar el arte y una idea novedosa de crear.

De esta forma, la exposición nos permite conocer la evolución personal y artística de Kandinsky a través de cuadros esenciales como Im Grau (1919), realizado durante su etapa de compromiso con la revolución soviética para la que organizó escuelas y museos, Gelb-Rot-Blau pintado en 1925 de vuelta en Alemania, tras abandonar desencantado la URSS, o el emblemático Bleu de ciel pintado ya en la Francia ocupada por los nazis. Un itinerario que revela como el pintor quiso hallar un nuevo concepto de arte y una expresión singular para construir, finalmente, un lenguaje pictórico universal con el que manifestar sentimientos liberados de todo aquello que es accidental.

Una acuarela deliberadamente abstracta, fechada en 1910, posiblemente sea la primera obra del arte abstracto contemporáneo, en la que ya se anunciaba lo que vendría más tarde: expresiones espontáneas de carácter espiritual o cuya naturaleza exige que no reproduzca nada material. La ruptura definitiva con las formas, o sea. Una pintura sin un orden aparente, en la que el pintor concibe la realidad con imágenes parciales y no con objetos definidos. Una obra  vanguardista que el crítico inglés Roger Fry, al escribir sobre Kandinsky en 1912, describió como pura música visual, en la que no cabía duda “sobre la posibilidad de expresión emocional con tales signos abstractos.”

Gelb Rot Blau

Por todo ello, la obra del pintor ruso tiene una significación indiscutible en la cultura de nuestro tiempo. Acercarnos a sus cuadros es penetrar en un universo que no nos dejará indiferentes. La muestra Kandinsky. Una retrospectiva que ahora puede visitarse en el Palacio de Cibeles de Madrid hasta el 28 de febrero de 2016, ha estado expuesta con anterioridad en el Palazzo Reale de Milán, el Milwaukee Art Museum y el Frist Center for the visual Arts de Nashville.