Presidente Fundador: Pablo Sebastián - Editor: Germán Yanke

      Director: Armando Huerta   25-VII-2008 /nº.3.632 Año X 

portada españa mundo economía turismo cultura deportes   fotos vídeos bolsa tiempo carta tienda    
Versión para imprimir Envia este articulo para un amigo Siguiente artículo >>
    
La suerte de la fea


José Luis Manzanares
Los últimos sucesos alrededor de Ceuta y Melilla han provocado en ambas ciudades, así como en el resto de España, una cierta preocupación por su futuro. Se proclama su indiscutible españolidad, pero ni hay rechazo contundente cuando Marruecos propone la fórmula de cosoberanía o soberanía compartida, ni se acepta la presencia de los mandatarios de ambas ciudades en el encuentro hispano-marroquí de Córdoba sobre la defensa de sus fronteras. Tampoco ayuda mucho a calmar la inquietud el hecho de que alguna destacada personalidad del Ministerio de Asuntos Exteriores defienda sin tapujos y por escrito lo que nuestros vecinos llaman retrocesión, recordando la palabra utilizada cuando nos echaron de Ifni. Ese enclave, al igual que el Sahara Occidental y Guinea Ecuatorial, eran entonces, oficialmente, provincias españolas.

Según el viejo refrán castellano, la suerte de la fea la guapa la desea. Gibraltar, una colonia, representaría el papel de la fea, mientras que Ceuta y Melilla, partes integrantes de una nación soberana, serían las guapas. Me temo que, si bien los llanitos se sienten absolutamente seguros de que la bandera del Reino Unido seguirá ondeando en el Peñón por los siglos de los siglos, siempre que ellos así lo deseen, no ocurre lo mismo cuando se trata de la españolidad de nuestras ciudades autónomas. Hubo un tiempo en el que Marruecos parecía aparcar sus reivindicaciones hasta que se resolviera la cuestión de Gibraltar. El destino de los tres enclaves se resolvería simultáneamente en términos históricos. Sólo que tal planteamiento —inaceptable para España por equiparar supuestos muy distintos— ha quedado obsoleto. Nada nuevo hay en el contencioso de Gibraltar, pero sí en el de Ceuta y Melilla, sometidas a presiones bien conocidas.

Cuando Piqué, nuestro entonces ministro de Asuntos Exteriores, propuso la cosoberanía hispano-británica sobre Gibraltar, debió repararse en que el invento podría volverse contra nosotros por partida doble. De un lado, era peligroso cambiar el problema geográfico de un Gibraltar extranjero por el del engarce privilegiado de la Roca dentro de España, con el consiguiente “efecto llamada” para algunas de sus Comunidades Autónomas. Y de otro, era fácilmente previsible que, se llegara o no a la aceptación de esa fórmula por el Reino Unido y los propios gribraltareños, el precedente de la soberanía compartida sería utilizado en su momento tanto por nuestros separatistas periféricos como por los anexionistas marroquíes. En eso estamos. La cosoberanía hispanobritánica en Gibraltar es tema del que no ha vuelto a hablarse, pero el Plan Ibarreche y el proyecto de Estatuto catalán algo apuntan —por decirlo suavemente— contra la soberanía pura y simple de la nación española.

 
Especial elecciones 2008
El rey 'constitucional' cumple 70 años
Resumen informativo: Anuario 2007
Seguimiento de la sentencia del 11M
Pablo Sebastián,  Combate nulo
Martín Ferrand,  Cien días de humo y propaganda
José Oneto,  Siguen los malos datos económicos…
J.A. Zarzalejos,  Chávez, visita necesaria
F. G. Urbaneja,  Previsiones sin credibilidad
Marcello,  Gómez de Liaño
Lorenzo Contreras,  La soledad del poder mal ejercido
Daniel Martín,  Repartiéndose el botín
Miguel Ángel Rodríguez, ETA, nuestra tormenta de verano
J. L. Manzanares,  Preguntas de actualidad
Ignacio del Río,  Nombres propios del verano (II)
Alberto Míguez,  Los “zulos” de la memoria
José Javaloyes,  Obama, España…
Alberto Piris,  Los ‘think-tanks’ de EEUU
Raúl Morodo,  Chávez en Portugal y España
Inocencio Arias,  Chávez va de compras en Rusia
Rubén Loza,  Argentina: la victoria del campo
Ramón Tamames,  Diálogos estivales (III)
J. F. Martín Seco,  Las balanzas fiscales inútiles y erróneas
Luis de Velasco,  Codicia e incompetencia en nuestra crisis
Luis Racionero,  Las balanzas
Enrique Badía,  Aspiraciones difíciles de cuadrar
Primo González,  Con cifras a la baja y sin ideas
Tamames y López,  Sarkozy presiona al Banco Central Europeo (BCE)
Patxi Andión ,  Las catedrales del verano
Jaime Peñafiel,  Todos quieren abrazar al Rey
Julián G. Candau,  Sastre se la juega
Martinmorales,  Acuerdo Zapatero-Rajoy
Buscador de artículos
   

Contacto y direcciones de La Estrella Digital.
Todos los derechos reservados ©2008