Presidente Fundador: Pablo Sebastián - Editor: Germán Yanke

      Director: Armando Huerta   25-VII-2008 /nº.3.632 Año X 

portada españa mundo economía turismo cultura deportes   fotos vídeos bolsa tiempo carta tienda    
Versión para imprimir Envia este articulo para un amigo Siguiente artículo >>
POLÍTICA DE EXTRANJERÍA EN REINO UNIDO

Blair propone un sistema de puntos para restringir la entrada de inmigrantes ante la cercanía de las elecciones

Clarke quiere que los inmigrantes se ocupen de empleos que los británicos tienen dificultades en cubrir, por lo que filtrará a los trabajadores cualificados
Las nuevas medidas exigen el aval de un patrocinador que se responsabilice de que los trabajadores abandonarán el Reino Unido cuando expire su visado
El Gobierno de Tony Blair aplicará más restricciones a la llegada de inmigrantes al Reino Unido, como un sistema de puntos para facilitar la entrada de trabajadores cualificados en detrimento de los menos preparados. Con la vista puesta en las elecciones generales de mayo próximo, el ministro de Interior, Charles Clarke, anunció ayer un plan a cinco años sobre inmigración y asilo que endurece los requisitos de entrada, que se asemejarán a los que se exigen para la ciudadanía.
Estrella Digital/Efe

Londres
La intención del Gobierno laborista es retomar la iniciativa en un espinoso asunto que puede generar muchos votos a la oposición conservadora, que ha elegido la inmigración como el "caballo de batalla" de su programa electoral.

"Vamos a crear un sistema más simple, claro y efectivo para los que quieren venir y trabajar aquí, centrado en los inmigrantes más cualificados que nos puedan ayudar a mejorar nuestra economía", dijo ayer el ministro de Interior en la Cámara de los Comunes.

Clarke quiere que los inmigrantes se ocupen de empleos que los británicos tienen dificultades en cubrir y por ello reducirá las cuotas para puestos no cualificados ante el convencimiento de que los trabajadores de países de la Unión Europea, que gozan de libertad de movimiento en el Reino Unido, acabarán copándolos.

Lo más llamativo de las nuevas propuestas, que ayer tuvieron una fría acogida por parte de la oposición, es el establecimiento de un sistema de puntos, parecido al de Australia, que filtrará a los trabajadores cualificados, como médicos o profesores.

Será una comisión especial la que se encargará de recomendar qué tipo de empleados cualificados precisa este país que, en cualquier caso, deberán aprobar exámenes de inglés y de conocimiento del Reino Unido para quedarse.

Multas de 3.000 euros

Las nuevas medidas supondrán que trabajadores y estudiantes deberán tener el aval de un patrocinador, como una institución educativa o una empresa, que se hagan responsables de que abandonarán el Reino Unido cuando expire su visado.

Habrá multas de 3.000 euros para cada vez que una compañía contrate a un inmigrante ilegal. Es más: los inmigrantes de algunos países tendrán que pagar una especie de fianza que recuperarán cuando regresen a sus lugares de origen, pero que perderán en el caso de que se queden como ilegales en el Reino Unido.

"Creemos que hay que restringir claramente" las normas y que "las condiciones para la permanencia deben asemejarse a las de la ciudadanía", indicó hoy el ministro de Interior.

Hasta ahora, los trabajadores que vivían en el Reino Unido podían quedarse de forma indefinida cumplido un plazo de cuatro años, pero ese tiempo se aumentará ahora a cinco.

Inmigración positiva

En cualquier caso, el ministro de Interior indicó que las nuevas medidas no afectarán a un gran número de inmigrantes y que el Reino Unido seguirá recibiendo con los brazos abiertos a los refugiados.

Clarke rechazó además la petición de los "tories" para que se establezcan cuotas que restrinjan firmemente la llegada de extranjeros al Reino Unido y defendió que, por lo general, la inmigración es positiva para la economía del Reino Unido.

En un artículo publicado ayer en The Times, Blair dijo que "la inmigración controlada es beneficiosa para el Reino Unido" desde un punto de vista económico y avisó que, "por populista que sea, un cierre completo (del país) sería claramente irresponsable y muy pronto dañino para la economía de nuestro país".

Después, en una entrevista con la BBC, el primer ministro dijo que el Reino Unido recibe 7,5 millones de visitantes al año y que, aunque la mayoría de ellos no ofrecen ningún riesgo, "se precisan controles estrictos y un plan para controlar posibles abusos".

Tras la presentación de la propuesta en el Parlamento, los conservadores la criticaron por no ir demasiado lejos y llegar demasiado tarde, mientras los liberal demócratas consideraron que es improbable que propicie un sistema eficiente.
 
 
Versión para imprimir Envia este articulo para un amigo Siguiente artículo >>
 
Especial elecciones 2008
El rey 'constitucional' cumple 70 años
Resumen informativo: Anuario 2007
Seguimiento de la sentencia del 11M
Pablo Sebastián,  Combate nulo
Martín Ferrand,  Cien días de humo y propaganda
José Oneto,  Siguen los malos datos económicos…
J.A. Zarzalejos,  Chávez, visita necesaria
F. G. Urbaneja,  Previsiones sin credibilidad
Marcello,  Gómez de Liaño
Lorenzo Contreras,  La soledad del poder mal ejercido
Daniel Martín,  Repartiéndose el botín
Miguel Ángel Rodríguez, ETA, nuestra tormenta de verano
J. L. Manzanares,  Preguntas de actualidad
Ignacio del Río,  Nombres propios del verano (II)
Alberto Míguez,  Los “zulos” de la memoria
José Javaloyes,  Obama, España…
Alberto Piris,  Los ‘think-tanks’ de EEUU
Raúl Morodo,  Chávez en Portugal y España
Inocencio Arias,  Chávez va de compras en Rusia
Rubén Loza,  Argentina: la victoria del campo
Ramón Tamames,  Diálogos estivales (III)
J. F. Martín Seco,  Las balanzas fiscales inútiles y erróneas
Luis de Velasco,  Codicia e incompetencia en nuestra crisis
Luis Racionero,  Las balanzas
Enrique Badía,  Aspiraciones difíciles de cuadrar
Primo González,  Con cifras a la baja y sin ideas
Tamames y López,  Sarkozy presiona al Banco Central Europeo (BCE)
Patxi Andión ,  Las catedrales del verano
Jaime Peñafiel,  Todos quieren abrazar al Rey
Julián G. Candau,  Sastre se la juega
Martinmorales,  Acuerdo Zapatero-Rajoy
Buscador de artículos