La Junta Electoral prohibe el 'No a la guerra' en las mesas electorales y crispa la campaña
IU recurre y advierte que si no es revocada pedirá la suspensión del Consejo de Ministros que aprobará la reforma de la Ley de Extranjería por ''electoralismo''
El Gobierno, el PP y CiU expresaron ayer su
acuerdo con la advertencia de la Junta Electoral Central de que no
es admisible que los interventores y apoderados luzcan pegatinas con
"connotaciones políticas", decisión que el PSOE considera podría
vulnerar la libertad de expresión y que IU ha decidido recurrir. La JEC hizo este recordatorio en respuesta a una consulta de la
Junta Electoral de Valencia respecto a si es admisible que los
miembros de las mesas porten pegatinas o coloquen carteles en los
colegios electorales con el lema 'No a la guerra'.
La Junta Electoral Central (JEC) negaba así la posibilidad de que
los interventores y apoderados de los partidos puedan llevar el día
de las elecciones leyendas, símbolos, emblemas o lemas que, directa
o indirectamente, puedan constituir campaña electoral, como
pegatinas de 'No a la guerra'.
Las
Claves
El PSOE argumenta que la decisión de la Junta Electoral puede vulnerar el derecho a la libertad de expresión de los ciudadanos
Los
Datos
El PP se felicita por el fallo y dice que ''por respeto a los ciudadanos lo único que deben llevar los interventores es su acreditación''
Estrella Digital/EFE
Madrid
En su circular a los órganos de supervisión del proceso
electoral, la JEC insiste en que no debe existir en los colegios o
en sus inmediaciones "ningún mensaje que tenga connotaciones
políticas".
Para el ministro de Administraciones Públicas y secretario
general del PP, Javier Arenas, la decisión de la JEC es correcta ya
que "por respeto a los ciudadanos y a las leyes electorales, lo
único que hay que llevar el día de las elecciones es el documento
que te acredita como interventor de una fuerza política".
A partir de ahí "cualquier comentario de orden político sobra el
domingo", subrayó.
Por contra, el PSOE consideró que no permitir carteles o mensajes
con "connotaciones políticas" en los colegios electorales o en sus
inmediaciones podría limitar el derecho a la libertad de expresión,
por lo que presentó un escrito al respecto ante la JEC.
En el escrito, el secretario de Organización socialista, José
Blanco, señala que de la expresión "connotaciones políticas" podría
derivarse, "en su aplicación estricta, una limitación en el
ejercicio de derechos fundamentales como es la libre expresión que
la Constitución reconoce y ampara", por lo que solicita se "aclare
el alcance de la expresión".
Por su parte, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares,
aseguró que su formación no comprende la prohibición de carteles de
'No a la guerra', sobre todo cuando "hay personas que van a llevar
las siglas de su organización legítimamente, y nadie se lo va a
discutir".
Por ello, se mostró esperanzado de que prospere el recurso
planteado por IU, y advirtió de que, de no ser así, la formación
pedirá que se suspenda también la reunión del Consejo de Ministros
del próximo viernes, en la que está previsto que se aprueben las
modificaciones a la Ley de Extranjería "que sólo tienen un interés:
agitar las aguas del odio y del racismo por mero interés electoral".
Esta reforma de la Ley de Extranjería sí "distorsiona en el
momento del voto", especialmente entre los votantes "de la derecha",
señaló Llamazares, quien apuntó que "si vamos a ser tan puristas,
esa reunión no debe tener lugar, porque no es para solucionar un
problema urgente e ineludible, sino para hacer campaña electoral de
la más burda y miserable".
Pese a la advertencia de la JEC, el coordinador general de IU-EB,
Javier Madrazo, anunció que sus representantes en las mesas
electorales llevarán una pegatina con el lema "Gerrarik Ez" ('No a
la guerra') para denunciar el "acto de censura inadmisible" que, a
su juicio, supone la decisión de la Junta Electoral.
Finalmente, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, apuntó
que su formación nunca ha admitido que se celebren las elecciones
municipales "debajo de una pancarta", porque entiende que un día
electoral debe guardar la máxima neutralidad para que los ciudadanos
expresen sin presiones su derecho a voto.
"Mezclar estas cosas no se ha de hacer porque ahora toca hablar
de las municipales", subrayó.