El obispo de Alcalá de Henares asegura que médicos en EEUU están tratando con éxito la homosexualidad
Jesús Catalá señala que "la Iglesia no está en contra de los gays, como no lo está de los enfermos, ni de los que sufren. La Iglesia no rechaza a nadie
La polémica suscitada el pasado lunes por las opiniones del obispo de la Diócesis de Alcalá, Jesús Catalá, sobre la homosexualidad, a la cual calificó de "anormalidad psicológica" que puede dejar de serlo, parece calentar más el ambiente en la sociedad en tanto que se van conociendo todos los detalles de su exposición. El obispo, que señaló "que hay doctores que lo están tratando en América y lo están consiguiendo", indicó en una entrevista concedida al periódico local Diario de
Alcalá, otra circunstancia que, en su
opinión, concurre para que un chico sea homosexual: el alcoholismo
del padre.
Estrella Digital/Efe
Madrid
"Yo conozco a un joven que es homosexual. ¿Sabe por qué?, señaló
el obispo en la entrevista, Porque su padre era un borracho y el
crío ha dicho: 'yo jamás quiero ser como papá'". Catalá aseguró igualmente que "la homosexualidad no es una
enfermedad en absoluto, no tiene ninguna base genética, tiene al
cien por cien una metodología de aprendizaje".
Preguntado entonces por dónde se produce ese aprendizaje, el
obispo enfatizó para responder: "Señores basta de farsas, la
homosexualidad es una desviación, una inversión educativa que no
tiene ninguna base genética ni médica". Respecto a la adopción de niños entre homosexuales, Catalá
consideró que "a ese niño que le adopta una pareja homosexual, muy
probablemente hasta el 80% de las probabilidades, saldrá maricón".
La Iglesia nunca rechaza a nadie
No obstante, en la entrevista, publicada el pasado lunes por el citado
diario, el obispo complutense puntualizó que "la Iglesia no está en
contra de los homosexuales, como no lo está de los enfermos, ni de
los que sufren. La Iglesia nunca rechaza a nadie".
A este respecto, Catalá agregó que "he confesado a homosexuales
que me dicen: 'he tenido relaciones homosexuales con un chico, pero
me arrepiento porque sé que esto es una inversión'. Claro que he
confesado, y a tantos".
Asimismo, Catalá insistió en la idea de que la Iglesia está en
contra de estas leyes del Gobierno central y argumentó que el motivo
es "porque están destruyendo al hombre y no están apoyando a la
verdadera institución familiar'.
Brotes de violencia
Por otra parte, la presidenta de la Federación Estatal de
Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGT), Beatriz Gimeno,
advirtió ayer de que la "ofensiva" de la Iglesia contra las reformas
sociales del Gobierno puede "incitar a brotes de violencia entre
personas que ya son homófobas".
En alusión a las críticas de los obispos de Alcalá de Henares
(Madrid) y de Avila contra la legalización de los matrimonios
homosexuales, el divorcio o el aborto, Gimeno consideró que los dos
prelados han superado "el nivel legítimo de crítica, una cosa es la
libertad de expresión y otra cosa son estos insultos y faltas de
respeto".
A su juicio, se trata de una "ofensiva antidemocrática" de la
Iglesia Católica, que además "está intentando introducir un grave
nivel de crispación" en la sociedad. En este contexto advirtió de que los "insultos, faltas de respeto
y argumentos de hace veinte años pueden incitar a brotes de
violencia" y, sin "que yo diga que exista una relación directa",
hace unos días un joven de Tomelloso (Ciudad Real) y un presentador
de televisión sufrieron agresiones por su condición homosexual.