Elena Salgado considera que el PP escondía "una clara tendencia hacia la privatización de la Sanidad"
La ministra señala que el sector público no corre a su juicio peligro, pero "lo que está claro que los recursos tendrán que salir de los ciudadanos"
Salgado cree que los populares "se abandonaron, de alguna manera, a los objetivos de Farmaindustria", que consiguió "imponer sus intereses"
La ministra de Sanidad, Elena Salgado,
consideró que el PP escondía "una clara tendencia hacia la
privatización de la Sanidad" y denunció que el ministerio se había
"plegado" a los intereses de Farmaindustria, la patronal de los
laboratorios, que "controlaban" el mercado. En una entrevista concedida al diario El País, Salgado aseguró
que, en su última etapa, el Ministerio de Sanidad se había convertido
en "un gabinete de prensa" con actuaciones exclusivamente dirigidas
a la repercusión mediática que ocultaba esa tendencia hacia la
privatización del sistema.
Estrella Digital/Efe
Madrid
La reversión de "las situaciones claramente privatizadoras del
PP" exige la aportación de recursos, pero Salgado reconoció que "no
estamos en esa disposición de recursos". A pesar de "la ofensiva privatizadora del PP", reflejada "en
grado máximo en la Comunidad de Madrid", la sanidad pública no corre
a su juicio peligro porque hay "un claro margen de maniobra"
haciendo más rentables los recursos existentes, pero "lo que está
claro es que los recursos tendrán que salir de los ciudadanos, para
decirlo claramente, de sus impuestos".
A Salgado no le preocupa que haya una sanidad privada como
alternativa, pero sí que se consoliden "dos sanidades", una para
ricos y otra para pobres, que era "el riesgo que corríamos y que
este Gobierno está decidido a frenar". Respecto a las relaciones con la industria farmacéutica, se
mostró convencida de que el Gobierno del PP "se había abandonado,
de alguna manera, a los objetivos de Farmaindustria", que al final
había conseguido "imponer sus intereses".
Pactos con Farmaindustria
"Yo nunca haré un pacto con Farmaindustria. Podremos suscribir
acuerdos que repercutan en beneficio de los ciudadanos, pero nunca
un pacto entre iguales", según destacó. Según explicó, va a obligar a la industria a que parte de los
incrementos de productividad reviertan en el Sistema Nacional de
Salud, que es su principal comprador y "tampoco cualquier
medicamento que salga al mercado se tiene que introducir en la
financiación pública y, desde luego, no al precio que quiera imponer
la industria farmacéutica".
Ya ha notado sus presiones y todas esconden lo mismo: "bueno,
dime qué reducción del gasto quieres, pero déjame a mí que lo
distribuya entre los laboratorios y entre los medicamentos, o sea,
el esquema anterior, una especie de pasteleo en el que ellos
controlaban el mercado". Por otra parte, ante las críticas de la Iglesia a cuestiones como
el preservativo, la ampliación del aborto o la investigación con
embriones, Salgado apostó por "rebajar la tensión" y consideró que
lo único sensato es "separar la ideología de los datos".