Aznar y Chirac mantienen sus diferencias sobre Iraq y la futura Constitución Europea
El presidente francés asegura que su país está “muy lejos” de participar en la misión militar internacional para la que EEUU busca ahora el respaldo de la ONU
El jefe del Ejecutivo español insiste en que las resoluciones 1441 y 1483 avalan la ocupación aunque sea conveniente “un consenso más amplio”
El presidente del Gobierno, José María Aznar, y el presidente
francés, Jacques Chirac, constataron ayer en la finca toledana de
Quintos de Mora, donde mantuvieron un almuerzo y un encuentro
informal de dos horas y media, que siguen vivas sus diferencias sobre
la situación en Iraq, el Pacto de Estabilidad y los trabajos de la
Conferencia Intergubernamental que deberá pronunciarse sobre el
borrador de Constitución Europea elaborado por la Convención. Mientras Chirac aseguró que Francia está “muy lejos” de participar en la misión internacional para la que EEUU busca ahora el aval de la ONU, Aznar insistió en que las resoluciones 1441 y 1483 sirven de cobertura jurídica para la actual ocupación. Además, para el presidente francés, poner el acento en la “seguridad” de la misión podría alentar la “resistencia” en Iraq; una resistencia que para Aznar, como dijo el miércoles en el Congreso, sólo es “terrorismo”.
Las
Claves
Chirac cree que centrar el debate sobre Iraq exclusivamente en la seguridad podría alentar la ''resistencia'' que Aznar califica de ''terrorismo''
Los
Datos
El presidente galo recuerda que Francia es un país laico -como España-, por lo que rechaza introducir en la futura Constitución Europea las reivindicaciones religiosas que pide Aznar
Estrella Digital/EP
Quintos de Mora (Toledo)
En la rueda de prensa que ofrecieron al término de su encuentro,
Chirac dejó claro que Francia está aún "muy lejos" de participar
militarmente en Iraq, como propone la resolución presentada en
Naciones Unidas, porque, a su juicio, hay que "cambiar el enfoque"
hacia una vertiente más política. Mientras, Aznar puso el acento en
la "seguridad" y en la necesidad de forjar consensos para que los
iraquíes sean cuanto antes dueños de su propio destino.
"Francia está abierta a todas las discusiones, pero hoy está lejos
de una situación en la que Francia podría participar militarmente en
Iraq", resaltó el mandatario galo en alusión a la pretensión
norteamericana de crear una fuerza multinacional para Iraq bajo el
paraguas de la ONU.
Chirac recordó que Francia no suscribió el análisis que, sin
mandato de Naciones Unidas, llevó a Estados Unidos y Reino Unido a
comprometerse militarmente en Iraq y que, por consiguiente, no tenía
razones para participar en esta operación.
A renglón seguido, señaló que ahora lo importante es el futuro,
la paz y la estabilidad en la región y que Francia está dispuesta a
analizar "con espíritu abierto" la resolución presentada en Naciones
Unidas por Washington, pero dejó claro que un enfoque "centrado
exclusivamente en la seguridad" no desembocará en la solución sino
que, más bien al revés, sólo puede "alentar un fenómeno peligrosísimo
como es la resistencia al ocupante".
Sin embargo, Aznar insistió en que no tiene sentido hablar
de cuestiones del pasado y recordó que, en su opinión, las
resoluciones 1441 y la 1483 son "suficientes", lo cual no quiere
decir, agregó, "que no sea conveniente buscar un consenso más
amplio". Además, lo que para el presidente francés es "resistencia al ocupante", para José María Aznar, como dijo el pasado miércoles en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, es "terrorismo".
En relación con el Pacto de Estabilidad, el presidente francés
dejó claro que Francia hará todo lo posible para respetar sus
compromisos, si bien se mostró partidario de discutir sobre la
posibilidad de flexibilizar este instrumento dependiendo de la
coyuntura. Aznar defendió a ultranza el mantenimiento del equilibrio
presupuestario para dar credibilidad a la política económica y como
base fundamental de crecimiento.
En el caso de los inminentes trabajos de la CIG, el desencuentro
fue doble: sobre la cuestión de la herencia cristiana de Europa y el
reparto de votos en el Consejo acordado en Niza.
Al respecto, Chirac recordó que ni Francia ni Alemania han
propuesto la fórmula de la doble mayoría por la que apuesta España. También alegó que Francia es un estado laico y que iría "contra su costumbre" introducir en un texto constitucional una reivindicación de tipo religioso.
Aznar mantuvo su negativa a reabrir Niza y volvió a cuestionar la
labor de la Convención porque, en su opinión, no tenía mandato para
revisar los Tratados. En lo único que coincidieron ambos mandatarios
fue en su diagnóstico sobre Oriente Próximo, aunque el presidente
galo defendió claramente la figura de Yaser Arafat, sobre quien Aznar
no se pronunció.
Aznar y Chirac iniciaron su comparecencia ante los medios
recordando el segundo aniversario del 11-S, reafirmando su compromiso
en la lucha contra el terrorismo y expresando un sentido pésame al
Gobierno y al pueblo de Suecia por el "brutal" asesinato de la
ministra de Exteriores Anna Lindh.