Las Asociaciones de padres de alumnos se oponen a que se imparta la religión islámica en los colegios españoles
Desde Educación se insiste en que ya existe un acuerdo firmado con esa confesión y que una comisión estudiará la necesidad de nuevos profesores
Las asociaciones de padres de alumnos se
opusieron ayer a la decisión hecha pública el pasado martes por la directora general de
Asuntos Religiosos, Mercedes Rico-Godoy, en Melilla donde explicó que a partir del 2005, los distintos centros en España situados en las ciudades de
mayor concentración de población musulmana, podrán impartir religión islámica. Desde el Ministerio de Educación se insistió
en que ya existe un acuerdo firmado con esa confesión y que una comisión
estudiará la necesidad de nuevos profesores.
Estrella Digital/Efe
Madrid
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo,
indicó ayer que es una "situación de normalidad dentro de la
legalidad vigente" atender a las necesidades que se planteen en los
centros educativos de enseñanza de la religión islámica y que será
la comisión mixta de Justicia y Educación la que contemplará cuántos
profesores son precisos. En este momento, señaló, ya "hay una cifra" de profesores de
enseñanza islámica y si las familias y los estudiantes solicitan
recibir esta enseñanza "el compromiso" de España es que se les
facilite, "siempre que haya un número suficiente de peticiones". La ministra apostilló que la legalidad vigente abarca la
enseñanza de religiones confesionales con las que España tiene
firmados acuerdos, es decir, la islámica, la evangélica y la judía.
Por su parte, el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, explicó que en los Presupuestos Generales del Estado 2005 hay una
dotación "para tener un cierto número de profesores de enseñanza
islámica", aunque precisó que el ministerio no ha decidido "dónde
van a estar" porque se tiene que negociar con las administraciones
educativas autonómicas correspondientes. Tiana indicó que, al contrario de lo que han hecho las
comunidades islámicas, la comunidad judía no ha pedido que los
alumnos tengan clase de esa religión "porque entienden que es algo
privativo del ámbito familiar y comunitario", mientras que los
representantes de la religión evangélica les han pedido una reunión
para tratar el asunto.
El portavoz del PSOE en la comisión de Educación del Congreso,
Raimundo Benzal, dijo que es "un deber del Estado" atender las
consideraciones y las propuestas y peticiones religiosas de los
padres de familia" y que al igual que tiene un convenio con la
Iglesia católica, lo tiene con otras confesiones. La enseñanza de la religión, "sea la que sea", añadió Benzal, se
inscribe "dentro de lo que son los valores con que la sociedad
pretende que se instruya a los alumnos" y que en esa línea trabaja
la reforma educativa en marcha.
En opinión del diputado del PP Joaquín Calomarde, "este es un
asunto antiguo", que obedece a los acuerdos suscritos por el
Ejecutivo, y dijo que su partido no se opondrá si no se vulnera la
Constitución y se hace "con todas las garantías legales pertinentes
sin que menoscabe la libertad religiosa de nadie, incluidos los
musulmanes".
Fuera del horario lectivo
El secretario general de FETE-UGT, Carlos López Cortiñas, recordó
que para este curso está previsto que se escolaricen más de
500.000 escolares hijos de inmigrantes y que hay centros que tienen
más alumnos de religión musulmana que de católica "y no se puede ir
haciendo excepciones". Lo más lógico y razonable, agregó, es que para no hacer agravios
entre las religiones "se dispongan los centros para los determinados
credos fuera del horario lectivo" y que, mientras tanto, se impartan
"en igualdad de condiciones con la católica".
En parecidos términos se pronunció Lola Abelló, presidenta de la
Confederación Española de Asociación de Padres y Madres de Alumnos
(CEAPA), mayoritaria en la escuela pública, quien señaló que no
quieren "ninguna religión en las escuelas" y reclamó una educación
laica. Tampoco quiere que se imparta la religión islámica el presidente
de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Alumnos
(CONCAPA), Luis Carbonell, pero porque le parece "preocupante" que
se den clases de "una doctrina" que "no reconoce la igualdad entre
el hombre y la mujer y ejerce la poligamia".
A su juicio, el Gobierno "apoya a las minorías e insulta a las
mayorías" y subrayó que "son los de fuera los que deberían de
adaptarse a nuestras costumbres". Para el presidente de la Federación Española de Religiosos de
Enseñanza (FERE), Manuel de Castro, la medida le parece "enorme
despropósito" porque, según planteó, es "irracional" que el Ejecutivo
"trate de arrinconar a la religión católica y mayoritaria, mientras
que facilita la enseñanza de la religión islámica que es
minoritaria".