La isla interior
de Dunia Ayaso y Félix Sabroso es una película
interesante. No es buena pero si es interesante. Además sale de los
cánones y de los caminos trillados por donde transcurre el cine español.
Algo que se agradece a estas alturas.
Ellos mismos, los directores, son atípicos en el
universo de 'la profesión' cinematográfica y han hecho su propio camino
desde que empezaron con
Fea
(1994). Desde entonces, los dos juntos, han hecho cinco
películas más y estas que tiene como valor principal a los actores que
están muy bien, están sólidos en sus cometidos y forman un conjunto de
arquetipos bastante convincentes.
Son unos perturbados...de familia. Y es
que se dedican a hablar de una familia y como los hijos tienen que
cargar con la herencia (sicológica) que les han dejado los padres como
una carga, como una losa, como un estigma con el que tenemos que cargar
el resto de nuestra existencia.
La isla interior
se sustenta sobre las peripecias de tres hermanos, sus
padres y las circunstancias particulares de cada cual y en su relación
contractual. Todo está teñido de fatalismo y todo parece que va explotar
en cualquier momento al pensar que se les va a descontrolar el cerebro.
Menos mal que hay momentos de relax, hay
cosas terribles contadas con cierta frivolidad. Hay mucho retrato de
situaciones costumbristas para que todo lo que pasa a su alrededor tenga
un cierto estilo de psicodrama hecho por Igmar Bergman. En el final de la película, a pesar de
todo lo que resulta amargo, prima en los que la vemos las situaciones
cómicas, de comedia. La tragedia queda lejos, como una referencia. Como
un viaje de ida y vuelta.
La isla interior
habla de padres e hijos. Estos son Candela Peña,
Cristina Marcos y Alberto San Juan. Son el punto fuerte de la narración y
los que ponen carne y sangre a las relaciones de familia y al miedo que
uno, unos, todos, tienen a heredar la esquizofrenia paterna.
Ellos y el guión sencillo, contado en
dos días, los anteriores al accidente, suicidio del padre, son fruto de
la palabra y esta es la que marca los acontecimientos que se cuentan y
describen. Los padres, Geraldine Chaplin y Celso Bugallo, son los que
significan la referencia narrativa y hay veces que ellos contradicen lo
que dicen los demás que para eso son los progenitores.
La isla interior
es una película interesante y aunque no es buena uno
puede apreciar en ella la voluntad de contar cosas reales como la vida
misma, al margen de los conflictos generacionales de los treintañeros.
Y es que los perturbados de la familia,
los que visitan al siquiatra, los que toman pastillas para no
descontrolarse y los que están hasta el moño de unos padres castradores
tal como dicen los freudianos. Esto es una buena
noticia...cinematográfica.
La isla interior
De Dunia Ayaso y Félix Sabroso en el
guión y la dirección Fotografía: Juan A. Castaño Intérpretes: Candela Peña, Cristina
Marcos, Alberto San Juan, Geraldine Chaplin y Celso Bugallo. 2009. España. 1h 33 min.
