Precio: desde 10.800 euros
Motor: 1560 cc/cuatro cilindros en linea/ gasoleo
Potencia/Par: 90 cv/ 204 Nm a 1750 rpm
Prestaciones: Vel Max 175 kmh /0 a 100 Kmh - 11,9 seg
Consumo: urbano 5,2 L/carretera 3,6L/medio 4,2L
Dimensiones: Largo 3.95 mts/Ancho 1.72 mts/Alto 1.48 mts
Emisiones Co2: 110 gr/km
Lo+: comportamiento, agilidad, solidez
Lo-: visibilidad posterior
¡GARANTIZADO!
Hemos recorrido 10.000 km a bordo de un Ford Fiesta Sport 1,6 tdci
, atravesando España, Francia, Alemania, Polonia, Ucrania, Rep. Checa, Eslovaquia, Austria, e Italia. E
l objeto de este viaje ha sido vivir en directo como se porta el pequeño Ford en unas condiciones realmente duras, durante muchos kilómetros
.
Como es presumible la climatología durante los días que ha durado el recorrido ha tenido como denominador,
el mal tiempo, durante casi todo el camino
, excepto en las etapas finales, en las que ha asomado tímidamente el sol. Aunque ha llovido o ha estado presente la nieve durante la mayor parte de los días. Las bajas temperaturas no nos han abandonado prácticamente nunca, tanto que en el norte de Polonia se han alcanzado valores realmente bajos,
con mínimas de más de 20º bajo cero a la caída del sol y durante el resto de la noche.
Estas temperaturas tan bajas, el mal estado de las carreteras y la carencia de neumáticos de invierno, nos obligaron a desechar la idea de visitar las repúblicas Bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, porque nos hubiera acarreado un retraso notable. Aunque de esta forma se hubieran superado con creces los 10.000 km previstos.
El tipo de carreteras por las que hemos rodado, han sido desde las autopistas en perfecto estado de Francia, Alemania y Austria y algunos tramos de Polonia, hasta carreteras de tercer orden, que en algunos países del antiguo Este
son bastante peores que una pista forestal
, pero sobretodo mucho más peligrosas debido a un tráfico pesado bastante desordenado, y a
los enormes baches
que representan un peligro cierto a tan solo 40 kmh, por lo que para recorrer 200 km hace falta todo el día, que en estas latitudes y en estas fechas dura bien poco.
Las etapas no han sido ni mucho menos iguales pues por las autopistas francesas y alemanas hemos viajado
casi mil kilómetros diarios
. Pero al llegar a Polonia, a pesar de que las carreteras han mejorado muchísimo en los últimos años, el viaje se ha ralentizado notablemente. Pero al mismo tiempo se ha hecho mucho más agradable, pues unas veces obligados por la climatología y otras por voluntad propia, hemos pasado varios días recorriendo pequeñas
zonas repletas de encanto y belleza
, que raramente suelen estar muy cercanas a las vertiginosas autopistas.
Merece mucho la pena visitar Polonia y si es posible adentrarnos en Ucrania
, cuyas gentes, salvado el inconveniente del idioma y del alfabeto, que no es poco, son encantadoras y tremendamente hospitalarias, a mi particularmente me recuerda a
España o Portugal de hace bastantes años. Los demás países son bastante más parecidos al nuestro.
Lo más recomendable para viajar por cualquier país Europeo es adquirir mapas de calidad como
los Michelin Franceses o los ADAC Alemanes,
específicos de cada país que suelen estar muy actualizados y ofrecen un amplio detalle de cualquier zona.
Si pensamos recorrer una región en concreto, lo mejor es elegir los mapas locales que normalmente se venden en cualquier estación de servicio, eso sí en el idioma local.
Si optamos por dejarnos guiar por un navegador digital, lo mejor será que elijamos
e
l completo TomTom GO 930
, que tiene una cobertura total europea y esta mucho
mas actualizado que los navegadores fijos
, además tiene una gran facilidad de manejo. También cuenta con
Bluetooth
para conectar un teléfono móvil y un transmisor - receptor de radio FM para recibir los programas de tráfico o enviar nuestra música favorita al receptor del propio vehículo. El que tenga capacidad para recibir los programas de tráfico resulta especialmente interesante, pues
el dispositivo puede calcular automáticamente una ruta alternativa
, en caso de que existan problemas en el recorrido elegido. Lo que suele ocurrir con relativa frecuencia en los crudos inviernos europeos.
.
EL FORD FIESTA
.
El comportamiento del Fiesta Sport ha sido más que bueno
, muy por encima de lo que esperaba al principio del viaje de un automóvil de su tamaño. Sus virtudes más destacables son,
el confort, la estabilidad a toda prueba
y el bajo nivel de ruido que llega al habitáculo. Además el consumo medio durante la prueba ha sido de 5.5 litros, lo que es muy poco, teniendo en cuenta que en las autopistas europeas se circula realmente deprisa.
Interiormente el Fiesta Sport destaca por
un habitáculo confortable
y bien aislado de la carretera
, con unas plazas delanteras muy cómodas.
Los asientos son de los mejores de su categoría
con un relleno de espuma que los primeros momentos parece algo dura pero según pasan los kilómetros se agradece esta firmeza. Las plazas traseras son no son muy espaciosas, como es normal en un coche de su tamaño, pero aun así son mas amplias que las de casi todos los modelos de su tamaño, si exceptuamos los pequeños monovolúmenes. Otro dato que también contribuye a que el paso de los kilómetros sea más rápido es la
ausencia de ruidos y vibraciones de la carrocería
, aun en momentos en que la carretera deja mucho que desear.
El motor turbodiésel de 1600 cc, es el archiconocido del grupo PSa-Ford
, montado en todos los productos de ambos grupos, y también
en los Mini de BMW y en los Mazda
, por citar solo algunos,
con resultado excelente
. La versión que equipa al Fiesta Sport es la de 90 cv, que resultan más que suficientes para catapultar al Fiesta durante breves periodos de tiempo hasta casi 180 kmh (en Alemania claro está), incluso muy cargado como se efectuó la prueba. Un dato muy significativo, es que en 10.000 kilómetros
no ha consumido ni una sola gota de aceite ni de agua
.
Los frenos, tampoco tienen el más mínimo problema para detener el Fiesta y el
ABS consigue estabilizar la frenada
, aun en un firme tan poco homogéneo y deslizante como es la nieve.
El control de estabilidad está muy bien puesto a punto
, por lo menos en los infinitos casos que entro en funcionamiento cuando circulamos por carreteras nevadas, siempre volvió a llevar al Ford Fiesta por el buen camino, con suavidad y eficacia. Tal es su buen funcionamiento, que en una carretera nevada a velocidad moderada, es casi imposible cruzarlo, incluso aunque demos un volantazo en plena curva.
El ESP no deja que se deslice más de medio metro
, antes de hacer su trabajo y devolverlo a la trazada inicial.
El cambio de cinco relaciones, es suave y bien escalonado, aunque el desarrollo en quinta quizás peca de algo corto, lo que de todas formas redunda en
mayor agrado de conducción
al no tener que reducir en carretera abierta prácticamente nunca. También es muy elástico, suave y poco ruidoso, permite rodar en 5ª a 1500 rpm y subir sin problemas hasta 4500 rpm, sin el más pequeño tirón.
Otra característica destacable es
una dirección muy precisa y rápida
, con solo dos vueltas y media de tope a tope, Además al ser la asistencia eléctrica resulta muy suave en ciudad o parado y muy firme en carretera, permitiendo sentir el asfalto y seguir la trayectoria elegida fielmente.
La suspensión es firme, pero no seca
, no restando casi comodidad, a cambio permite una conducción relajada a velocidad elevada al contener muy bien cualquier movimiento de la carrocería, proporcionando al Fiesta una capacidad de reacción muy rápida y
un paso por curva muy veloz y seguro
, a pesar de que el perfil 45 de los neumáticos del modelo sport, no es el más adecuado para conseguir un buen confort. Aunque si aumenta considerablemente la estabilidad en buen firme.
En definitiva un estupendo viaje que ha resultado todo
un éxito para el Ford Fiesta, que durante los 10.00 km no ha tenido ni el más leve incidente
, a pesar de lo poco favorable de la climatología, al estado de algunas carreteras y a los esfuerzos a los que ha sometido.
TEXTO Y FOTOS: E.URECH