El "Laudo Alfano" ha sido ratificado por el Constitucional italiano y el primer ministro era consciente de que su derogación supondría la posibilidad de que su imputación por supuesta corrupción pudiera seguir adelante en el proceso por el caso Mills.
El pasado 16 de septiembre la prensa italiana filtraba el contenido del texto presentado por la Abogacía del Estado ante el Constitucional para exigir, en base a "daños irreparables", que no se derogue el "Laudo Alfano", que establece también la suspensión de los procesos penales anteriores a la llegada al cargo.
El Estado basa su defensa de la ley de inmunidad en que, si se derogase, "se provocarían daños a los cargos elegidos, que no podrían ejercerse con el compromiso debido, pudiéndose producirse, incluso, dimisiones".
La Fiscalía de Milán considera que el "Laudo Alfano" es inconstitucional porque viola la igualdad de los ciudadanos ante la ley.
El pasado 2 de octubre, uno de esos beneficiarios del "Laudo Alfano", el presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, que además es la segunda figura más destacada del PDL y aparece cada vez más alejado de Berlusconi, anunció su renuncia a la ley de inmunidad para que siguiera adelante la querella interpuesta por un antiguo fiscal por difamación.