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27/09/2009

Lula dice que "no acepta ultimátums de gobiernos golpistas" como el de Micheletti

El Gobierno de Brasil pide a Zelaya "moderación" por el uso político que el derrocado mandatario le da a la embajada brasileña en Tegucigalpa

Brasil "no acepta ultimátum de un gobierno golpista", dijo este domingo en Porlamar el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en respuesta al plazo que le dió el Gobierno de facto de Roberto Micheletti. El presidente brasileño respondió así al ser preguntado por el plazo "no mayor de diez días" que dío Micheletti a Brasil para que defina el estatus de Zelaya, que se encuentra en la sede diplomática desde su retorno a Honduras el lunes de la semana pasada. Por otra parte, el Gobierno de Brasil pidió al depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, "moderación" por el uso político que el derrocado mandatario le da a la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde está refugiado junto a su familia y más de media centena de simpatizantes.

Estrella Digital/Efe

Porlamar (Venezuela)

En una rueda de prensa en el marco de la Cumbre América del Sur-África (ASA), Lula señaló que el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, es "el presidente legítimo de Honduras" y que su estatus es "huésped de la embajada de Brasil" en Tegucigalpa.

"Zelaya fue expulsado del poder de la manera más vergonzosa posible", manifestó Lula.

"Para mí, la solución es simple: los golpistas deben salir del palacio presidencial", afirmó el mandatario antes de agregar: "Zelaya debe regresar al poder y se deben convocar elecciones".

"Si los golpistas convocan elecciones muy pocos países reconocerían (los resultados)", comentó Lula.

También subrayó que si "(los golpistas) entran a la fuerza (en la embajada de Brasil), violarían todas las normas internacionales".

"Pocas veces en la historia ha habido tanto consenso en la postura internacional contra el Gobierno golpista", destacó el presidente brasileño en su encuentro con los periodistas poco antes de partir para Brasilia tras participar en la II Cumbre ASA en la venezolana Isla de Margarita.

Ultimátum

Zelaya, depuesto el pasado mes de junio en un golpe de Estado, volvió el lunes de la semana pasada a Tegucigalpa y desde entonces se encuentra en la embajada de Brasil en la capital hondureña.

En un comunicado emitido anoche, el ministerio de Exteriores del Gobierno de facto indicó que "nuevamente" solicitaba "al gobierno de Brasil que defina el estatus del señor Zelaya, dentro de un plazo no mayor de diez días"

"De no ser así nos veremos obligados a tomar medidas adicionales", agregó la nota.

"Moderación"

El Gobierno de Brasil le pidió al depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, "moderación" por el uso político que el derrocado mandatario le da a la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde está refugiado junto a su familia y más de media centena de simpatizantes.

El representante adjunto de Brasil en la Organización de Estados Americanos (OEA), Lineu Pupo de Paula, quien el sábado relevó al encargado de negocios brasileños en Honduras, Francisco Catunda, como responsable de la sede diplomática, afirmó al diario O Estado de Sao Paulo que le hizo "personalmente" esta petición a Zelaya.

Pupo de Paula le dijo a Zelaya que dejara de "divulgar comunicados y declaraciones proselitistas" mientras estuviera en la misión (diplomática)".

La advertencia fue hecha después de que Zelaya hubiera distribuido un comunicado en el que incitaba "a la desobediencia civil contra la dictadura hasta la caída de los usurpadores".

El diplomático brasileño señaló al diario que "ordenó" también a los seguidores de Zelaya en la embajada que dejaran de "insultar a las fuerzas militares que cercan el predio" y afirmó que la sede está bajo el control de las autoridades brasileñas.

El Gobierno de facto, que encabeza de Roberto Micheletti, le dio a Brasil un plazo de diez días para definir el estatus de Zelaya, quien para el país suramericano se encuentra en calidad de "alojado" y no de refugiado o asilado político, condiciones que el propio presidente depuesto manifestó que no va a pedir.

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