La Ley de Economía Sostenible es la respuesta de Zapatero a los críticos que sostienen que su Gobierno socialista carece de estrategia coherente para tratar la crisis y que le acusan de permitir que el paro, el déficit y la deuda pública estén aumentado descontroladamente desde el pasado año.
Ésa es, por lo menos, la interpretación que hace el diario económico británico
Financial Times,
propietario de parte del semanario
The Economist,
en cuyo foro el presidente del Gobierno español quiso explicar su célebre ley a numerosos empresarios extranjeros, de ese gran proyecto transformador de la economía española que, según Zapatero, se aprobara el viernes por el Consejo de Ministros y que supondrá el inicio de un periodo modernizador de la economía española que llevará consigo el tan anunciado cambio de modelo económico que sustituirá, sobre todo, al ladrillo y a la construcción.
El periódico, que hace referencia a la poca concreción de la ley, recoge también las dudas de la oposición ante un Gobierno -que ya cuenta con un déficit presupuestario del que se espera que alcance el 10% del PIB este año- que no contará con el dinero o la voluntad suficiente para alcanzar tales objetivos económicos.
Los datos hechos públicos por el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, avalan en cierto modo esa tesis, ya que el déficit entre enero y octubre se ha multiplicado por siete, mientras han disminuido los ingresos...
La recaudación de los impuestos directos cae un 13,4% (77.734 millones). Destaca el retroceso de un 22,3% de la tasa de sociedades (20.507 millones). Por su parte, el IRPF retrocede un 10% (54.342 millones).
En cuanto a los indirectos, descienden un 21,1%, especialmente el IVA (-29,1%, 30.631 millones). Los impuestos especiales disminuyen un 1,3%, siendo el del alcohol el que más recorta, con un 13,2%. El de hidrocarburos cae un 3,7%.
Para el Gobierno español, según el periódico británico "son más preocupantes las cada vez más sonoras peticiones de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, de prudencia presupuestaria y reforma del mercado laboral, dos asuntos que Zapatero ha estado reacio a abordar durante la crisis".
The Wall Street Journal
anuncia que el presidente del Gobierno español revelará el viernes reformas económicas", aunque la realidad es que no lo hará hasta el día 2 de diciembre en el Pleno del Congreso de los Diputados, según ha decidido la Junta de Portavoces, y el día 14 de diciembre ante la Cumbre de Presidentes autonómicos, que no se reúne desde hace casi tres años.
El periódico belga
L'Écho
reacuerda que ya ha quedado muy atrás la época en que toda Europa hablaba con cierta envidia sobre el 'milagro' de la economía española. Tras unos 15 años de prosperidad en los que el crecimiento anual del PIB superaba el 3%, España se ha visto afectada en el 2008 por la crisis económica mundial con mayor celeridad y profundidad que la mayoría de los demás países europeos. Según cifras oficiales del INE, la economía se contrajo un 0,3% en el tercer trimestre del 2009, siendo éste el quinto descenso consecutivo, mientras que el conjunto de la zona euro presentó un crecimiento de 0,4 puntos durante el mismo periodo.
"España ha decidido adoptar reformas. El Gobierno español se propone cambiar el actual modelo de crecimiento económico, que resulta desfasado, y aprobará el viernes un paquete muy vago de medidas que engloban 'todos los aspectos de la economía', desde las leyes que regulan el marcado laboral hasta los sistemas de enseñanza."
Esas medidas le permitirán vislumbrar el final del túnel en vísperas de que el país asuma la Presidencia de la Unión Europea, pero ¿a qué precio?, se pregunta el periódico.
La Comisión Europea calcula que el déficit público español crecerá hasta el 11,2% del PIB a finales de año y se reducirá al 10% en el 2010 y al 9% en el 2011, frente a una media del 6% en los demás países europeos. Por consiguiente, el Ejecutivo europeo pide a Madrid que consolide sus cuentas públicas y aumente sus ingresos para poder neutralizar las repercusiones nefastas de la recesión. La OCDE matiza esta visión. En sus perspectivas económicas publicadas el pasado jueves, la Organización considera que el rigor presupuestario "debería aplazarse hasta el 2011 para permitir que el restablecimiento de la economía cobre mayor solidez".