Durante la intervención que ha efectuado Montoro en la Escuela de Verano del PP, en la localidad almeriense de Roquetas de Mar, no ha eludido hablar de la nueva financiación autonómica aprobada el miércoles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera pese a la abstención de las comunidades gobernadas por el PP.
El dirigente popular ha censurado el modelo por los cauces de negociación por los que lo ha llevado el Gobierno, pues en ese tránsito "no se ha querido ni hablar" con el PP, y en ello cree apreciar la intención del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, de "romper" al principal partido de la oposición.
Ha descalificado también el sistema por "opaco" y "dificilísimo", pero sobre todo por las consecuencias a las que aboca a los ciudadanos: "el enfrentamiento entre los españoles". "Este modelo divide, enfrenta y discrimina" y "responde a un chantaje político, el de ERC, para mantener el tripartito de Cataluña", ha denunciado.
"ERC ha conseguido condicionar la política de Zapatero"
Las críticas del PP al método seguido por el Gobierno se ciñen, por tanto, a un procedimiento que no es que les haya dejado al margen, sino que ha dado prioridad a Esquerra Republicana, un partido con 300.000 votos que ha conseguido "condicionar" la política de José Luis Rodríguez Zapatero. De ahí que el coordinador de Economía del PP haya asegurado que el nuevo modelo no persigue "servir a Cataluña", sino "servir a un partido político".
Entre sus reproches también han destacado las referencias a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y al vicepresidente de Cooperación Territorial, Manual Chaves, ya que si la primera dio el miércoles "una pobre imagen tratando de sostener lo insostenible", el segundo ha acuñado una expresión "imposible".
Porque, como ha señalado Montoro, "no puede ser que todas las comunidades autónomas ganen", como afirmó el ex presidente andaluz, en un contexto en el que "España pierde" debido a la crisis económica. "El socialismo es eso: todos iguales, pero unos más que otros", ha sentenciado.
"Impropio de los países democráticos"
Por su parte, María Dolores de Cospedal, ha defendido la abstención de las Comunidades del PP frente al nuevo modelo de financiación al ser lo "más coherente", porque "tenían que coger el dinero" para financiar sus servicios públicos "les gustara o no".
En los cursos de verano de la Universidad Complutense, De Cospedal se ha referido a las declaraciones del consejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, en las que dijo que si no votó en contra del nuevo modelo es porque existía una orden expresa de Génova. Tras reconocer que Madrid no ve cumplidas sus necesidades financieras, De Cospedal ha señalado que se decidió aplicar "una directiva común" a todas las comunidades autónomas "por coherencia".
Ha criticado el nuevo sistema de financiación, que ha calificado de "insolidario", "improvisado" e "impropio de los países democráticos" porque, ha asegurado, es "resultado de una negociación opaca, secreta y poco garantista del principio de igualdad".
Asimismo, ha destacado que el modelo "castiga a las comunidades autónomas que hacen políticas fiscales diferentes a las del Gobierno y premia a aquellas que suben los impuestos".
Se trata, según De Cospedal, de una financiación "inoportuna" en una coyuntura de crisis económica y "cuando España sufre la mayor caída de ingresos que hemos vivido nunca".
Preguntada por las declaraciones del vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, en las que calificaba la actitud del PP de "catalanofobia", ha respondido que constituyen "un acto de demagogia y una irresponsabilidad que no tiene nombre".