Cuidado, cuidadín
¿Qué supone el caso Gürtel? ¿Qué relevancia tiene el que un senador y un diputado del PP estén siendo investigados por el Tribunal Supremo? ¿Qué motivo de escándalo es lo del tesorero del PP, Luis Bárcenas? Nada, ninguna.
Aquí lo importante es dejar claro si el jefe del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Saiz, ha empleado dinero público para comprarle la cosecha de patatas a un familiar para regalarla después. Eso es lo importante, lo demás son historietas de tebeo que no merecen la más mínima atención de los medios de comunicación. Aquí lo que hay que resolver es lo que se podría llamar el "caso de las patatas". Más que nada porque supone toda una novedad.
Pero, cuidado, cuidadín, la oposición está al acecho para que los dineros de los contribuyentes no se dilapiden en beneficio particular de algunos. El Partido Popular, va estar muy atento para que lo de las patatas no vuelva a ocurrir, si es que verdaderamente ha ocurrido. Tanta vigilancia, tanta fiscalización, me lleva a pensar que los cargos públicos, presidente del Gobierno, ministros y demás altos cargos, deberán presentarse en el trabajo debidamente "higienizados por dentro" tal y como anuncia el actor José Coronado. Caso contrario se podrán ver acusados de utilizar en "beneficio propio" y de dar "satisfacción" a su organismo, a su cuerpo en definitiva, por utilizar los aseos instalados en los edificios públicos donde desarrollan su trabajo. Se les puede acusar de utilizar unos "bienes" que son propiedad del Estado y que han pagado los contribuyentes. Así es que mejor salir de casa con los "deberes" hechos.
PASCUAL MOGICA COSTA
Amordazar a las víctimas...
Señor director:
ETA mata directamente a traición a sus víctimas; sus cómplices políticos pretenden amordazarlas, desacreditándolas. A veces de modo tan descarado como a la viuda de Puelles, habiendo declarado el PNV que "es mejor que las viudas no hablen". Porque, claro, eso "eleva la temperatura de la gente". Lástima que no digan que "elevan la temperatura" los dichos y hechos de ETA. Menos mal que ese grupo político ya no puede seguir sirviendo a la misma causa desde el poder.
Recordemos lo que tuvo la desvergüenza de decir un día Arzalluz: "Unos sacuden el árbol, y otros recogen los frutos". No se puede decir más claro quienes son los que se aprovechan del terrorismo y, por tanto, desmarcándose farisaicamente, procuran que no falten quienes sacudan el árbol vasco. Y lo duro no es esta denuncia, sino sus tan explícitas declaraciones y acciones durante décadas.
Teresa Herrera Romeo
Los nuevos señores feudales
Aquellos que no se creen que la Historia se repite tendrán, o mejor dicho, deberán ya en la actualidad apearse de su incredulidad y empezar a fiarse de que, la sabiduría popular, no es sólo un tópico recurrible para justificar tradiciones o costumbres seculares, sino que encierra en si misma valores culturales de gran enjundia. Porque señores, lo que si resulta evidente es que se están percibiendo en algunos países de la vieja Europa (vieja, en su calidad de madre de naciones y, pionera, en su vocación de trasmitir su cultura a otros países lejanos a los que ayudó a iniciarse en el camino de la civilización, no sabemos si para bien o para mal) una cierta tendencia a recobrar aquel culto a la personalidad, aquella reverencia por los caudillos que dirigían a sus mesnadas en los combates sin que ello fuera óbice para que, en tiempo de paz, los explotaran como esclavos, erigiéndose en dueños de vidas y haciendas de aquellos vasallos, sin cuyos servicios indispensable, hubieran quedado reducidos a lo que, en realidad, eran la mayoría de ellos, unos fanfarrones despiadados y viciosos que no sabían más que guerrear con sus vecinos o entregarse a los más desenfrenados placeres mundanos, entre los cuales, el de la carne (derecho de pernada), no era, precisamente, el que menos predicamento tuviera.
No podemos decir que, en algunas de las actuales democracias, o lo que para algunos lo son, aunque resulte que el término les venga ancho y sólo se utilice para encubrir las sentinas donde se almacenan las cargas de autoritarismo, tiranía, abusos de poder, desprecio por los derechos de las personas y una larga retahíla de otros ataques a las libertades de los ciudadanos que, si nos paramos a reflexionar podremos apercibirnos de que, salvando las distancias inevitables del efecto del transcurso de los años, existen muchos puntos de similitud con aquellos sistemas feudales que hoy se consideran caducados. Craso error. En realidad, si nos tomamos la molestia de examinar el comportamiento de algunos de los que hoy nos gobiernan, nada más tendríamos que hacer el esfuerzo de imaginárnoslos cubierto con sus brillantes armaduras y con el yelmo encasquetado, para darnos cuenta de la poca diferencia existente entre unos y otros en cuanto a comportamiento y ambiciones inconfesables.
Vean ustedes al señor Sarkozy, de Francia. La imagen de un segundo Napoleón, pequeño como él, un poco fatuo, creído de si mismo e incapaz de resistirse a demostrar su masculinidad aunque para ello, o, precisamente por ello, haya tenido que buscar en la Carla Bruni a su particular Josefina, sólo que, a diferencia de ésta, la italiana es de las mujeres que saben adornar, con su belleza y estilo, el florero donde esté depositado ego machista de cualquier mandatario que aspire a convertirse en l?Empereur de la Republique. Por si faltaba algo y para demostrar lo dicho, observen ustedes el gesto verdaderamente napoleónico de restablecer la costumbre del Segundo Imperio (Napolén III) de pronunciar en Versalles un discurso ante el Congreso y el Senado ¡Vive la France! Seguro que hubiera estado pintiparado entre aquellos que pedían con insistencia un mayor número de votos para el "Tercer Estado" (burgueses), para luego declararse como únicos integrantes de la Asamblea Nacional.
Lo de Berlusconi tiene otro cariz. Muy a lo italiano y seguramente más propio de una de las farsas cómicas del sin par Hugo Tognazzi, que de un presidente del gobierno. Pero estamos acostumbrados a este pequeño César, multimillonario, con sus cohorte de siervos de gleba que le van allanado el camino y con esta petulancia que hizo famoso, en sus papeles, al genial Victorio de Sica, eterno conquistador, tenorio enamorado y víctima propiciatoria de toda suerte de ridículos provocados por sus miedos y flaquezas. Estoy convencido de que, el ególatra italiano, no hace más que seguir las huellas de Mussolini, del que se dice que, cuando se encerraba en una habitación con una de sus "conquistas", le susurraba: "Hasta ahora has conocido al Duce de Italia, pero desde ahora vas a conocer al hombre". Se considera por encima del bien y del mal pero, a pesar de sus flaquezas, les resulta simpático a los votantes que no dudan en reelegirlo una y otra vez sin que esta faceta de "conquistador" parezca que le perjudique en política. Quizá porque, en el fondo, muchos italianos soñara con poder disfrutar de lo mismo que se permite hacer su señor Berlusconi...
Pero donde la faceta medieval del gobernante se muestra más en su propia salsa, es en el caso irrepetible de nuestro Rodríguez Zapatero. En él se hace evidente, más que en ningún otro gobernante, este culto a la personalidad. Porque ZP tiene su corte de admiradores, su serrallo de odaliscas, formado por todas sus ministras, que le tienen una adoración reverencial, empezando por la señora De la Vega, que se lo come con cada mirada que le dirige, y terminando por la benjamina, la inefable y poco convencional, Bibiana Aído. ZP ha conseguido hipnotizar a más de media España y dejar atontada a la otra media; de forma que, por errores que cometa, insensateces que se permita y cacicadas que perpetre, nadie parece que se lo tome en cuenta a la hora de votarle o de apoyarle en su particular política. En España estamos bordeando el crack económico; sumergidos en la recesión mayor de nuestra historia; con un paro que dobla al de la UE y que representa el 40% del registrado en toda ella; con las Cajas amenazando ruina y una cadena inacabable de percances en la industria que, al no poder alcanzar el nivel de competitividad adecuado, se siente incapaz de luchar por los mercados. Pues bien, así y todo, cuando dicen que no tienen dinero para dotar a la Ley de Dependencia o cuando se le retira la escolta, en sus viajes al extranjero, al señor Rajoy; sin embargo, la señora Bibiana Aído, no tiene reparo en hacer instalar un teléfono, al estilo Elena Francis, para atender las llamadas de los hombres que quieran recibir consejo sobre sus problemas sexuales o sus dudas sobre su masculinidad. Lo malo de esta estupidez es que la broma cuesta la friolera de 1.400.000 euros.
En su viaje a Nigeria ZP, a un país rico en hidrocarburos pero mal gobernado, como ocurre en la mayoría de naciones del continente africano, se ha mostrado generoso, espléndido y sobrado de recursos, al "donar" la friolera de 250 millones de euros para ayudar a aquellas personas. En España más de 1.500.000 trabajadores en paro no cobran ninguna subvención pero en Nigeria tenemos que hacer los fanfarrones para demostrar que en España atamos a los perros con sartas de longanizas. Pero la prueba de que seguimos situados en la edad media es el hecho de que ¡el Tribunal Supremo!, ha desestimado una denuncia de un contratista al que, un ayuntamiento español le había encargado la ejecución de unas obras, sin disponer del dinero preciso para pagarlas lo que motivó el impago de las mismas. El argumento del alto tribunal, inefable, peregrino y la muestra del nivel de nuestra Justicia: se le dice al reclamante que primero debiera de haberse cerciorado de si el municipio tenía dinero para pagarlo; como consecuencia, declara al Ayuntamiento exento de responsabilidad.. ¡Inquisición, si señores!
Miguel Massanet Bosch
Sobre el Estado del bienestar
Pienso que la base del sistema Social-democrático, se sustenta en la necesidad de no dejar que el libre mercado rija los cauces de la sociedad y no se rijan exclusivamente por las leyes del libre mercado, sino que, la Sociedad asegure un conjunto las necesidades que el mercado, de por sí, no puede alcanzar. Y que, en consecuencia, no se acepta la bondad de la llamada "mano oculta del mercado". Por esto, se instituyó un orden social en el que se aseguraba un conjunto de bienes que superaban el orden del mercado.
Este orden se denominó: "El Estado del bienestar", que pretendía asegurar que todos los ciudadanos de ambos sexos tuvieran acceso gratuito a la enseñanza, a la atención sanitaria en caso de necesidad, a la gratuidad de los medicamentos, a asegurar la vejez, a la atención gratuita en saso de accidentes laborales etc. Esto no lo realizó el Estado Liberal ni pretendía alcanzarlo. Los Estados, con este orden Social, eran y son los Estados Socialdemócratas.
Su principio rector se basaba en una intervención del Estado a favor de un orden justo en pro de los más desfavorecidos, para evitar situaciones de indigencia y para subsanar las carencias del liberalismo económico puro y duro. Con ello, las inseguridades propias del liberalismo económico, fueron subsanadas con lo que se llamó el "estado del bienestar" Es importante que, hoy, esto, se ve con la mayor naturalidad del mundo.
Pese a que se intente sustituir el orden socialdemócrata por un neoliberalismo, es evidente que, dicho orden se ha extendido por toda la Tierra y que, quienes aún no lo tienen añoran un orden socialdemocrático como el existente en la mayor parte de los países del mundo. Por ese camino va ahora EEUU y muchos otros países que ven que el liberalismo no logra alcanzar las cotas de bienestar que han logrado los países socialdemócratas.
Por ello, es normal que el mundo avance hacia una Socialdemocracia universal. Las excepciones de la Comunidad de Madrid y otras parecidas, no son más que excepciones anómalas, pese a que se realicen apoyadas en sonrisas femeninas que es mejor olvidar.
La base de la Socialdemocracia es la solidaridad, ausente del egoísmo neoliberal. Es superar un craso y egoísta economicismo neoliberal.
José María Arrojo Hernández
Los poplíticos y nosotros
Señor Director
Los que no vivimos de la Política, pero que, en parte, vivimos y trabajamos para los políticos, nos planteamos interrogantes al estilo de: ¿son todos los políticos iguales? ¿acertamos cuando damos nuestro voto a tal o cual de ellos? ¿vale la pena votar cuando, en ciertas épocas, las cosas parecen ir cada vez peor?
No cabe encogerse de hombros ante tales interrogantes: 1.-Que, entre los políticos, hay algunos más sinceros, trabajadores, honrados y mejor preparados por otros nos lo dice el mismo sentido común que nos permite prestar mayor confianza a tal o cual de nuestros conocidos, amigos o familiares. 2.-Que podemos equivocarnos a la hora de elegir cae de su propio peso en cuanto no siempre es posible separar la verdad de la mentira en la jerga electoralista; exigencia del mismo sentido común es rectificar en la siguiente ocasión. 3.-Claro que, por encima de nuestras equivocaciones y de las torpezas de los políticos, no podemos desperdiciar la ocasión de hacer política, eso mismo que, en Democracia, se nos brinda a cada ciudadano a la hora de delegar eligiendo.
Nuestra responsabilidad, la responsabilidad de los que, en parte, vivimos y trabajamos para los políticos, es procurar que los elegidos sean los menos malos y mejores gestores de entre todos aquellos que se presentan. Ahí no valen las habituales obnubilaciones y rutinas: un voto es una cosa muy seria y tiempo es de que rompamos con todo lo que no es pura y simple preocupación por que la gestión pública sea la que tiene que ser en función de nuestras posibilidades de desarrollo.
¿No quiere ello decir que hemos de aplicar prudencia crítica a nuestras dependencias y relaciones con los políticos profesionales quienes, por supuesto, no son todos iguales en honradez y capacidad de gestión?
Antonio Fernández Benayas
Ley de quita y pon
La Ley de Costas, cuyo nacimiento data de 1988, se ha convertido con el paso del tiempo en normativa muelle por su elasticidad y, al mismo tiempo, en paradigma de ley bifuncional, porque lo mismo sirve, según la expresión popular, para un roto que para un descosido. Desde su anuncio en el BOE se otorgó, a los titulares previos, una concesión por treinta años, luego se amplió a sesenta sin procedimiento y con la cláusula de no transferir la propiedad. Ante protestas y presiones, ya en las últimas legislaturas, se toleró la venta de inmuebles afectados por alguna reserva anterior, incluso posterior a su vigencia. Sin que esta postrera circunstancia fuera obstáculo, se concedieron licencias, se negaron algunas, se paralizaron unas cuantas y, en proporción casi despreciable, otras se vieron aquejadas por una especie de baile de san vito, debido a anomalías de marcha en la diligencia y a la falta de criterio administrativo. En la actual coyuntura (sin ánimo de exagerar), el embudo -probablemente- fuera un buen dispositivo para su cotejo y sobrenombre.
Hoy, tras un tiempo de desarrollo y la preocupación ascendente de los damnificados, alcanza el clímax de la imposición esa trama de los famosos, familiares y refrescantes chiringuitos. No comprendo qué nuevo detalle, razón argumentada, irredenta protesta social e incluso coherencia con juramentos o promesas, avalan al responsable de turno para iniciar una auténtica cruzada contra estas pequeñas empresas turísticas, esquilmadas por la crisis y, en muchos casos, por elevadas inversiones para hacer viable su negocio. Sólo la coincidencia de aditamentos especiales puede preparar plato tan rechazable para una sociedad a la que se le quiere burlar, también, la naturaleza de su ocio estival, con excusas tan pueriles como ineficaces. El empeño, el despotismo, generar humo, quizás una pizca de maldad en el carácter, sean las piezas que conformen ese puzzle convertido en siniestro propósito de mermar el turismo, manu militari, desempolvando una ley, extrañamente permisiva cuando afecta a determinados personajes, que pretende ser ejemplar casi siempre en casos inocuos, no lesivos para el interés social. Los chiringuitos, en su mayor parte, son una alternativa útil, necesaria; no un estorbo. ¿Qué hacemos, en disposición semejante, con esos casos tan estridentes que afectan de forma notable al dominio y goce públicos?
Mención aparte y especial merecen los restaurantes -construidos de mortero- ubicados a pie de los paseos marítimos, como el de la Malvarrosa en Valencia. Dispuestos en línea fuera de la playa, tras varios años en que yerguen su estética figura, forman parte inseparable del paisaje; más diría, le dan ese sello de permanencia, de compensación, al dinamismo propio del ecosistema. Cualquier cambio exigido por el desafuero, que no reglamentación justa, llevaría aparejado un plus de responsabilidad por el deterioro medioambiental al que vecinos -mi caso- y visitantes, aborígenes o foráneos, tienen el derecho de disfrutar; sin que ello suponga, en absoluto, menosprecio o quebranto de ningún derecho consustancial a terceros. Espero se imponga, al final, la cordura para evitar agravios onerosos a los propietarios de tales restaurantes y la opinión del ciudadano, infórmense gobernantes, junto a él mismo, no tenga el valor de un cero a la izquierda.
La Ley, en estos veinte años de existencia, dejó innumerables ejemplos de derribos efectuados, en reserva o en eterna moratoria. Son numerosas también las licencias de obra que, al menos, rozan la norma en su letra y espíritu. Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar, sin contemplaciones, que estamos ante una ley de quita y pon.
Manuel Olmeda Carrasco
¿Quién ha ganado Elche o el PP?
En estos día hemos podido leer en la Prensa que la imputación contra el Alcalde de Elche por empleo indebido de facturas ha sido sobre seído por los Tribunales al no encontrar mala fe por parte del Alcalde, Algo a mi entender muy bueno ya que se ha aclarado una duda. En la otra versión de los hechos; la portavoz del PP que presentara la demanda, dice algo que me lleva a la duda: A mi no me importa que este señor sea culpable o no, solo me interesa que el Ayuntamiento haya recobrado los dineros de sus contribuyentes. En una época de falta de credibilidad de los ciudadanos en sus políticos esta es una bomba de relojería en la línea de flotación del PSPV con la mirada puesta en su Vicesecretario general y Alcalde de Elche. Los casi 15 puntos de perdida del voto Socialista frente a los Populares en un bastión socialista como Elche debe hacer recapacitar mucho la dirección de los socialistas valencianos, que se pusieron como estrategia profundizar en el corte de trajes a medida. Hace unas semanas escribía una carta que fue publicada en la que ponía un punto de atención en ese tema, advirtiendo que la política debe tener otro nivel y dejar a la justicia hacer su trabajo, que posiblemente viéramos más de un corta trajes en la cárcel por atentar al honor del President. Miren ustedes por donde he podido leer un titular de Prensa, que sin ser adivino ya tenia en la cabeza: El Juez del "Caso Gürtel" vuelve a fallar contra el PSPV y condena por temeridad y mala fe.
No se si ganará Elche o su Alcalde, en todo caso, no se necesita ser adivinos para darse cuenta que con los actuales dirigentes el PSPV no tiene en su futuro ganar elecciones.
M. MENDILUCES
Los ganaderos al bode y los políticos "a por uvas"
Aún tenemos "in mente" la macro manifestación de agricultores y ganaderos del pasado día 22 en Luxemburgo, para el Consejo de Ministros todo pasó como si nada, siguieron con el orden del día previsto (aprobaron las medidas para que los animales no sufran), podemos decir que ante la grave crisis por la que atraviesa el sector productor de leche Europa no responde. Uno tiene la sensación de que les va bien que los comerciales funcionen a sus anchas.
Está situación a llevado a la comisaría europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, a pedir más transparencia al comercio minorista acerca de los márgenes de los precios de la leche. En su opinión, hay que ver "dónde va el valor añadido" de la leche, aunque precisó, para que nadie se sienta herido, que este mensaje "no es una advertencia" a las cadenas de distribución.
Y es que el problema empieza a ser tan grave que si no hay una "solución" a corto plazo, en el futuro los ganaderos dejarán de producir leche y la UE (Unión Europea) tendrá que abastecerse con importaciones. A esto se le llama ser un sector estratégico, que el comercio no quiere aceptar y parece que los políticos "están a por uvas".
Domingo Martínez Madrid
Faltona
La vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa de la Vega, no ha estado fina ni educada, al calificar al 60% de los españoles de "retrógrados y reaccionarios" por no compartir sus teorías antivida. Una ministra cuyo cargo institucional está al servicio de todos los ciudadanos, no debería continuar en el mismo, al descalificar, con su postura sectaria, a la mayoría de los votantes.
Ya es hora que sepa esta señora, que la mayor parte de la ciencia actual, defiende la existencia de vida humana en el vientre de la mujer, desde el inicio de la concepción. Muchas prisas y nervios demuestra tener el Psoe para que se apruebe esta injusta ley en el Parlamento, saltándose todos los trámites legales, por el hecho de llevarlo en su programa. No consiste el aborto en afirmar los derechos de las mujeres a disponer de su propio cuerpo, cuanto el atentar contra el derecho inalienable a la vida, que el nasciturus y todo embrión tienen a su pleno desarrollo, por ser el más inocente e indefenso de los seres humanos vivos.
Las elecciones europeas las perdió el Psoe y las ganó el PP, entre otras cosas, por la mala gestión para contener el paro y la ruina económica, del partido en el Gobierno y por los 600 mil votos a favor de la vida.
Bien puede predecirse que en las Generales este tema del aborto será el talón de Aquiles de Zp que acabe con la hegemonía de su partido al frente de lo que quede de España.
MIGUEL RIVILLA SAN MARTIN
Fascismo de barretina
Hace unos días grupos independentistas quemaron en Tarrasa una pantalla en la que se transmitía un partido de la selección española. Desgraciadamente en Cataluña se está convirtiendo en demasiado habitual que fanáticos independentistas revienten actos, boicoteen mítines, ataquen sedes de partidos y agredan a personas simplemente por pensar diferente que ellos. ¿Así quieren imponernos estos iluminados salvapatrias sus ideas, a base de agresiones y violencia? Que sepan que la gran mayoría de catalanes seguiremos al lado de la selección española y también defendiendo la libertad de expresión en nuestra sociedad por mucho que estos intolerantes independentistas, estos fachas de barretina, nos lo quieran impedir.
Carmen M. Maciá
Desahogarse con los débiles
Señor director:
Un bar valenciano ofrece a sus clientes poder insultar a los camareros "para desahogarse de la crisis" y "no descargar la agresividad en el hogar". ¡Piadosa defensa de la familia! Es como si un burdel ofreciera violar realmente a sus pupilas para evitar el maltrato a la esposa.
Los psicólogos titulados sabemos que, lejos de evitar con esos desahogos otros peores, sirven de entrenamiento para cometerlos con mayor "familiaridad" y frecuencia. Y si, como parece, ese bar no es una cooperativa de camareros masoquistas, sino que tiene patronos que someten así a sus empleados a situaciones "voluntariamente" humillantes, debieran intervenir de inmediato los sindicatos y las autoridades correspondientes.
¿Hasta donde más se puede llegar? Porque ya hemos conseguido, también en Valencia, el record de tirar a la basura el brazo del obrero accidentado. Y en Barcelona tres cobardes policías pueden patear a un hombre caído ?según un vídeo que un juez ha tenido el valor de declarar que exagera lo que pasó (¡!)-, desahogo que les ha costado sólo 600 euros.
Fermín Espinosa Romero