Presidente Consejo Editorial: Germán Yanke
Editor: Carlos E. Rodríguez - Director: Armando Huerta
24-06-09 Nº 3.911 Año XI
Compartir este articulo: Google Marcadores DELICIOUS MENEAME DIGG Agregar esta página a Mister Wong TECHNORATI BLINK WIKIO
Envia este articulo para un amigoImprimir página

El victimismo yanqui es peligroso

Antonio Cubero

Si nos atenemos a las declaraciones de los componentes de la selección de Estado Unidos -"disfrutaremos con España, es la mejor selección del mundo"-, se puede pensar que los yanquis no van a ser más que unos privilegiados espectadores a pie de campo en el partido que ambos equipos nacionales disputarán esta noche correspondiente a las semifinales de la Copa de las Confederaciones.

Más victimismo ante un partido no cabe. Pero puede ser una treta no exenta de peligro, también. Vicente del Bosque -viejo zorro que sabe que en esto del fútbol es mejor prevenir que currar- ya lo ha advertido a todos sus jugadores y de paso también a los periodistas que ya hemos escrito de una hipotética final con Brasil obviando a la selección de las 'barras y estrellas': "Hay que andar con mucho respeto. Corren como auténticos diablos".

El poder físico de Estados Unidos es una de sus mejores virtudes. Son fuertes y pesados como acorazados con la velocidad de sus dos hombres puntas, Davis y Altidore, lanzados por un centro del campo que ocupan el veterano Donovan y sus acompañantes Dempsey y Bradley. Son, por cierto, según las estadísticas, los futbolistas que más kilómetros han contabilizado en los tres partidos de la primera fase. Unos correcaminos que se han ganado por derecho propio y méritos de "disfrutar" de España en primera persona.

Pero si la selección estadounidense ha llegado hasta aquí a base de kilómetros en las piernas, La Roja lo ha hecho por una vía bien diferente y mucho más espectacular: haciendo correr el balón con porcentajes de récords en cuanto a la posesión del juego. Un sello que ha marcado a la selección española que la hace casi imparable para los rivales.

Nadie contaba con Estados Unidos. Es una selección siempre en progresión, pero a la que los nuestros ya han doblegado en las tres ocasiones en las que se han visto las caras. Pero lo de esta noche, cuidado. Tener enfrente a un adversario que ha enseñado la bandera blanca en señal de sumisión puede ser peligroso.

Últimos artículos de Antonio Cubero

Contacto y direcciones de La Estrella Digital. Todos los derechos reservados ©2010