¿Dónde está Gallardón? El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, no salió al balcón de la victoria del PP porque andaba escondido entre los aros olímpicos, en una extraña reunión que seguramente él mismo se buscó para esta fecha, tanto por si salían bien las elecciones europea -así ocurrió- como si salían mal. La que sí estuvo en el balcón fue Esperanza Aguirre, por una parte luciendo el buen resultado de la Comunidad de Madrid que deja a Tomás Gómez por los suelos, y por otra parte lamentando el final de su ansiada lucha por la presidencia nacional del PP, porque a Rajoy ya no hay quien le pare los pies hasta las generales del 2012. Aguirre, al contrario, debería rectificar, cambiar a su Gobierno y al equipo de Telemadrid, dejar de lado la batalla de Caja Madrid y no embarcarse en más aventuras, ni en conspiraciones como las que emanan del diario
El Mundo,
que ha sido el perdedor mediático de las elecciones, dentro de la zona del PP, aunque en realidad Pedro J./Zola trabaja para Zapatero.
Pues sí, Gallardón ausente, Aguirre con cara de póquer, Mayor más contento que unas pascuas haciendo la pelota a Aznar y a Rato desde el balcón, y el pobre de Camps lamiéndose las heridas, convencido de que en Valencia ha sido indultado por su electorado, pero temeroso de cualquier movimiento extraño que pueda producirse en el tribunal que juzga su fondo de armario.
¿Y Aznar? Pues Aznar estará contento con la derrota de Zapatero pero algo confundido con la victoria de Rajoy, porque a lo mejor pensaba que había llegado el momento de salir de su panteón y esta derrota lo volvió a meter en el catafalco, del que se escapa con bastante asiduidad para meter la pata en vez de para ayudar a los suyos. Por cierto, ¿había bailarinas en las visitas que Aznar hizo al famoso monasterio de Berlusconi en Cerdeña?
El que debe de estar de los nervios y tirándose de los pelos es el mandril de la COPE, Federico Jiménez Losantos (que lleva buena racha: condenas por difamador, cese en la COPE y la victoria de Rajoy), y otro tanto hará Pedro J./Zola, que le había puesto a Rajoy muy alto el listón para reconocerle la victoria: 5 escaños y diez puntos de diferencia sobre el PSOE. Pero que, digan lo que digan don Pedro por su casa y su compinche en la COPE, Rajoy ganó ayer y los conspiradores de la Titadyne y otras tramas explosivas se han quedado para vestir santos. Y con ellos la santa compaña de los pitufos traidores de los Arístegui, Costa, Elorriaga, Ballesteros, Cayetana, Acebes, Zaplana, Aragonés y compañía.
Y a la espera estamos de que el diario
El Mundo
comience una serie con el yo acuso a Zapatero de: prohibir la enseñanza en castellano en Cataluña; de hundir la economía; de mantener a Chaves en el Gobierno; de tener a sus órdenes un Ejecutivo de chicha y nabo; de mentir a los españoles antes y después del atentado de ETA en Barajas; de montar el lío del Estatut; de la regularización millonaria de inmigrantes, etcétera, etcétera. De todo eso de lo que siempre culpa a otros, pero salvando su gran amigote Zapatero. Y, ya puestos, que acuse de cómplices necesarios a Bono y De la Vega, que lo son.
En fin, fuera de la órbita del PP también hay otros sonados perdedores en el campo mediático, pero la palma se la llevan
El País
y la SER. Aunque ésta es harina de otro costal, de la que ya nos ocuparemos en su momento. En realidad, en ambos medios saben muy bien que Zapatero es una catástrofe nacional. Pero esa confidencia la compartirán los de Prisa en privado con Felipe González, aunque no la llevarán a su ámbito informativo y editorial porque antes tienen que arreglar las deudas de Prisa, y todavía no se pueden arriesgar. Ay, Mariano, Mariano, la que acabas de liar. ¿A que empieza a salir en las encuestas de liderazgo como todo un campeón? "El que resiste gana", ya lo dijo Cela, que también era gallego y sabía aguantar el tirón.