Vicente Boluda se despidió anoche del palco presidencial del Bernabéu, que dentro de muy poco -casi seguro que el próximo día 1 de junio- ocupará Florentino Pérez al ser proclamado oficialmente nuevo presidente sin necesidad de acudir a las urnas. El madridismo aguarda impaciente ese momento. Está cansado de tantos 'globos sondas' y fichajes desmentidos.
Quiere que Florentino descubra ya sus verdaderas cartas de ases para emprender las vacaciones veraniegas soñando con una próxima temporada en la que el Real Madrid destrone al Fútbol Club Barcelona en la Liga y aspire con garantía de éxito a la conquista de la décima Copa de Europa.
Ayer era uno de los dos días de exámenes finales para algunos de los jugadores de la plantilla madridista en el curso de Primera que concluirá la próxima jornada. Una ocasión casi definitiva para que los que tienen la puerta abiertas del club pudieran congraciarse con los arquitectos del proyecto de Florentino Pérez, y que no son otros que Jorge Valdano, Zinedine Zidane y el propio Florentino. Era la prueba del algodón para quienes tienen que salir para dejar entrar a los elegidos que participarán en la esperada 'superproducción' de Florentino.
Frente un rival como el Mallorca, con los deberes de la permanencia ya hechos antes de llegar al Bernabéu, el principal aliciente para la grada del Bernabéu estaba centrado en el futuro inmediato del desembarco de Florentino en la presidencia. Quiere que gobierne ya con mando en plaza antes de que se cumplan los plazos obligados del proceso electoral.
Pero el socio está ilusionado, cuenta los días para que se despliegue la alfombra roja en el Bernabéu y no duda de que Florentino Pérez ya ha sacado algunos pasajes de avión para la llegada a Madrid de un entrenador de prestigio mundial y algunos galácticos 'anti-Barça' para ser presentados en la primera semana de junio.