Algo huele a podrido en torno a ciertos personajes del PP relacionados con la política a propósito del 'caso Gürtel' y de los espionajes del PP madrileño. Pero, a la vez, tenemos que señalar que una trama político-judicial está administrando los tiempos de las filtraciones de sumarios y de las noticias de espionajes con la sola intención de dañar al PP en la campaña electoral a los comicios europeos que están a la vista. Primero apareció un poquito de espionaje, luego un poquito de 'Gürtel', después mas 'Gürtel' por entregas, en grabaciones y toda clase de documentos sacados del sumario, o la Policía Judicial o del Juzgado de Garzón, o la Fiscalía o del ex ministro de Justicia, Bermejo, o puede que del Ministerio de Interior de Rubalcaba. Aunque todo apunta a una trama de porte político y policial como la cabeza pensante que mide los tiempos a la hora de las filtraciones.
La última novedad ha sido la publicación, en el portal de internet de la Cadena SER, de un vídeo sobre el ya denunciado espionaje de un viaje a Colombia del vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, del que ya se habían dado noticias meses atrás y del que ahora se aportan unas imágenes grabadas con cámara oculta, acompañadas de un informe en el que se comenta cómo González y su comitiva, donde se integra el director del Canal de Isabel II, Ildefonso de Miguel, entran y salen de una casa con las famosas bolsas blancas, y se menciona, según la SER, a personajes y bancos que se dice estan relacionados de alguna manera con narcotraficantes o el presunto lavado de dinero.
González y de Miguel están bajo muchas sospechas de otros escándalos de tráfico de influencias, contratos y negocios en la Comunidad de Madrid, y puede que pronto tengamos alguna otra novedad de gran alcance sobre los dos personajes, a los que hay que añadir a Pedro Antonio Martín Marín y al inefable Francisco Granados, como los integrantes de la llamada "banda de los cuatro" de la Comunidad de Madrid, en plan Mao. Todos ellos son -en la santa compañía de la prima hermana de Esperanza Aguirre, Marta Gil de Biedma, una conseguidora de numerosos y económicamente importantes contratos públicos con dicha Comunidad, como se aprecia en el cúmulo de sociedades donde la primita figura por diferentes conceptos y cargos, que aparecen en el registro mercantil y en el
boletín oficial de la comunidad madrileña-
la guardia pretoriana sospechosa de Aguirre. Y la que debería saltar por los aires y ser eliminada del entorno de la Puerta del Sol lo antes posible, para que no se acumulen los escándalos. Bastante ya tiene Aguirre con la implicación de un consejero, tres diputados regionales y tres alcaldes en el 'caso Gürtel' como para que le estalle algo más, y algo le va a estallar por lo que ya vamos conociendo.
De manera que o Aguirre o hace una crisis de Gobierno en profundidad, y no sólo para ahorrar la Consejería de Cultura, o le va a pillar el toro cuando menos se lo espere. Porque materia hay. Es decir, deben caer los cuatro de la fama, con el chino a la cabeza. Y si ella no hace la crisis corre el riesgo de que se la haga Rajoy si el PP gana las elecciones europeas en junio.
El PP recula, pasito a paso, ante los escándalos -ha dejado a Galeote fuera de la lista europea-, pero se resiste a cortar por lo sano, al menos hasta que pasen las elecciones en curso, luego ya veremos si Rajoy se pone las pilas y empieza a poner un poco de orden en el PP, caiga quien caiga. Aunque lo del vídeo de González, y lo que se cuenta de él, es otro motivo más para la preocupación.