A Francisco Camps las continuas filtraciones del sumario del 'caso Gürtel' le traen por la calle de la amargura, por causa de su presunta implicación en la trama imputada a Francisco Correa, sin que el presidente valenciano haya dado las explicaciones precisas sobre los pretendidos regalos de sus trajes a cambio de contratos públicos de la Comunidad de Valencia a las empresas relacionadas con Correa. Y en este caso y especialmente a Orange Market, que dirigía el amigo de Camps, Álvaro Pérez, el famoso 'Bigotes'.
El presidente valenciano dice que todo es mentira y que todo se aclarará en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV). Pero el procedimiento aún ha de ponerse en marcha y se extenderá en el tiempo, mientras que el sumario, que se dice secreto, sigue ofreciendo datos llamativos, como las conversaciones de Camps, y ¡las de su esposa! (que no está implicada), con el 'Bigotes'. Las que ayer fueron publicadas por el diario
El País,
dentro del serial que promete ser largo y que nace de una calculada filtración al diario gubernamental,
El País.
¿Filtradas por quién? Pues todo apunta que por algún protagonista ?o por el jefe político de alguno de ellos, como el ministro Rubalcaba- de la que fue no menos escandalosa montería de Jaén en plena gestación del sumario y a la que asistieron el juez Garzón, su fiscala, el ex ministro Bermejo y los responsables de la Policía Judicial que según el fiscal Conde-Pumpido sólo informan a Garzón, y por supuesto al ministro de Interior. Y los que por su condición de investigadores del caso tienen acceso a las grabaciones que en su día fueron autorizadas por el juez, como las que ahora acaban de hacer públicas los medios afines al Gobierno de Zapatero.
Y no deja de ser curioso y hasta chocante que el vicepresidente Chaves se presente en Valencia para pedirle a Camps que se sume a su proyecto de reforma del sistema de financiación autonómica, para amparar los regalos inmensos que les va a hacer al Gobierno catalán de Montilla, y que por otra parte Zapatero, por la vía su ministro Rubalcaba, o su ex ministro Bermejo, o "su juez" de cabecera política, Garzón, le envíe el sumario a Camps por entregas en el diario
El País,
sin que las autoridades judiciales investiguen el origen de la filtración. O, simplemente, hagan público el sumario para todos y acaben con el espectáculo del gota a gota exclusivo y selectivo.
Camps le debería decir a Zapatero algo parecido a lo que el embajador británico en Madrid dijo a un ministro de Franco que le ofreció protección para su Embajada cuando cientos de manifestantes gritaban a sus puertas el ¡Gibraltar Español! El diplomático británico respondió al ministro: "No me envíe más policías, envíenos menos manifestantes". Pues bien, Camps le debe decir a Zapatero no le envíe a Chaves y controle a Rubalcaba. Y ese mensaje es el mismo que deberían transmitir a la Moncloa desde todas las Autonomías gobernadas por el PP ante la guerra sucia que se está llevando a cabo con el uso del sumario. Y todo ello sin que olvidemos que sería bueno que Camps, sin más dilación, explicara con detalle lo ocurrido, como sería bueno que el TSJV levantara de una vez todo el secreto sumarial.