Presidente Consejo Editorial: Germán Yanke
Editor: Carlos E. Rodríguez - Director: Armando Huerta
5-3-2009 Nº 3.800 Año XI

Carta al Ministro de Trabajo e Inmigración

Apreciado compañero Corbacho:

Perdone mi expresión pero, debemos decirle que, nunca un Ministro socialista había hecho añorar tanto a su predecesor. Conocemos muy bien la enorme crisis que ha sobrepasado cualquier previsión económica en todo el mundo. Pero sinceramente, los españoles todavía no nos hemos enterado si ha llegado a tomar posesión de su despacho en el Ministerio de Trabajo, su falta de propuestas no consiguen disminuir el clamor de los expedientes de regulación de empleo y el aumento de trabajadores en las listas del paro. El Instituto americano de estudios económicos, ha llegado a la conclusión que la crisis en su mayor proporción es culpa de la corrupción de Empresarios y Políticos y sus enormes beneficios anuales. Sin ser uno de sus asesores con enormes sueldos, nos permitiríamos aconsejarle que en el sector que le hemos indicado se pudieran realizar estudios y en consecuencia tomar medidas que dieran muchos dividendos para invertir en obras públicas.

Sin embargo si se ha notado su huella en el Ministerio de Inmigración. Desde que empezó la crisis hemos podido oír bastantes veces a nuestro Presidente decir; de esta crisis solo se podrá salir con propuestas socialistas, le hemos entendido muy bien y creemos en ellas. Al parecer alguno de sus Ministros no terminan de enterarse. España le debe mucho a Latino América, no sólo por nuestra historia común, anterior y durante la Dictadura momento en el que más de 4 millones de españoles tuvimos que inmigrar. Además Latino América tiene mucho que ofrecer en cuestiones energéticas, muy necesarias para que España pueda volver al ritmo de crecimiento económico. Eso lo sabe muy bien Trinidad Jiménez que lleva bastante tiempo realizando un buen trabajo. Desde que esta en el Ministerio, le hemos enviado varias cartas privadas, con propuestas serías y estudiadas, por ejemplo de la nueva Ley de emigración alemana, en la que se prevé la expulsión inmediata de cualquier emigrante que haya sido condenado por delitos, principalmente de robo, en la que se incluyen los menores con tres condenas. Lo que nos llevaría a la expulsión de más de 250.000 emigrantes y vaciar las cárceles españolas en buena proporción. Por el contrario, le hemos podido oír varias veces pronunciar palabras que podrían ser entendidas por los radicales como, inducir a la xenofobia y a culpabilizar a los emigrantes de todos los males de la crisis. Sus palabras "La economía española no puede resistir más emigrantes" se contradicen en mucho con las del compañero Calderas, que informaba el enorme aporte a nuestra economía de los emigrantes, y sobre todo a las cajas de pensiones que gracias a ellos, estaban saneadas. Sus actuaciones según la Prensa Latina, se basan en persecuciones a los trabajadores emigrantes honestos, en vez de actuar como le mugiríamos contra los delincuentes. Es más hemos podido ver en un articulo que la Delegada del Gobierno en Alicante, había enviado la carta de expulsión a una emigrante enferma, algo que al parecer se contradice con la Ley española para la emigración.

No entiendo prejuzgar a nadie compañero Ministro, pero el enorme trabajo que realizamos para conseguir y mantener un Gobierno socialista, se merece que precisamente su Ministerio lleve a cabo una política socialista.

M. MENDILUCES

Declaraciones de Pachi López

Ya va siendo hora de que alguien con sensatez en el PSOE tome medidas contra la dictadura impuesta por los nacionalistas en el país vasco, creo que PP y PSOE deben de pactar acuerdos tanto a nivel nacional como a nivel comunitario y dejar ya el enfrentamiento político para defender solo intereses de partido, con la crisis que tenemos en España deben de tener una reunión a nivel de ejecutivas nacionales y estudiar propuestas económicas, para solucionar el caos que se nos avecina, que al paso que vamos al final de año rebasaremos los cuatro millones de parados, esto traerá mas delincuencia y mas inseguridad en los ciudadanos, ahora lo primero que ha hecho el Gobierno ha sido reducir las plazas de convocatorias para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras mas de empleo publico cuando mas los van a necesitar.

Francisco Leándrez Toledo

Una ocasión de perlas

Las elecciones del pasado domingo ya han tenido consecuencias positivas. En Galicia, donde el PP ha ganado por una holgada mayoría absoluta, el Sr. Núñez Feijoo a tomado en menos de 24 horas medidas de reducción de altos cargos, delegados del gobierno, Conselleiros etc. atendiendo a las circunstancias económicas tan difíciles que atravesamos, y demostrando una decisión y una sensibilidad inmediata. En el País Vasco podría producirse si Patxi López lo quiere, una verdadera catarsis. El Sr. Urkullu, de forma violenta, ha conminado a que no se desaloje de Ajuria Enea al PNV, con un sentido patrimonial del poder, que le deja malparado. Recuerdo al Sr. Urkullu, que hace cuatro años el PP en Galicia, a falta de unos miles de votos para la mayoría absoluta fue desbancado por el bipartito que formaron PSE y BNG, y no recuerdo que él hubiera protestado. La oportunidad histórica de desalojar al PNV de la Lendakaritza debe ser aprovechada por Pachi López, que debería aparcar la soberbia exhibida durante la campaña electoral, despreciando el ofrecimiento del PP, y mandar al PNV a la oposición. Si no aprovecha esta oportunidad, casi nadie lo entenderá, y pagará el Psoe caro su sumisión en las elecciones que tenemos dentro de tres meses.

Gloria Calvar Landín

Amenazas de Montilla

Señor Director: Cuando una oye al presidente de la Generalidad catalana espera que, al menos, lo haga con sentido común y decencia. Pero casi siempre nos decepciona, especialmente si se refiere al dinero y a la libertad. Nos ha acariciado los oídos mostrando sus presiones al Tribunal Constitucional para que sentencie a favor de las tesis de los socios del tri-partito con el nuevo estatuto catalán, que nace como un aborto, fruto de los delirios de éste y del anterior presidente catalán. Sorprendente, ¿verdad? Esperábamos todos más sutileza en las formas, más respeto a la legalidad, más "cintura" con los jueces que han de decidir, más vergüenza torera con los contribuyentes que le pagan el sueldo, más honradez y más sentido democrático con la vida política. No se pueden aceptar amenazas de nadie, pero menos aún de un presidente autonómico que se precie. Aparte de ser una auténtica deshonra para él, sus votantes y su partido, esta mala costumbre del señor Montilla, envilece la Democracia, nos revela una faceta totalitaria del presidente y sus socios, y recuerda prácticas terribles, que hay que recordar para que no vuelvan a la vida política española y europea. Es urgente para el señor Montilla "pulir" sus modos. Aunque mejor sería que puliese su interior, porque estamos constatando que no está preparado para el cargo que ostenta.

Fina MIllán-Hita

Podemos decidir

Soy una joven discapacitada residente en el Centro de Atención a Minusválidos Físicos de Ferrol. El motivo de esta carta es hacer llegar a los diversos partidos políticos el hecho de que, por las circunstancias que fuese, no nos está llegando con la debida normalidad la correspondencia de los distintos partidos políticos. Han de saber que la entrega de cualquier correspondencia que se nos efectúe, es siempre a través del departamento de recepción de este centro, al frente de la cual está una ordenanza en cada turno. Una buena parte de los residentes estamos indignados porque en esta última convocatoria electoral -y por el motivo que fuese- la inmensa mayoría de la correspondencia electoral procedía del PSOE. Somos personas, somos plurales y somos libres al mismo tiempo para elegir a nuestros representantes como el resto de la gente. Tampoco es preciso que nos pongan en la mano la "papeleta" para votar. Por tanto, ruego al órgano que corresponda de los distintos partidos políticos, hagan un esfuerzo para que se adopten las medidas necesarias para hacer llegar a su destino la correspondencia electoral en próximas convocatorias electorales. Les anticipo mi agradecimiento.

Inma Rial

Hasta la próxima

Esto de la guerra en Palestina es muy parecido a aquello de la pescadilla que se muerde la cola. Recientemente hemos asistido ante la impasibilidad de los negados, salvo honrosas excepciones, que gobiernan el mundo, a la eliminación fría y calculada de la población palestina y al laminado de sus viviendas.

Después de esta masacre y como viene siendo habitual, esto se está convirtiendo en una actuación de manual, se han reunido todos esos gobernantes, los más poderosos, y han decidido donar 3.561 millones de euros (4.481 millones de dólares) para la reconstrucción de Gaza. La historia se repite una vez más. Los sionistas sacan sus tanques y aviones de "maniobras" para que estos y sus tripulaciones se mantengan operativos. Son "maniobras" con fuego real contra blancos y objetivos reales: Los palestinos y sus hogares.

Pero no pasa nada, es cuestión de paciencia. Cuando algún "gracioso" sopla o le da un manotazo al castillo de naipes que tanto te ha costado montar, no pasa nada. Solo se trata de volver a empezar. Lo mismo ocurre en Palestina, los judíos lo arrasan todo y luego los demás a pagar los estropicios que ha ocasionado el niño mimado y malcriado de los EEUU. Creo que, si alguien se atreve a ello, reconozco que es mucho atreverse y por tanto muy arriesgado, a decirle a los EEUU. que le de un buen "sermón" y si hace falta alguna palmadita, no muy fuerte, en el trasero al "niño", no estaría demás que si alguien se atreve le hiciera esta sugerencia al tío Sam.

Pero como nada de esto va a ocurrir solo queda decir aquello de: ¡Hasta la próxima!

PASCUAL MOGICA COSTA

Salomón no siempre acierta

Las consecuencias de un Estado de Derecho que tiene más de Estado que de derecho se materializan en sentencias como la emitida por el Tribunal Supremo sobre los recursos presentados, por los objetores a la asignatura de EpC, en contra de dicha Ley que, por lo visto, salvo para los señores magistrados de dicho tribunal, a la mayoría de personas sensatas, formadas en el respeto a la lógica y amigas de que la Constitución española se interprete según fue redactada y no se acuda a artilugios y artificios de leguleyos, para desvirtuarla por medio de interpretaciones alambicadas y, claramente, sesgadas hacia lo que al poder le interesa. A nadie sorprende pues que, a estas alturas de esta legislatura, segunda parte corregida y aumentada de la primera, las presiones políticas, los resabios partidistas y la práctica de nuevos hábitos surgidos en la magistratura, en virtud de los cuales parece que importa tanto lo que dicen las leyes o lo que pretendió decir el legislador, como la oportunidad de aplicarlas en un momento determinado. Todos recordamos la patética frase del señor Bermejo cuando, refiriéndose a ellas, se manifestaba en el sentido de que las normas debían aplicarse, "según convenga a la jugada"; dando a entender, con esta lúdica expresión que, en ocasiones, las necesidades o conveniencias políticas pudieran tener prioridad sobre las propias leyes; afirmación, por otra parte, muy propia de aquellos regímenes absolutistas que suelen dar prioridad a los fines sobre la legalidad de los medios utilizados para conseguirlos.

Es obvio que el Tribunal Supremo, con esta sentencia de corte salomónico, ha pretendido quedar bien con el Gobierno y a la vez, ¡qué remedio le quedaba!, no le ha quedado más remedio que reconocer que el poder, quienes gobiernan las nación y los partidos que le dan soporte al Ejecutivo no pueden valerse de las leyes para adoctrinar, en sentido favorable a sus intereses políticos, a la población sobre la que tiene el poder de gobernar. Lo malo de tal actitud es que ha quedado patente que, dentro de las más altas instituciones de la nación, se está produciendo un fenómeno que podríamos calificar de cáncer de la justicia, mediante el cual la aplicación de las normas y la resolución de los contenciosos que les son sometidos, no se resuelve tanto en cuanto a la hermenéutica, el sentido de la norma, la razón y el sentido común de quienes tienen el deber de emitir un fallo, sino que las reyertas que preceden a cualquier decisión del órgano colegiado que se ocupe del contencioso, no se basan en temas de interpretaciones estrictamente jurídicas si no en los prejuicios de los componentes del tribunal en función de sus filiaciones políticas.

No se puede negar que la sentencia del Supremo contiene todos los elementos para que su aplicación práctica se convierta en una verdadera pesadilla, tanto para los que pretendan salvar a sus hijos de un adoctrinamiento sectario por parte del Ministerio de Cultura o derivado de las distintas ideologías de aquellos centros educativos a quienes les corresponda dar la asignatura o de aquellos textos en los que, las distintas autonomías, quieran materializar lo que sus gobiernos entiendan que debe contener la asignatura; como, por parte de los mismos tribunales de justicia de las distintas comunidades que, si como parece, pueden tener que enfrentarse a más de 50.000 recursos en contra de los contenidos de los libros por medio de los cuales se imparta la asignatura EpC; es evidente que el colapso de la Justicia va a adquirir proporciones inenarrables; como no sea que, desde el Ejecutivo, se decidan a doblar el número de jueces y a ponerse al día en cuanto a dotar de los suficientes medios humanos y técnicos precisos para desatascar el inmenso tapón que hoy viene obstruyendo, como ha quedado patente en los patéticos casos denunciados últimamente, el normal funcionamiento de esta institución encargada de velar por el correcto funcionamiento de la Justicia.

Es cosa sabida que, si se confirma que la Ley de Educación para la Ciudadanía no puede ser objetada por los ciudadanos porque el TS la considera uno de los derechos del Estado, también resulta cierto que, a continuación, se afirma que en ella no se podrán insertar materias que puedan considerarse atentatorias a la libertad que concede la Constitución a los padres, para elegir la clase de orientación moral, religiosa y ética que quiere que se les enseñe a sus hijos. Así es que, señores, ¡la polémica está servida! Veamos, no hubiera sido más lógico que el propio tribunal, previo el asesoramiento pertinente, hubiera decidido específicamente que puntos concretos debían ser evitados? O ¿no hubiera sido preferible declarar la ley, en su formato actual, ilegal y obligar al Gobierno a que propusiera un texto reformado, único para todas las autonomías, con un contenido adaptado a las recomendaciones del alto Tribunal? Al menos, si el Gobierno hubiera insistido en incluir, en el nuevo texto, algún tipo de adoctrinamiento no admitido por la Constitución, el método para recusarlo se hubiera simplificado; ya que, con un solo recurso de quienes vieran desatendidos sus derechos, sería suficiente para que los posibles errores, defectos de redactado o partes ilegales de la norma fueran sometidos a la decisión de los tribunales, el Supremo en concreto, quien sería el que, a la postre, decidiera sobre el tema.

Estas, sin embargo, son las consecuencias de la prepotencia que acompaña a todas las decisiones del Ejecutivo que se basan, en el mayor número de casos, en la conveniencia política o en la necesidad de contentar a determinados sectores que les han ayudado a hacerse con el poder y, por ello, al no haber precedido un diálogo con las posibles partes afectadas, no haberse tomado un tiempo prudencial en sopesar los pros y contras de la medida y no tener la humildad precisa para escuchar a los expertos en la materia antes de, como vulgarmente se dice, "lanzarse a la piscina"; las leyes así promulgadas ya nacen con un importante cargamento de rechazo por parte de un sector de la ciudadanía, que no ve en la ley más que el intento de un recorte de sus legítimos derechos constitucionales y un "trágala" a cargo de la Administración, que sólo pretende con este tipo de actuaciones enfrentarse a aquella parte de la ciudadanía que no comulga con sus ideas y que, potencialmente, según el particular concepto que estos gobernantes absolutistas tienen de los ciudadanos, son enemigos, a los cuales hay que abatir para que no se constituyan en un obstáculo para sus pretensiones de permanencia indefinida en el poder. De aquí a la tiranía nada más hay un paso semántico.

Miguel Massanet Bosch

Una doctora interesada

Señor director:

¿Quién no ha oído alguna vez el: "Yo no soy racista; pero esos negros...". Griselda Martín empieza una carta diciendo que, siendo médica, "no puedo defender el hábito del tabaquismo", pero, tras exhibir esa fachada honorable, de inmediato se aplica a minimizar los perjuicios del fumar, comparándolos con los que causan "el colesterol, el alcohol, el estrés"; en realidad, todos juntos, según los datos científicos existentes, causan muchas menos muertes que el tabaquismo. Es curioso que esa médica muestre mucho menos interés por los 65.000 muertos anuales por tabaco en España que por la pretendida ruina que ella dice que va a causar en los bares esa prohibición, esa, dice "ley seca" (¡!); ruina que no ha existido en ninguno de los países de nuestro entorno, a pesar de haber aplicado hace tiempo leyes mucho más severas contra el tabaco. ¿Es ignorancia, u otra cosa?

La clave quizá la da el psicoanálisis y una mínima investigación en Internet. Porque se trata en realidad de una destacada representante de un sindicato, y fumadora activa; intereses económicos y adicción esclavizadora que le deberían hacer reflexionar sobre sus propias motivaciones, antes de proyectar en los demás, como hace repetidamente en su carta, unos ocultos intereses creados, como lo son sus claros intereses personales, no declarados en su escrito, en favor de esa mortífera droga que es el tabaco.

Diego Mas Mas

Para el Metrorock, sí. Para una guardería, no

Sr. Director

El pasado mes de septiembre acudí al Festival Metrorock, que en esta última edición tuvo lugar tras la Facultad de Ciencias de la Información, en el llamado complejo deportivo Cantarranas de la Universidad Complutense de Madrid.

Sé que a raíz de esta nueva ubicación, la valla que rodeaba el campo de rugby fue cambiada por otra nueva, ya que la que existía tenía brechas por las que la gente se podía colar... Para mi sorpresa, he encontrado en internet una campaña de recogida de firmas para solicitar que la Universidad Complutense de Madrid cambie la valla de una guardería que hay situada junto a la Escuela de Estadística, la Escuela Infantil Pequecampus, no porque esté rota o deteriorada, sino porque la valla que utilizaron para cercar la zona de recreo de los niños no cumple adecuadamente con su función de aislamiento.

Me pregunto si en vez de recoger firmas, habría que organizar algún tipo de evento lucrativo en esa zona para que así la UCM cambie la valla, ya que según parece, asegurar el bienestar de unos niños no es suficiente motivo de por sí.

Alejandra

Opinion