Los primeros movimientos diplomáticos del nuevo Gobierno americano indican con claridad las prioridades del equipo de Obama: Oriente chino antes que India.
La "vieja Europa" queda postergada en el lugar secundario -o terciario- que le corresponde en el futuro del mundo.
Europe for Shopping,
anunció un primer ministro japonés hace años "y América la fábrica", en lo cual erró: la fábrica es China y América deviene algo más importante: el foco de creación de innovaciones, el laboratorio puntero para el futuro de la tecnología.
Japón, China y, de refilón, Corea son los objetivos de la gira de Hillary Clinton: el gesto vale por un tratado de política exterior, y lo que creo leer en ese tratado me gusta: que USA valora a China y desea o necesita su cooperación. Es lo mejor que le puede pasar al mundo tripolar, que las dos potencias principales se entiendan.
De momento no está claro cuál es la tercera potencia: Rusia o India, o incluso el Islam, pero las dos primeras sí lo están, como también que Europa no quiere meterse en el equilibrio de un mundo multipolar. Ahí se equivoca. El principio de la balanza de poder que inventó Pitt desde Inglaterra y que siguieron Talleyrand y Metternich tras derrotar a Napoleón, es el mejor sistema internacional para mantener la paz. El de Pitt duró un siglo, hasta 1914.
Ahora los Estados a equilibrar ya no son naciones sino -como propuso Huntington- civilizaciones o al menos grandes áreas económicas mundiales: China, USA, Europa, Rusia, India e Islam, agrupando en algunas de ellas diversas naciones por comunidad de intereses económicos o afinidad de valores religiosos o culturales.
El nuevo equilibrio multipolar tiene dos líderes, a mi entender, que son USA y China, los otros grupos son de nivel secundario comparados con estos dos. China y USA marcarán la pauta de la política internacional, prescindiendo de nociones simplistas y neoconas como ejes del mal y estupideces parecidas. Según promesas de Obama, se acabó el unilateralismo americano, que buscará consensos mundiales para actuar en los conflictos.
La primera gira de Clinton indica que el primer consenso será con Asia. Europa quedará relegada como se ha ganado a pulso por falta o renuncia de liderazgo. Realmente uno tiene la sensación de que el mundo que viene lo llevan China y USA. Los europeos, por primera vez en cinco siglos, no pintamos nada. Pues eso, dedicarnos a nuestras labores.