Al PSOE de ZP se le agotan los cartuchos
Llama la atención la aparente calma con la que algunos miembros del Ejecutivo se están tomando el escalofriante dato del aumento del paro durante el pasado 2008 y la no menos preocupante cifra de 4.719 expedientes de regulación de empleo que se tramitaron en el mismo periodo. Y digo que me llama la atención, no sólo por la importancia de la cifra acumulada que alcanza los 3.200.000 parados, sino por el no menos alarmante y conocido hecho de que, en el resto de Europa, las cifras son sensiblemente más bajas; como está ocurriendo en Alemania que, aún teniendo una cifra de desempleados que ha hecho que se disparen las alarmas del gobierno de la señora Merkel, vean ustedes que su tasa de paro está a la mitad de la española. Y es que, desatendiendo la referencia, hecha por Obama en su discurso programático, a la necesidad de todo gobierno de actuar con claridad y con sinceridad ante sus ciudadanos; en el gobierno del señor Zapatero parece que han preferido optar por intentar ocultar, a los españoles, la verdadera situación por la que estamos pasando. No es de recibo que se nos pretenda dorar la píldora como parece estar empeñado el señor ZP, cuando dice que en Marzo o Abril se notará una reactivación del empleo y cuando, a los dos días, lo posponga para finales de año y, apenas sin poder reaccionar, venga el Tío Paco con la rebaja, encarnado en las estadísticas anuales del paro del 2008, a atizarnos el notición de que el paro ha alcanzado el récord de 3.200.000 de desempleados.
Para entendernos. Las empresas, incluso las que están bien estructuradas, tienen una buena productividad, y se desenvuelven bien dentro del mercado, sufren, a causa de la recesión y del alto grado de morosidad, del problema de falta de circulante. Los clientes se retrasan en los pagos, cuando no se olvidan definitivamente de sus compromisos, alterando el flujo de recursos que permiten a las empresas atender a sus proveedores, al pago de los salarios de su personal y a sus compromisos con la Seguridad Social y la Hacienda Pública. Hay otro tipo de empresas que, por el contrario, no están basadas en sólidos cimientos, no tienen con qué responder por carecer de un patrimonio saneado y que están condenadas a desaparecer. El Gobierno del señor Zapatero, actuando según sus principios socialistas y, como no, presionado por el lobby de los banqueros, cayó en la trampa que le tendieron y optó por destinar 50.000 millones de euros para apoyar a la banca, en la creencia que ésta ampliaría sus líneas de crédito y ello permitiría dar un globo de oxígeno a las empresas en dificultades. No obstante, lo que ha sucedido es que los primeros que estaban en situación precaria eran los propios bancos. No se fían los unos de los otros y el dinero que se prestan es poco y caro. El leñazo que les ha representado, a muchos de ellos, el derrumbe de la construcción y la alta morosidad de aquellos a los que les concedieron hipotecas les han situado en una situación precaria.
El resultado ha sido que las entidades financieras han utilizado las ayudas del Estado para reparar sus desperfecto internos y han hecho la vista gorda en cuanto a lo de conceder créditos a particulares y empresarios. El otro día pude oír a la hija del señor Botín, la que preside el Banesto, hablar de la dificultad de encontrar empresas solventes a las que conceder créditos, como una excusa para justificar los escasos que se conceden. Es evidente que los resultados de la inversión del Gobierno no ha tenido el efecto que ellos supusieron que tendrá. No dudo de que algunos ya les indicaran, al señor Zapatero y los suyos, que el conceder sin ton ni son, sin una vigilancia directa respecto a la utilización de los mismo y sin fijar el porcentaje mínimo de la parte de la ayuda recibida para ser destinado, obligatoriamente, a créditos nos puede dar la medida del grado de inconsciencia y falta de rigor de los proyectos del Gobierno para paliar la crisis.
Si se hubiera partido de otro ángulo, si se hubiera dejado la política aparte y se hubiera mirado por el bien de los españoles, todo esta importante masa de dinero se podría haber destinado a aquellas empresas de confianza, con sólidas estructuras y que emplean a gran número de trabajadores, para concederles créditos directamente, actuar sobre el impuesto de Sociedades con desgravaciones, aplazamientos o disminuciones de tarifas que, sin duda, hubieran servido de aliciente para que el capital invirtiese en ellas, que se mantuviesen los puestos de trabajo y, en consecuencia, el consumo se hubiera reforzado. De todos es sabido que, el desempleo, es uno de los factores determinantes de la caída del consumo; al generarse el círculo vicioso de que la disminución de consumo equivale a menos ventas y estas a menos demanda que repercute en la marcha de las empresas y estas dificultades repercuten, a su vez, en la actividad de sus proveedores, desembocando, todo ello, en nuevos y masivos despidos y ERE?s como está sucediendo ahora en España.
Menos actividad industrial equivale a menos beneficios o a pérdidas y esto significa pagar menos impuestos y disminuir gastos para subsistir. Generalmente se empieza por disminuir personal, que es el mayor componente del gasto en la mayoría de entidades. Más desempleo, para el Estado representa el pago de los correspondientes subsidios y, por otra parte, menos recaudaciones para la Seguridad Social. Menos riqueza nacional y la necesidad de acudir al endeudamiento, lo que requiere la emisión de Deuda Pública que, a la vez, significa comprometerse al pago de más intereses. Con el problema añadido de que, fuera de España, ya no se fían de nuestra solvencia y, en consecuencia, los ratios que las sociedades de calificación nos otorgan han bajado la credibilidad de nuestra deuda, pasando de la triple A a la categoría inferior, la doble A. Si no podemos vender nuestra deuda se debe acudir a otros socorros, como pudiera ser el BCE, pero, como era de suponer, tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe y, el señor Trichet, ya ha advertido que no va a hacerse cargo de más deuda exterior. Queda el mercado de deuda interior, pero esto supone acudir a la ciudadanía, a los ahorros de los españoles y, para ello, es preciso que éstos confíen en el Estado y que dispongan de suficientes posibles para hacer frente a la crisis, a un posible despido o a cualquier otro imprevisto que pudiera surgir para lo que necesitasen sus reservas; dado que, la seguridad que les proporcionaba la posesión de un inmueble, se ha esfumado y nadie puede esperar vender un inmueble, sino está dispuesto a hacerlo a un precio muy bajo y a aguardar un tiempo para hacerlo, lo que descarta esta solución para casos de urgencia.
Y ante una situación tan comprometida nos encontramos con un Gobierno despilfarrador que otorga el dinero a manos llenas, sin un objetivo claro, sin cuidar de la situación a la que está dejando España, hipotecada para varias generaciones; ocupado en cubrirse las espaldas y en lanzar cortinas de humo para desviar la atención de aquellas personas que, todavía, no han sido capaces de quitarse la venda de los ojos y permiten que se nos esté llevando a la catástrofe final. Nos lo tendremos merecido.
El Psoe en su línea de invadirlo todo, ha perdido una ocasión de oro para consensuar con la oposición la asignatura de "Educación para la ciudadanía", que tanta polémica ha levantado, al contener, algunos de sus temas, la ética socialista, una especie de religión laica, que no tiene porqué ser impuesta a niños y jóvenes. El Supremo acaba de sentenciar que no procede la Objeción de Conciencia que tantos padres han solicitado. Creo que esto es una limitación a las libertades individuales que no se entiende en una democracia. No se puede hacer ingeniería social en la educación ni imposición de unos determinados valores. No se puede examinar a los chicos y calificar su ética, que puede ser diferente a la del Psoe. La única esperanza que se abre es que han dicho que hay que apartar de los textos, que parece que no han examinado, las cuestiones morales que producen controversia en el seno de a sociedad. Si esto se lleva a cabo, seguramente los padres reconsiderarían sus peticiones. Esto no es un problema menor que no se puede hacer contra la voluntad, al menos, de la mitad de la sociedad. Sra. Ministra, por mucho que lo diga, esta no es una asignatura como cualquier otra y no puede aprovecharlo nadie ideológicamente. Solicitamos cordura en este tema que sin duda es trascendental y de máxima preocupación para tantísimas familias.
Con relación a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, una vez más, y tantas veces como sea necesario, habrá que recordar que el Estado, y especialmente el Estado Democrático y de Derecho, es incompetente en la formación de la conciencia y el alma de los ciudadanos, independientemente de lo que diga el Tribunal Supremo. Ni los escolares pertenecen al Estado en materia educativa, ni puede violarse el derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones morales y religiosas. La Iglesia católica enseña que todos los ciudadanos tienen el derecho y el deber de tomar parte activa en la promoción del Bien Común. Pero esta misión no puede ser diseñada por las instituciones políticas del Estado. Por esta razón, podemos decir: "ciudadanía sí, pero no así".
Valentín Abelenda Carrillo
¡Que Dios nos coja confesados!
Con la que está cayendo, los ciudadanos nos encontramos desconcertados. El Gobierno con muy pocos reflejos a la hora de ver (o querer ver) el tsunami económico que se nos venía encima, y una vez que llegó, con floja cintura cometiendo error de tras error de previsiones. Los bancos siguen sin dar créditos a pesar de inyecciones y avales del estado, las empresas y ciudadanos sufriendo el recorte del crédito, cierre y paro. Es decir crisis económica en toda su esencia. Por otro lado la oposición. ¡¡Vaya joya!! Han sido los promotores de la economía neocon ultraliberal que es la originaria de la crisis mundial. ¿Que nos pueden proponer ahora? Y si a esto le sumas los personajes que dirigen o quieren dirigir (o destronar) su propia opción política nos ponemos a temblar. Rajoy aplaudido en público y zarandeado en privado, Esperanza y Gallardón a degüello, Cobo, Álvaro Puerta, Ignacio González, Granados, espías entre "hermanos", adjudicaciones de dudosa legalidad por parte de la CAM., Jose María Aznar, más "holligan" que nunca en sus postulados, "amenazando" con volver, Mayor Oreja adulando a su ex-jefe, Fabra nuevamente presidente del PP en Castellón, una representante catalana del PP mofándose del acento andaluz, y estos exigiendo su destitución, lucha a muerte por controlar CajaMadrid, CyII, concesión a las FAES de una línea crediticia cuando a nadie se le está dando nada,.... etc. Es decir si hubiera elecciones al ciudadano nos tocaría decidir entre un gobierno actual ciego, torpe y con pocos "cataplines" para meter en cintura a la banca, o más de la misma ideología económica que nos ha llevado al caos, con el añadido de las "joyas" que tiene la dirección política del PP.
¡¡Que dios nos coja confesados!!
Necesitamos soluciones, Sr. Zapatero
Tremendo error considerar un éxito la abultada audiencia obtenida por el programa-justificación de la TV. Oficial "Tengo una pregunta para Vd.". Si lo que se pretendía era elevar la popularidad del Sr. Rodríguez Zapatero, sus organizadores, bien merecen un aprobado alto pero en el fondo, la triste realidad, dicho programa, constituye una rotunda demostración del caos en que se encuentra sumido el país. Si todo lo que se le ocurre al jefe del ejecutivo con la colaboración de sus más de seiscientos asesores se limita a este tipo de actuaciones para la galería... ¡aviados estamos!
A estas alturas, España, no necesita disculpas, perdones ni justificaciones sino auténticas realidades. Acciones concretas y alcanzables dotadas de argumentación creíble y coherente que devuelvan la esperanza al ciudadano y una de ellas debería ser la aplicación inmediata de una política de austeridad y reducción del gasto ordinario, comenzando por la cúpula de la pirámide y no al contrario...
Los liderazgos sustentados y mantenidos a base de marketing de importación de nada sirven por estos lares. Bueno sería olvidar la cargante "Obamania" y centrarse más en nuestra triste realidad económica. El optimismo y las sonrisas por si solo no solucionan nuestro amargo y apabullante 14% de paro. Menos retórica y más eficacia.
La oposición (PP), muy desorientada actualmente y mas preocupada por resolver sus porquerías internas, tampoco está aportando nada. Limitarse a descalificar al presidente del Gobierno con calificativos tales como: caradura, mentiroso, nervioso, lamentable, cobarde... etc para valorar sus respuestas diciendo que mintió por ocultar y negar la crisis es algo que ya está demasiado sobado. Se impone cambiar el chip.
El resto de las formaciones políticas descalificaron igualmente la intervención del Sr. Zapatero con frases duras pero merecidas en algunos casos tales como: "falsas esperanzas", "voluntariamente o no nos ha engañado" "paso el tiempo de vender sonrisas", etc, etc... Lo del vicesecretario del PSOE, Jose Blanco, pobre remedo del ingenioso y ocurrente Alfonso Guerra, consumió su obligada dosis de incienso con su líder a quien elogió con la desafortunada frase de "transmitió confianza a los ciudadanos mientras que otros se esconden". Mayor mediocridad, imposible.
Atentamente.
Si no fuera por los efectos que estamos sufriendo, diría que nos han puesto un gobierno de cachondeo. Qué aquellos que no tienen otra cosa que hacer, se divierten jugando a "los gobiernos". ¡Vaya comité de inútiles! ¡Vaya panda de mentirosos! La ex ministra Trujillo, pretendió encerrar a las familias en pisos de 25 metros cuadrados y prometió construir un millón de pisos en cuatro años. El ex ministro López Aguilar redacta una ley para obligarnos a creer que un lío entre homosexuales sea un matrimonio. La ministra de igualdad, Bibiana Aído, deforma el lenguaje con más irregularidades que un niño analfabeto. Mª Jesús San Segundo, ex ministra de educación, le importa un pepino la educación y solo se ocupó de la forma de adoctrinar a las nuevas generaciones en su poco recomendable ideología. El ex ministro de trabajo, Caldera, que dio amparo a todo irregular que llegó al país por tierra, mar o aire, provocando un terrible efecto llamada que causó tantos muertos. El ministro de sanidad, Bernat Soria, que en vez de buscar la salud de los españoles, está ofuscado en amparar más aún el asesinato de los niños no nacidos y promover el de los ancianos que ya no son útiles. El ministro de economía, que mintió descaradamente antes de las últimas elecciones, y que después de haber arruinado la economía del país en tiempos de Felipe González, lo vuelve a hacer ahora con mucha más intensidad. El ex ministro del ejército, José Bono, que mintió descaradamente cuando el derribo del helicóptero Cougar. La ministra (todavía) de Fomento, Magdalena Álvarez, la pobre, que ni sabe hablar, se le hunden todos los túneles, le bloquean los aeropuertos, con cuatro copos de nieve se le paraliza el país, bueno que no le sale ni una bien, es el hazmerreír del pueblo y de los propios compañeros del gobierno. Un presidente, Zapatero, que humilló a los españoles despreciando el Estado de Derecho al negociar con terroristas y rompiendo el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo; que obstaculizó toda investigación sobre el 11-M que tenía como indicios a ETA; que apoyó estatutos regionales de clara inconstitucionalidad e insolidarios; que consintió descuartizar el archivo único de Salamanca, para pagar a los catalanes sus favores de mantenerle gobernando; que ocultó su participación en acciones de guerra en el Golfo Pérsico al mandar la fragata Álvaro de Bazán; que después de humillar a nuestros soldados retirándolos de Irak a toda prisa, les manda a misiones más peligrosas como son las de Afganistán; que, ante la imposibilidad de ocultar la gravísima situación económica, no sabe como afrontarla, limitándose a utilizar el dinero de todos para su autobombo, ordenando colocar carteles que digan que ese dinero lo ha dado él, a los ayuntamientos que reciban alguna de esas ayudas; también utiliza nuestro dinero para favorecer a los bancos, sin preocuparle en absoluto dejar "llenas" las arcas del Estado, si llenas pero de deudas, que tendremos que pagar el pueblo; y para colmo, la incesante persecución a los católicos, que alienta para que la realicen desde cualquier entidad o medio de comunicación, con el fin de él no mancharse demasiado las manos. De tener espacio, continuaría mencionando hechos que denotan que este gobierno es de mofa. Mientras tanto, el pueblo deslumbrado con la banalidad de los discursos del propio Zapatero o de su vocero Pepiño Blanco, y la oposición, tocándose las narices.
Cuando tenemos como trabajo recorrer el mundo y poder ver las enormes dificultades por las que pasan países apenas a unas horas alejadas de nuestro entorno, conseguimos comprender muchas cosas, las migraciones, las incomprensibles guerras intestinales de África y sobre todo una globalización, que en verdad no sirve para dar trabajo a países pobres, sirve solamente para bajar los costes de producción de los artículos que hasta hace poco tiempo se fabricaban en Europa y ahora son producidos en Asia y África por un salario que apenas cubre la comida y el alquiler de una casa de cartón piedra con techo de lata. Para conseguir estos bajos costes de producción las multinacionales intentan mantener el analfabetismo, sea la ceguera cultural, en algunos países de habla e influencia inglesa, nos daban los siguientes resultados, un 62% de niños de entre 9 y 12 años respondían en un tex: las gallinas tienen cuatro patas, la mitad de la población de América latina creen que el Papa es quien Gobierna Roma e Italia. Ante semejantes barbaridades culturales y de explotación humana, nos preguntamos: ¿sirven de algo las Naciones Unidas? También nos podríamos preguntar: Para qué sirve la EU? Quienes hemos defendido la UE a capa y espada, como algo capaz de racionalizar la vida de los europeos, empezamos a ser escépticos, 25 países miembros, cada unos con la Ley más importante, como la Ley de emigración, diferente: Los Alemanes, presentan una moratoria, para los países como Rumania y algún otro, por la cual hasta dentro de siete años, estas personas no obtendrán la libre circulación, por causas de seguridad llaman su Ley, "Emigrantes, si pero para trabajar", al tiempo que imponen que los delincuentes, incluso los menores, sean expulsados inmediatamente al ser condenados. En otros países como en Italia, los Búlgaros, Albaneses y Rumanos empiezan a causas disturbios con la poblaciones locales al instalarse por la fuerza en locales, pisos e incluso jardines construyéndose barracones. Esta no es la Europa que soñamos, ni la que necesitábamos. El Parlamento europeo debe dejarse los debates estériles y empezar a realizar una verdadera distribución de la economía según las actitudes de la población, para evitar que estén obligados a emigrar. En España, estamos abandonando las esencia de nuestro país, la pesca y la agricultura, están dejándose a su libre albedrío. ¿La segunda flota pesquera del mundo capaz de competir con Japón, en la actualidad está casi toda amarrada a puerto, es sabido que el centro Europa no come pescado: por qué los grandes chef, no hacen promoción de las delicias del mar? ¿Nuestros cítricos empiezan a quedarse en los árboles, habiendo sido los más famosos del mundo: Por qué no se comercializan como merecen? Cada año perdemos miles de explotaciones agrícolas.
No sé si no sabemos elegir nuestros representantes en las organizaciones internacionales. Sí van allí solo para subirse el sueldo cada año. Lo único que sé, que hay mucho por hacer y nadie hace nada por remediar la pobreza en el mundo.
Nos pasamos la vida criticándonos unos a otros, viendo quienes son los buenos y quien son los malos como en los western antiguos en los que además ninguno era lo que parecía. Todos estamos cabreados con cualquier gobierno que mande en ese momento, pero no nos damos cuenta de lo que esta pasando en este mundo, que no parece lo normal de cualquier crisis de cualquier tipo.
Cada día caen empresas, grandes, pequeñas y medianas en nuestro país y en todos los desarrollados, porque en los otros no hay ni empresas, y estamos impasibles no sabiendo que hacer y mirando a los políticos a ver si se les ocurre salvarnos de esta debacle. Pero cada día corre menos el dinero y el pesimismo es mayor.
No se hasta donde llegará el paro en el primer mundo, porque en el tercero no hay paro. Todos lo están. Y yo me pregunto que pasará cuando la situación sea insostenible. Menos ingresos de cualquier Estado, para salvar a los que se lo quedan, menos posibilidades de gastar los que pueden porque ellos necesitan a los pobres para consumir y, estos no consumen, un pesimismo cada vez mas profundo y nosotros seguimos unos contra otros porque a todos les parece que el otro es el culpable. Pero la discusión de galgos o podencos ya sabemos como acabó. Y mientras, mil millones muriéndose de hambruna en el mundo, muchísimos en guerras internas, y aquí en el mundo desarrollado al borde de un caos.
¿Merece la pena esta bronca diaria de unos y otros?, ¿No sería bueno que todos buscáramos soluciones lógicas? ¿No sería bueno utilizar el sentido común? El egoísmo sin límites de unos pocos lo hace difícil. Simplemente es triste. Y los políticos miran a otro lado. Todos. Son mediocres.
¿Existe la ética en una guerra?
Es esta una de esas ocasiones en que uno no sabe como comenzar un escrito para manifestar públicamente su opinión evitando insultar a nadie, aunque se lo merezca, e intentando al propio tiempo ser lo más comedido posible.
Digo esto por que al igual que supongo que a otros muchos que han leído lo dicho por el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, sin duda alguna se habrán indignado como yo y habrán sentido vergüenza ajena al comprobar hasta donde es capaz de llegar el cinismo de algunos individuos. Nos contaba el diario El Plural, el pasado día 26, que dicho ministro, apoyando las palabras de su primer ministro, Ehud Olmert, a las que más adelante me referiré, dijo lo siguiente: el ejército israelí "es el más ético del mundo". La verdad es que leer esto le deja a uno bastante conmocionado. ¿Hay algo ético en los que provocan destrucción y muerte? Por lo visto matar no es nada indecoroso siempre que esto se haga dentro de la observancia del más puro sentido ético. A lo mejor hasta hay que hacerlo utilizando las formas más elegantes y caballerosas que se puedan dar a la hora de soltar las bombas sobre las cabezas de la indefensa población civil llevándose por delante la vida de mujeres, niños y hombres inocentes. Sobre todo con elegancia y con pulcritud, aunque no creo que sea muy "aseado" el que lanza las bombas de racimo, que han utilizado en Gaza, que se esparcen por todas partes y lo ponen todo patas arriba. Pero eso sí, si se hace con la debida ética y con la necesaria elegancia la cosa es tolerable.
Ahora me voy a referir a lo que dijo el primer ministro hebreo, Ehud Olmert. Olmert, dijo a sus soldados que en caso de ser acusados por violar los Derechos Humanos, el Gobierno les apoyaría. "Israel -dijo- dará todo su apoyo a los que actuaron por el país y en nombre del país. Los comandantes y soldados que fueron enviados a Gaza tienen que saber que están a salvo de los distintos tribunales". No me cabe la menor duda de que con estas manifestaciones el primer ministro reconoce que en el reciente conflicto de Gaza el ejército israelí no ha respetado los Derechos Humanos. Aunque no hace falta que él lo confirme. La evidencia es notoria. Tan notoria como que dan la sensación, espero estar equivocado en mis apreciaciones, de estar actuando como los que en otros tiempos fueron sus verdugos: Levantan muros, que nos recuerdan al gueto de Varsovia, para aislar a sus enemigos y eliminan a estos desde un punto de vista ético y patriótico, pisoteando los derechos de las personas como ha reconocido, creo que sin pretenderlo, su primer ministro.
Quiero finalizar volviendo a preguntar si es que hay algo ético en los que provocan la destrucción y la muerte.
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