Presidente Fundador: Pablo Sebastián - Editor: Germán Yanke _________ Director: Armando Huerta

02 octubre 2008

Numero 3.680 Año X

portada españa mundo economía turismo cultura deportes medios financiero bolsa vídeos tiempo cartas

El sistema económico y el poder político

Patxi Andión

La sociedad civil se pregunta, porque pretende interpretarlas, por las paradojas que se vivifican ante sus ojos desde su memoria. La sociedad civil, atenta y alerta, observa la sucesión de contrastes acumulativos que los días que corren proyectan ante su mirada, que no necesita parpadear para obtener la ilusión de realidad como en el cine. Sabe que es cierto. Parece increíble, pero es verdadero. Como el movimiento de la mano del sirlero con el cubilete o las cartas dobladas.

La sociedad civil está atenta porque sabe que todo el juego pasa por su puerta y que es con sus jaireles con los que se plantea la partida y se reparte el tanteo. Nadie hace guiños, ni existe al parecer posibilidad por ello de cazar al informante como en el mus y descubrir la jugada del mano. La sociedad civil, de momento, calla y escucha, y hasta puede que aún confíe. Siente en sus entrañas cómo se le van quedando huecos vacíos de gente que se despide del día a día en el tajo y se repliega al amor de la casa esperando que escampe y que lo haga antes que el subsidio de desempleo. La cascada de infortunio que desciende desde Wall Street, la Casa Blanca, los grandes especuladores financieros y los que les dejaron llegar hasta aquí, nos moja los pies y sube despacio por las pantorrillas, pero sube y sube. Y la sociedad civil no sabe qué tiene que hacer. Parece que todo se cuece en el centro del Paraíso prometido, la tierra de promisión del beneficio sin límite. Observa cómo la televida le muestra a los expertos disputándose un adjetivo más o menos. Capta la mirada temblorosa del banquero mientras abandona el banco quebrado, llevándose los cuarenta y tantos millones de dólares de su contrato blindado. Oye al ministro asegurar que las cosas vuelven a tener un cierto resguardo local y que esta terrible conmoción que, cualquiera diría, agita el orbe entero, no llegará a las costas de este país que está a salvo. Pero la sociedad civil se tienta la ropa porque sabe aquello de las barbas del vecino en remojo. Mientras, asiste atónita a las maniobras intervencionistas del Gobierno de los Estados Unidos de América del Norte en su sistema financiero que precisa ser salvado con urgencia. Mientras discute inyectar 700.000.000.000 dólares, la Bolsa de Wall Street, en el día de ayer, perdía el doble de esa cantidad, que ya no me atrevo a intentar escribir. Seguro que me faltarían ceros, o dedos para contarlos.

Al capitalismo le tiemblan las piernas, y se le nota. Cada media hora cae una entidad financiera y el sistema económico mundial, estructurado alrededor del mercado, se tambalea. Después de tantos años de pedir independencia política para los sistemas económicos, resulta que ahora la solución no está en el I+D+I, ni en los créditos extraordinarios. Está en la voluntad política, que puede decidir cuál entidad del sistema merece ser salvada y cuál no. Y en ningún caso atendiendo a razones de índole económica, sino exclusivamente por razones políticas.

El beneficio salvaje se ha despeñado por la especulación y el tobogán le ha llevado al monte, y allí está perdido. El juego se ha despeinado y ya no hay señas que valgan. El sistema económico vuelve buscar padre pero los premios Nobel de la especialidad se esconden y fingen ser otros cuando responden al teléfono. Es la hora de los políticos, que, no lo duden, en cuanto lo arreglen, lo volverán a echar a los tiburones.

El tiempo se echa encima como la niebla, cegando. Octubre


Contacto y direcciones de La Estrella Digital. Todos los derechos reservados ©2010