El presidente del Gobierno y los dos vicepresidentes, la numero dos, María Teresa Fernández de la Vega, y el máximo responsable económico, Pedro Solbes, han salido a dar la cara en defensa del sistema financiero español y de la solvencia de nuestros bancos, cajas de ahorros y entidades financieras.
Todos a la vez, a la vista del
tsunami
que ha llegado a Europa procedente de Estados Unidos, provocado por un sistema financiero norteamericano que se hunde por la ineptitud de la Administración Bush, que va a salir del poder con dos guerras abiertas (Iraq y Afganistán), un sistema económico destruido y una crisis de liderazgo político y económico desconocidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, han tenido que salir al "rescate" de la credibilidad bancaria nacional después, entre otras cosas, de que muchos ahorradores españoles (especialmente pertenecientes a Banif, banco de inversión del Santander) se hayan visto afectados por unas prácticas bancarias discutibles de las que ahora no se quiere responsabilizar uno de los principales bancos del país, que además ha acudido al rescate de otros extranjeros.
Frente a ciertas prácticas bancarias que pueden terminar con el prestigio de la institución española, la gran prensa internacional, la prensa económica de influencia parece coincidir con el pronóstico del Gobierno, que, de nuevo, se ha visto asediado en el Senado por la oposición del Partido Popular, hasta el punto de pedir la dimisión del vicepresidente Pedro Solbes.
Frente a la crisis bancaria que ha afectado ya a Francia, Bélgica, Islandia, Luxemburgo, Dinamarca, Inglaterra y Alemania,
The Wall Street Journal
,
la Biblia del mundo económico norteamericano, señala hoy que "los bancos de Portugal, Grecia y España han tenido hasta la fecha una travesía relativamente tranquila a través de la crisis crediticia en comparación con las entidades del Norte golpeadas por la crisis".
"Sin embargo -añade el periódico- esto se debe tanto a la suerte como al buen juicio. Si hay alguna lección que aprender, la mejor llega de España, que tuvo el beneficio de una benigna camisa de fuerza regulatoria. El mérito recae en la estricta regulación del Banco de España en comparación con la vigente en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y el Benelux. Al obligar a los bancos a amarrar los capitales manteniendo los valores complejos fuera de los balances tenían pocos incentivos para permitirse aventuras. En su lugar, desplegaron capitales en la expansión de operaciones minoristas en el extranjero. Esa diversificación se está manifestando como gran activo en la contracción crediticia".
Por su parte
Financial Times
en un artículo donde anuncia que "la llegado el momento de que los banqueros centrales aprendan de las lecciones españolas", se refiere a nuestra banca y al "duro enfoque que el banco central español ha tomado con respecto a la regulación en los últimos años".
"A principios de esta década -recuerda el periódico económico británico- el Banco Central español decidió que, en lo esencial, no le gustaba la idea de que los bancos mantuviesen grandes cantidades de activos de crédito en sus balances, y también pidió discretamente que los bancos tuviesen mayores niveles de reservas de lo que requerían las leyes internacionales de contabilidad. Por consiguiente, furtivamente dio un 'baño de oro', o reescribio las normas de la UE para desanimar a los bancos españoles a la hora de crear entidades como vehículos de inversión estructuradas. Sin embargo, el Banco Central de España había experimentado una aguda crisis bancaria nacional dos décadas antes y consecuentemente era reacio a correr riesgos... La postura conservadora de España ha servido para amortiguar el golpe de la tormenta aunque nada de esto garantiza que España pueda escapar ilesa de la crisis crediticia."
P.D.: ¿Sabía usted que los llamados "paracaídas dorados", los culpables de lo que ha pasado, han comunicado al tal Paulson, el secretario del Tesoro estadounidense, que algunos empresarios no incluirían a sus empresas en el rescate si las indemnizaciones fuesen suprimidas, ya que preferirían la quiebra y la evaporación del dinero de sus acreedores antes que perder sus bonos millonarios? Pues en eso estamos...