El presidente del Gobierno se comprometió a trabajar para fortalecer la relación "fundamental" de su país con EEUU, pues ambos comparten principios, historia, intereses y responsabilidades.
Como ejemplo de esa responsabilidad compartida citó a Latinoamérica, donde, a su juicio, una acción "más comprometida y concertada" de España y EEUU puede ser "determinante". "Tenemos vínculos políticos y económicos y una especial responsabilidad para proveer estabilidad y luchar contra la miseria y las desigualdades", recalcó.
Apostó también por incrementar las relaciones económicas y presentó a España como "un país abierto que ha hecho reformas, que sigue con la agenda de reformas económicas y que está abierto a las inversiones norteamericanas".
Junto a la importancia de esas relaciones, destacó el vínculo cultural, principalmente con la comunidad hispana en EEUU, y ofreció el apoyo español a las instituciones educativas norteamericanas para impulsar la enseñanza en español. "El español crece en EEUU y con ello EEUU mejora", afirmó.
"Cumplo con mi palabra"
Para lograr un orden internacional seguro, Zapatero subrayó la necesidad de fortalecer el "vínculo transatlántico" entre EEUU y la UE, uno de los objetivos de España cuando asuma en el 2010 la presidencia de turno de la UE.
Rodríguez Zapatero se presentó ante los asistentes a su conferencia como un gobernante que "cumple con su palabra" y recordó así que retiró las tropas españolas de Iraq y que ha trabajado para "hacer de España un país avanzado en derechos y libertades" con leyes que favorecen la igualdad entre hombres y mujeres.
"Mi gobierno es uno de los pocos del mundo con más mujeres que hombres y les puedo asegurar que funciona mucho mejor", afirmó entre las risas de los asistentes.
Derechos humanos
Como bases de su política exterior subrayó el respeto a la legalidad internacional y la defensa "radical" de los derechos humanos. "Tenemos una visión ambiciosa del orden internacional, creemos en la gran tarea de la paz, en Naciones Unidas, en la legalidad internacional; creemos posible el fin de la miseria extrema y, como país, queremos ser un país de diálogo, de entendimiento con todos los continentes y culturas y un buen amigo de EEUU", manifestó.
Defendió también su iniciativa de la Alianza de Civilizaciones y apostó por fomentar el diálogo y la tolerancia entre culturas y religiones, fortaleciendo las democracias en el mundo árabe islámico.
También puso de manifiesto la preocupación de su Gobierno por el conflicto árabe-israelí, expresó su apoyo a las gestiones de EEUU y a las negociaciones de paz, y ofreció "la máxima colaboración" de España para que el proceso llegue a buen puerto.
En la misma línea, destacó el interés compartido de España y EEUU por solucionar el problema del Sahara Occidental y por impedir que se extiendan los grupos fanáticos islamistas en el Magreb.
Como ejes también de su agenda política, subrayó la lucha contra el cambio climático, su apuesta por las energías renovables y su "firme compromiso" de combatir la pobreza y las desigualdades, la mejor manera, a su juicio, de exportar democracia, estabilidad y progreso.